Textos Astrológicos de Demetrio Santos Santos

Colegiata de Santa María la Mayor. Toro Zamora

Demetrio Santos

© Mayte Gual, 2005

Como es lógico el primer dato a aportar será el de su nacimiento, que ocurrió en Zamora (España) el 8 de Marzo de 1924, a las 12 horas. Estamos pues ante un Piscis, que contradiciendo lo que algunos comentan del signo, ha invertido su tiempo en intrincados estudios, ha trabajado, estudiado, escrito, enseñado y aún hoy goza de gran actividad.

Su profesión ha sido la de militar, en el año 1945 ingresó en el Ejército, escogiendo el Arma de Infantería. Ejerció de profesor en la Academia, impartiendo Energía Nuclear (alguien que fue su alumno por entonces me comentó lleno de admiración, que sus alumnos alféreces le llamaban “El Sabio”). Se ha retirado con el grado de Coronel.

Demetrio Santos ha concurrido a tantos Congresos, Jornadas Astrológicas, ha presentado tantas ponencias, que es imposible comentarlas todas. En todos los eventos astrológicos de envergadura que se celebran en España, la primera persona con la que se desea contar es él, no sólo por la importancia y trascendencia de sus aportaciones, es un orgullo poder disfrutar de su presencia.

El año pasado en el Congreso Astrológico de Santander charlamos con él un rato y le preguntamos cómo había sido el despertar de su interés por la Astrología, nos contestó que:

“….antes en el Bachillerato se daban dos años de Psicología, después estudié Grafología y más tarde Fisiognomía (no existía la carrera de Grafología), eso era sobre los años 48-50 y en 1950 empecé con la Astrología. Pero todo ello se había despertado antes, su abuelo tenía el “Lunario de Cortés” del siglo XII que estaba extendido por la ruralía, se usaba para las cosechas, etc. era similar al Calendario Zaragozano.”

¿Qué le ha aportado la Astrología? Fue la pregunta siguiente:

Un esquema psicofísico y psicológico del Universo, siempre desde un punto de vista crítico (hay un influjo físico, para que haya respuesta biológica). Mi astrología es materialista, aunque creo en el espíritu, que está más allá de la Astrología, pero ésta es un medio de mejorar.

Libros:

Investigaciones Astrológicas (1978);
La Interpretación Astrológica (1980);
Astrología Teórica: Ecuaciones Fundamentales (1985);
Introducción a la Historia de la Astrología (1986);
Astrología Física (1988);
Astrología y Gnosticismo (1986);
Principios astrológicos, gradientes y tablas fotoeclípticas (1992);
Noménclator Astrológico (2002);
El lenguaje de los truenos (2003);
Toponimia (2004);
Astrología Teórica II: Helicoides (2006).

Traduciones:

Textos Astrológicos Medievales (1981);
Astronomicon: Manilio (1982);
Textos Astrológicos (1985);
Sobre las Natividades: Albubather (1986);
Tetrabiblos: Ptolomeo (1987);
El horóscopo de Felipe II, de Matias Haco (1995);
Armónicas: Ptolomeo (1999).

Otras Publicaciones:

Comentario al Tratado de Astrología y Magia de Alfonso X el Sabio (2000)
Commentarium Alchymicum (2002)
El horóscopo de Francisco Franco (2006)
Lógos sárs egéneto: Comentario al Evangelio (2007)

Sobre la dificultad que se puede encontrar el astrólogo para realizar su vocación nos ha dado una indicación que también es una máxima: “En las crisis se crea”.

Además de su gran caudal de conocimiento, Demetrio Santos es sobre todo una persona amable, atenta que como todos los grandes Maestros nunca impone su criterio más que por la lógica de sus razonamientos.

THE CLOCKWORK OF THE SOLAR SYSTEM

Molina y Guzmán

Las Ideas Astrológicas del Astrologo Español Demetrio Santos

Os planetas son los elementos fundamentales de la astrología, esta se basa en el reconocimiento de su relación con los acontecimientos y con el caracter de los seres vivios.

Para todos los astrologos sin excepción la correspondencia entre los fenomenos y los seres vivos resulta determinante, sin embargo varian en sus explicaciones respecto de la naturaleza de la correspondencia. A excepción de los astrologos humanistas, la correspondencia planetaria se plantea siempre como un influjo de caracter más o menos parecido a una fuerza física o bien a un campo de fuerzas cuya varicion en el tiempo se corresponde con el movimiento de los cuerpos celestes, y por lo tanto la periodicidad o la previsidad de tales movimientos ha de conducir a la periodicidad o a la previsibilidad de los acontecimientos que seran los propios del estado cósmico de cada momento.

Para los astrologos humanistas (Escuela Psicologica), no es necesario tal influjo sino que la correspondecia a consecuencia de un proceso sincronicidad, de modo que son las mismas causas que llevan al universo a una determinada configuración a un momento dado, las que producen una determinada caracteristica en el individuo, planeta-individuo = causa-efecto.

Nos encontramos, pues, con un arco de puntos de vista en el cual los cientificos ocuparian una posicion muy distante a la posicion de los astrologos humanistas o psicologos. Entre ambos podriamos encontrar posiciones mas o menos distantes de estas posiciones extremas.

Despues de esta breve introduccion veamos con mas detalle cual es la naturaleza del influjo planetario para Demetrio Santos, al que podriamos considerar un representante de esa vision mas cientifica de la astrologia, aunque esto no deba entenderse como una reduccion de sus puntos de vista que son, por supuesto, mas amplios.

“…las cosas que nos rodean influyen de un modo o en otro en nosotros… lo que nos influye es, por definición, aquello que varia con relación a nuestra existencia… entre las modificaciones que sufre el ser situado en la tierra estan las ocasionadas por cuerpos extraterrestres: el sol, por la modificicacion que opera sobre la vida y crecimiento de la naturaleza; la luna, con sus efectos mas visibles con las mareas, la floracion, etc.; o los demas planetas del sistema solar, que modifican a si mismo el medio ambiente porsu accion sobre el campo magnetico que nos rodea.”

“…la pricipal accion de los astros sobre el ser viviente se debe a la gama luminosa de la radiacion. Su variacion en intensida y cromatismo produce la transformacion biologica, causando la variacion de las estructuras moleculares y organicas.”

En otros textos de Demetrio Santos encontramos que de forma rotunda se afirma que:

“…el flujo luminoso es la unica accion que da respuesta a la experiencia astrologica y sus problemas, el organismo vivo es un compuesto quimico y la luz obra quimicamente en tales compuestos activando las reacciones. Es la luz la que, en el espacio, proce y selecciona las combinaciones de los atomos y produce un tipo u otro de moleculas, como sucede en la superficie de los planetas.”

Demetrio Santos en su obra: Astrologia Física hace un desarrollo en profundidad de las ideas anteriormente expuestas a partir de la teoria relativista del conocimiento y de las leyes biologicas entendidas como leyes físicas. Su investigacion se realiza tanto a partir de las observaciones de ciclos y ritmos como de los conceptos teoricos de la ondulatoria: Tiempo, fase, velocidad, propagacion de la onda, analisis de armonicos, resonancia e interaccion tanto de ondas portadoras como de ondas moduladoras.

El estudio del analisis espectral de las frecuencias y periodos planetarios concluye en la necesidad de la reformulacion de la astrologia en terminos puramente físicos, incorporandola a las ciencias naturales como una parte de los estudios sobre la radiacion y la ondulatoria. Toda la segunda parte del texto citado, Astrologia Física se dedica al estudio de la radiacion luminosa, y definiendo el cromatismo zodiacal. Justifica con ello las regencias planetarias de los signos.

“…el ultravioleta y colores proximos actuan quimicamente a nivel profundo en atomos y moleculas, por la mayor energia de sus quanta, esto implica su influencia en tales planos del organismo. La variacion de esta clase corresponde a planetas y signos oscuros, (Capricornio-Acuario) porque en esa epoca del año el dominio es ultravioleta de tonos azulados… la distrribucion planetrario de Ptolomeo tiene en cuenta esas propieddes cromaticas sin duda… el razonamiento logico coicide por tanto con las intuiciones de la astrologia tradicional…”

Por ultimo Demetrio Santos dedica una parte importante de su obra a la Astrologia Molecular partiendo de su definicion del ser vivo como “Primordialmente un compùesto quimico ubicado en un entorno que influye en el”. Dedica despues parte de atencion a los organismos elementales y ecosistemas estudiando la correlacion de los periodos planetarios y los niveles de influyen en el individuo: Nivel molecular, genetico, celular, organico, etc.

Record de Teletransportación Cuántica

Biogénesis y Astrología

Demetrio Santos

Definiciones:

El fotón es un quantum de radiación formado por un tren de ondas electromagnéticas, se produce en las transformaciones atómicas y moleculares.

Espectro es un grupo de fotones ú ondas de diversa longitud que componen el conjunto de la radiación. El espectro luminoso visible va de 380 a 760 nm., el electromagnético abarca muchas mas.1

1) La gama 380-760 corresponde al hombre; algunos animales captan l distintas arriba ó abajo. En todo caso, puesto que el espectro solar es común, todos han sido formados por él, y la variación no puede ser muy grande, si el Sol fuera estrella azul, la visión y su gama serían distintas, y también los organismos formados.

Fotoperíodo: sobre el suelo terrestre, la luz de una astro varía en intensidad y color, por el giro de la Tierra y por el movimiento del astro, el período de repetición lo llamamos fotoperíodo.

Espectro fotoperiódico: de la anterior se deduce que es el conjunto de fotoperíodos de los distintos astros.

Principios astrológicos: La astrología estudia la influencia del ambiente sobre el ser vivo y en especial el creado por los astros, y dado que en ello intervienen dos factores, el ente biológico y el ambiente exterior, podemos establecer los siguientes principios:

1º. El ambiente forma y modifica el ser viviente.
2º. La gama de radiación de la luz constituye el influjo principal.
3º. Cada estructura biológica sintoniza un ambiente exterior propio de ella.
4º. El gradiente o variación ambiental es la causa de la evolución biológica.
5º. El ente biológico se independiza en cierto grado del ambiente adquiriendo sus propios ritmos.

1. La astrología es la única disciplina que puede explicar la formación de la vida, pues estudia las influencias capaces de constituir los gérmenes de ella en algún lugar del Universo, de condiciones más variadas que las que se dan en la Tierra misma, aunque luego se hayan de desarrollar en ésta. Sabemos que hay moléculas en el espacio cuya formación y subsistencia es imposible en las condiciones terrestres.

En la búsqueda de la verdad hay que tener en cuenta la intuición, conocimiento de la realidad donde intervienen sensaciones y datos supralógicos integrados por el individuo en todos sus planos: orgánicos, genéticos é incluso moleculares, estos últimos captados ó incluidos en la formación de las primeras moléculas de la vida.

Característica de lo biológico es el crecimiento, y si la molécula biológica ha de crecer, aumentar en complejidad para continuar la vida, deberá incorporar nuevos átomos, enlazados éstos mediante los correspondientes fotones los cuales siempre proceden de los astros.

2. Deberíamos empezar definiendo qué es el salto cuántico de la vida. Esta es fácil de entender en organismos superiores, con su autorreproducción y propagación en el medio que los alimenta. Pero cuando retrocedemos a los pasos primeros, la dificultad para distinguir una estructura mineral de la biológica va en aumento.

En efecto, hoy se estudian los priones que producen enfermedades de lenta evolución (alteraciones moleculares). Criterio definidor de la vida es la autorreproducción, pero los priones no la tienen, en cambio sí se multiplican, infectan y transforman otras proteínas normales del organismo.

Planteado así demos un segundo paso: ¿qué diferencia en su acción, salvo su mayor sencillez química, hay entre tales moléculas/priones y un simple catalizador mineral?

Básicamente la vida sería una catálisis sobre el medio ambiente: la leña de un bosque es el ambiente, la chispa que inicia el fuego es el germen catalítico de la transformación. La diferencia que encontramos entre ambos ejemplos es el grado y clase del catalizador: el de la vida compleja sería un catalizador orgánico de una determinada composición, dependiendo de su papel de la ordenación de los átomos.

Pero astrológicamente la vida ha de verse como un continumm, pues la construcción del organismo ha de abarcar desde la influencia cósmica é impersonal de la radiación, hasta los fotoperíodos que sintonizan y mantienen los organismos complejos. La experiencia tradicional ha hallado una sintonía planetaria (espectro y fotoperíodo) en el orden siguiente de períodos:

Júpiter = sistemas orgánicos
Saturno = bacterias y microbios en general
Urano = genes, virus y organismos similares
Neptuno = moléculas complejas, catalizadores orgánicos (priones)
Plutón = catalizadores inorgánicos, iones, moléculas o compuestos químicos más sencillos.

 Siguiendo la serie, algunas enfermedades consideradas psíquicas, como las epidemias de suicidios, provendrían de que el organismo en desequilibrio (químicamente con radicales libres) absorbería del ambiente mismo donde existen, elementos químicos nocivos (radicales complementarios), al igual que, en otros casos, atrae los microbios que llegan a infectarlo, y causan una alteración molecular productora de la enfermedad psíquica.

El otro problema es qué entendemos por creación de un ser viviente ó especie. Si un virus experimenta una mutación, el nuevo virus es consecuencia del anterior, pero ha sido creado como ente distinto: un fotón, p. ej. , proveniente del exterior, ha alterado la estructura molecular previa, y por ello ha habido una creación gracias al influjo exterior.

The Neutrino Rose Window

Una casita:

3. Vamos ahora a construirnos una casita; sin pretensiones, elemental. El sitio elegido no podría ser el centro de una autopista, porque los vehículos impedirían trabajar. Tampoco una plaza urbana, donde los transeúntes estorbarían el trabajo, escogemos un lugar aislado, tranquilo, donde con escasos medios podremos comenzar la obra.

Tampoco vamos a traer una veintena de obreros, arquitectos, etc.; elegimos simplemente un par de albañiles que conozcan bien su oficio, éstos acumulan arena, cal o cemento y los ladrillos que creen suficientes para la obra, y empiezan su trabajo.

Vamos a observarlos: acondicionan y limpian el lugar, construyen unos pequeños cimientos, hacen la argamasa y sobre ellos echan una capa de la masa blanda, luego ponen sobre ella una fila de ladrillos, otra capa de argamasa, y otra fila de ladrillos, sucesivamente, esperando a que la masa fragüe ligeramente y soporte la capa siguiente. Pero no elevan mucho la pared, pues todavía la argamasa y la pared no ofrecen la solidez suficiente. Se lo toman con calma, y acabado el día, se van a descansar, porque de nada serviría añadir más altura, pues lo construido aún no ha fraguado por completo. Alternan así el día y la noche, durante la cual los materiales operan por sí mismos ayudados por el ambiente, la atmósfera, el calor, etc.

Tenemos en la construcción dos elementos básicos: los ladrillos como base estructural, y la argamasa, como materia de enlace.

Tomemos ahora, en una sala completamente oscura, un matraz o vasija cerrada de vidrio, é introduzcamos en ella dos gases: cloro é hidrógeno. Nada ocurrirá mientras no haya luz alguna; si sacamos la vasija al sol, ocurrirá una explosión al combinarse ambos gases dando moléculas de ácido clorhídrico. Si la intensidad de la luz es menor, se producirá una cantidad del mismo proporcional a la luz incidente en la mezcla.

Los fotones han servido para enlazar los átomos de cloro é hidrógeno; tenemos también aquí de una parte los átomos como base estructural, y de otra los  fotones como fuerza de enlace, el mismo papel de los ladrillos, la argamasa y el trabajo de los obreros.

4. Si reflexionamos, veremos que lo único que hacíamos en la casa era imitar a la Naturaleza. Estudiemos cómo ésta construye una molécula orgánica, que será posteriormente la base de una autorreplicadora que es el fundamento de la vida: elige un lugar aislado del Universo, lejos de los soles cuya radiación destrui­ría las moléculas formadas impidiéndolas consolidarse, luego por sucesivos enlaces mediante el mismo procedimiento, va aumentando el tamaño y complejidad de la estructura.

Si, en el ejemplo de la casita, hubiéramos aportado miles de ladrillos, y un centenar de obreros, en el clásico ejemplo de la regla de tres inversa, la casa no se habría hecho en solo unos minutos, porque un exceso de obreros haría que se estorbasen unos a otros, y un exceso de ladrillos privaría de espacio para el trabajo; además, la argamasa necesita tiempo y reposo para fraguar.

Esto mismo ocurre en la construcción de la molécula: lo mismo que en la obra solo precisábamos de dos obreros, en la molécula necesitamos solo dos fotones (uno rojo y otro azul), pues los demás que llegaran podrían ser un estorbo; también lo serían otras moléculas diferentes si tratamos de agrupar moléculas de la misma clase. No hay, por tanto, efecto estadístico de que enviamos más fotones para que alguno de ellos dé en el blanco (como el experimento de la descarga eléctrica que, en una mezcla, produce compuestos carbonados) porque los otros fotones desbara­tan la obra. Por el contrario, los ladrillos, al igual que los fotones, hay que colocarlos en el lugar preciso y en el momento adecuado, y dejarlos reposar hasta que la molécula llega a estabilizarse.

Por ello, contra lo que parece obvio, no será el Sol el astro más influyente en la construcción de una determinada molécula ó estructura, sino aquél otro cuyos fotones sintonicen el corres­pondiente enlace; de ahí que tal delimitación (color é intensi­dad) se logra en condiciones de oscuridad, cuando se han ido restando fotones de otras longitudes de onda, absorbidos en el trayecto, interviniendo al mismo tiempo el gradiente y período del astro, debido a su destello y arco de visión. Nótese por ejemplo que, en algún momento del ciclo diario, la intensidad de Júpiter supera la del Sol mismo cuando éste se halla bajo el horizonte.1-b

1-b) La imagen de la acción de los fotones en la biogénesis se acerca más a la de echar primero un puñado de sal y unos minutos después otro de pimienta en la preparación de una comida, que a la acción dirigida de un rayo láser; lo fundamental es el tiempo que media entre la llegada de los fotones azules y la de los rojos.

En la construcción, pues, de la primera molécula orgánica, hemos necesitado calma, aislamiento, oscuridad, y los dos fotones de un espectro específico, desechando el resto, para que enlacen nuevas partículas a la molécula base. Después, lo mismo que los albañiles, hay que dejarle tiempo para que la argamasa fragüe, para que la molécula se estabilice y quede dispuesta a añadirle nuevos átomos para otra construcción más perfecta.1-c

1-c) El reposo previo a la transformación (estabilización del organismo o de la molécula) se da también en organismos comple­jos: ciertos virus, para reproducirse, necesitan un tiempo de frío antes de multiplicarse. Las cigüeñas y otras aves dejan enfriar los huevos en el nido a cierta hora del día, para luego seguir incubándolos; la floración de algunos árboles necesita que vengan heladas previas (sin ser demasiado fuertes) para eclosio­nar la flor.

5. Las construcciones más complejas y delicadas exigen mayor cuidado y aislamiento, y ejemplo de lo dicho lo tenemos en los átomos de Rydberg donde, en lugares del espacio próximos al cero absoluto (escasísima radiación), los electrones pueden ocupar niveles atómicos imposibles en otro lugar; asimismo en la profundidad de las nubes galácticas se forman moléculas y compuestos complejos solo allí posibles.

La aportación de nuevos átomos y enlaces (fotones) va complicando y perfeccionando la molécula hasta acercarla a la autorreplicati­va, necesaria para el primer paso de vida.

COMMONDENSE

6. Hay que pensar que la única aportación de fotones, en el momento y orden adecuados, para los nuevos enlaces moleculares/­atómicos en la Tierra proviene de los astros luminosos: Sol, planetas y estrellas según el espectro de cada uno. No hacen falta, lo mismo que en los ladrillos de la casa, tampoco gran número de fotones, pero sí aquellos que sirvan para ligar los componentes. Eran dos los albañiles de nuestra obra, y son dos los fotones, uno rojo y otro azul, los que servirán para enlazar los nuevos átomos en el ejemplo.

Cada astro tiene un color específico: los planetas del sistema solamente reflejan una parte del espectro solar, que suponemos completo. Las estrellas por su parte, soles distantes, tienen un espectro tanto más estrecho cuanto más lejanas, ya que en el trayecto parte de sus colores es absorbida por el medio que atraviesan.

No hace falta por tanto para construir las nuevas moléculas un gran flujo de luz, sino el grupo de fotones necesario para el enlace, y con cierta secuencia y ritmo porque, lo mismo que el albañil que pone el ladrillo no puede adelantarse al que pone la argamasa, también aquí la secuencia de los enlaces ha de ser precisa.

Sin duda que alguien objetará que, si es la radiación la causante de la evolución biológica, y ésta se desenvuelve en el nivel molecular, el suelo es el que proporciona mayor cantidad de radiación infrarroja, que es la que las moléculas sintonizan, y por tanto es el elemento principal del ambiente.

Enfocar el problema de este modo es erróneo: la radiación infrarroja del suelo está sin modular, aunque también forme parte del influjo. Pero la radiación luminosa visible actúa sobre los enlaces atómicos que componen las moléculas con mayor precisión, de este modo el fotón azul por ejemplo, mediante el efecto Compton y otros secundarios ya en el interior de la molécula, opera en ésta, pero con una precisión de la que carece la radiación global antedicha. Es necesario ante todo precisión en tiempo y espacio, y esto solamente lo cumplen las fuentes luminosas puntuales de los astros, con su intensidad, cromatismo y fotoperíodos (todos los astros, incluidas las estrellas, son de luz variable, fotoperiódica por tanto).

Tampoco hay que pensar solo en la radiación directa que transfor­ma la molécula ó estructura biológica, sino que, al ir aumentando la complejidad, la acción opera a través de los componentes de un ambiente que ofrece procesos interme­dios. Si así no fuera, evitaríamos los daños de una radiación exterior ocultándonos en una cueva; pero el problema es infinita­mente más complejo.

7. En efecto hay que tener en cuenta que el ente biológico es, ante todo, un compuesto químico, y sus funciones principales son metabólicas. Imaginemos en un ejemplo la acción iónica, química, del aire. Este tiene un grado de ionización que actúa sobre la sangre en los pulmones sobre todo, y será tanto más activo cuanto mayor sea la ionización.

Pero expresarlo así, en general, no describe el problema: Podemos considerar dos partes en el ejemplo, el aire ambiental y la sangre que se oxida en el organismo.

En el aire, considerando solamente el oxígeno, nitrógeno y vapor de agua, éstos pueden sufrir distintos grados de ionización, según el fotón (color) de la radiación que captan, con lo que varía su actividad, y el blanco sobre el que actúan; el oxigeno puede estar en esta forma o en la de ozono y, consecuentemente, con una actividad diferente.

A su vez, en la sangre no hay solo hemoglobina, que es lo que pensamos al describir su función, es por el contrario un “caldo de cultivo” complejo, en el que hay proteínas de todas clases, con afinidades por el oxígeno ó el nitrógeno, ó el vapor de agua, según su propio grado de ionización y el de estos elementos: la variedad de acciones en la sangre, por tanto, es inconmensurable.

Bajo la acción de la radiación ambiental hay una continua formación y anulación de iones de acuerdo con la longitud de onda de esa radiación, la vida de los mismos depende del nivel y elemento afectado. Por tanto, cada ión y cada molécula de los componentes de la sangre se unirán por su mayor afinidad formando nuevas moléculas o compuestos hormonales que alcanzarán los correspondientes tejidos sobre los que actúan.

De este modo, esa radiación ambiental modula a través del aire y de la sangre el funcionamiento orgánico. Igualmente, y con mayor complejidad aún, a través de los ojos, actúa la luz sobre la retina que, transformada en la acción de la melatonina, refleja los ritmos y cambios anuales de la luz sobre el individuo (depresiones estacionales de las altas latitudes).

8. La construcción de la pared era una operación dirigida; la  de la molécula también lo es, por eso ha de ser puntual, y no pueden llegar fotones aleatoriamente: esto es esencial en cualquier construcción.

Por eso, en todos los lugares donde hay luz continuamente se pueden formar moléculas, pero se rompen con la misma facilidad que se forman, y no se perpetúan, o bien se forman infinidad de moléculas, que se estorban y excluyen mutuamente. La luz, los fotones, han de estar convenientemente dosificados y ordenados si han de servir para construir algo, de aquí que para su perfeccionamiento el germen haya de caer en un planeta en rotación, de modo que haya día y noche, luz y oscuridad, actividad y reposo, con un cierto ritmo, para que las moléculas se formen y se perpetúen.

Ha de notarse que, puesto que la estructura que se forma ha de tener un tiempo de captación, y un tiempo de reposo, el fotope­ríodo diario del planeta ha de tener cierta duración para determinado organismo: es posible que un planeta cuya rotación sea de un mes pueda originar algún tipo de vida orgánica, pero no será la misma, ni los mismos organismos vivos que los de un planeta de fotoperíodo de 24 horas como la Tierra.

También el conjunto de planetas del sistema solar correspondien­te contribuyen (como Júpiter) con su fotoperíodo eclíptico, y su propia intensidad, y la inclinación del eje de rotación respecto a la eclíptica; pero los sistemas planetarios están normalmente formados por un número mínimo y máximo de planetas (entre 5 y 12 aproximadamente) y por ello no serán muy distintos de nuestro Sistema Solar.

A ello se añaden los ritmos ambientales, producto de condiciones locales: el arco de visibilidad del astro en el Balneario de Panticosa no es el mismo que en la llanura castellana y, aun en el supuesto de que el cromatismo fuera el mismo, los organismos formados, o supervivientes, en uno y otro lugar serían distin­tos.

Despina, Moon of Neptune

El agua:

9. Ya ha caído en la Tierra esa molécula precursora de la vida viniendo del espacio, pero ¿dónde se podrían dar en el planeta las condiciones más adecuadas para continuar su evolución?

La intuición humana concibió la vida, como el alma, como soplo divino que llega del cielo, lo que se ha revelado verdadero (espacio exterior); por eso, puesto que también ha ubicado el origen de la vida en las aguas, hay que darle valor a dicha intuición. Y hasta tal punto, que el agua se ha sacralizado en los ritos del bautismo. Porque esas aguas no son en modo alguno el combinado químico de oxígeno é hidrógeno simplemente, sino algo más, pues en el agua del mar están presentes todos los elementos químicos terrestres.

En efecto, los últimos descubrimientos nos hablan de gérmenes de vida que caen del espacio, junto con meteoritos acuosos, especialmente en las áreas polares del planeta.

En 1986 el físico espacial L. A. Frank (U. Iowa) dijo que había pequeños cometas que caen sobre la Tierra destruyéndose en la estratosfera y aportando así agua. Había hecho fotografías de ellos con cámara fotográfica especial, en el Explorer lanzado por la NASA. Lo ha confirmado posteriormente con otra cámara fotográfica a bordo de un satélite de órbita polar, comprobando la caída de miles de ellos: se cree que los componentes orgánicos base de la vida acompañan a  dichos meteoritos.

“Contrariamente, D. Morrison opina que, si hubiera un millón de colisiones más de las que se cree, la superficie lunar reflejaría los impactos, y la estratosfera estaría saturada de agua, lo cual no se comprueba actualmente” (Pop. Sc. Ago. 1997).

Se ha venido hablando del “caldo primordial” donde se habría gestado la vida, pero no hemos de imaginarnos un matraz o algo muy distinto muy distinto de lo que tenemos a nuestro alrededor: Si la molécula ha de hallar algún elemento en la Tierra con el que combinarse para proseguir la evolución, ¿en qué otro lugar, como en las aguas marinas, puede encontrar ese elemento?

En efecto, la lluvia arrastra dichos gérmenes hasta el suelo, evitando que aquellos pierdan actividad con el paso del tiempo, y las aguas, llevando disueltas las diversas sustancias que puede haber en la tierra, las llevan al mar; allí en estado iónico activo muchas de esas moléculas, están dispuestas para combinarse con las moléculas caídas del exterior y, si alguna de ellas puede continuar el proceso, éste continuará en el mar donde su transparencia permite también la acción de la luz.

Hay que tener presente que es el agua el cuerpo de mayor poder calorífico, absorbiendo radiación de baja frecuencia y devolvién­dola, regulando así la temperatura de la Tierra. Las grandes moléculas en sí mismas sintonizan el infrarrojo, de ahí su “alimentación” y sostenimiento por el agua, o en medio acuoso. Si, como algunos han propuesto, se formaran componentes vitales en la arcilla, en un desierto, las temperaturas extremas que alcanza destruirían la estructura formada.

En el mar se cumplen otras condiciones necesarias a la creación y evolución posterior: una vez constituida la nueva molécula mediante el fotón correspondiente, hay que preservarla del ataque de nuevos fotones que la romperían a su vez, por eso ha de ser transportada a la oscuridad, y, en efecto, las aguas de la superficie son allí, por el movimiento natural de las mismas, llevadas a lo profundo abisal, en ciclos periódicos, diarios ú otros. Cuando regresan posteriormente a la superficie, las moléculas se hallan ya consolidadas y dispuestas para nuevos aportes y mayor complejidad.

La luz, constructora de la vida, por tanto, no ha de ser constante y, lo mismo que hacen los albañiles de la obra, realiza un trabajo de precisión y orden; el agua cumple en parte ese papel de ordenación, contribuyendo a la función vital. Pero  además  el agua tiene papel de filtrado del espectro, que hemos visto necesario para aumentar esa precisión; y lo tiene no solo en cuanto a estrechar el espectro, sino en el estrechamiento del destello del fotoperíodo. A una cierta profundidad marina, el arco de influencia, ó penetración del rayo luminoso, es más corto ó estrecho que en la atmósfera, debido al índice de refracción del agua, donde se llega pronto al ángulo límite y la reflexión total, de donde, situados en el fondo del agua, se ve corto tiempo cruzar al astro por el cielo. Esta acción puntual, en tiempo y color, es justamente la necesaria para dar precisión a la influencia exterior.

10. Una vez constituida la molécula viva, autorreproductora, su evolución obligatoriamente la lleva a reproducirse, y no se detendrá (perdería su característica fundamental, por defini­ción) hasta que se agote la materia y cambien las condiciones exteriores. Pero como hemos visto, la energía que mantiene el fenómeno es pequeña, aunque muy precisa. Se ha dicho que la vida es un milagro, es decir, un salto cualitativo, y no se mide en unidades de energía: la diferencia energética entre un organismo vivo y uno muerto es mínima y no proporcional; ciertamente que el ser vivo emite cierta cantidad mensurable de energía durante su funcionamiento, pero ello es secundario. Una fotografía vista por un hombre puede producirle la muerte: en vano mediríamos la energía desprendida por la foto, pero hay en ella cierta “cualidad”, alguna clave que hace que el hombre muera como consecuencia.

Huelga por tanto acudir, como hacen algunos adversarios de la astrología, al fácil chiste de que el calor de la comadrona en el parto del niño supera la energía que éste puede recibir de Júpiter. El planeta, que ha construido ciertas moléculas con sus fotones, siempre estará presente influyendo en ellas, lo que no ocurre con el calor de la comadrona, que no emite esos fotones, aunque su energía medida en calorías sea mayor: ¿Qué razón hay para atribuir la causa del nacimiento al calor? En tal caso el calor de un horno lo influiría aún más, y por supuesto la energía de la luz solar a mediodía.

Si queremos unir los átomos de cloro y sodio para formar la molécula de sal común, necesitamos un cierto fotón que los enlace, cuya energía es infinitesimal y no sería apreciada por los termómetros o calorímetros, calibrados para otra energía.

Tampoco se formaría si le enviáramos un quantum de rayos gamma, de energía radiactiva mucho mayor: es decir, si queremos seguir construyendo la pared, como los albañiles de nuestra casa, no hace falta que aportemos un perfecto sillar de una tonelada, y le enviemos una grúa, simplemente le tenemos que entregar un ladrillo con nuestras manos, y ellos lo colocarán en su lugar.

11. El aporte de fotones para construir la molécula está de acuerdo con la constitución de ella: pueden ser simultáneos ó diferidos en cierto orden y tiempo.

Recordemos que si Júpiter aportó los fotones para construir la molécula, el planeta (su espectro) sigue presente en ella, y cualquier combinación de esa molécula con otras en diferentes estructuras supone la intervención del “espectro Júpiter” pues lo mismo que la enlazó, la mantiene. Es decir, aunque el organismo haya seguido complicando su estructura, ello no desecha la acción de Júpiter sobre esa parte de los enlaces. Es como el papel del electricista que ha montado la red eléctrica de un edificio, una vez terminado, sigue siendo el mantenedor de ese sistema del edificio.

Cuando aumenta la organización de la estructura viva aumenta su tamaño y, por simple ley física, aumenta el período compuesto de su evolución. De este modo, el organismo va sintonizando períodos cada vez mayores a medida que crece y, al estar obligado a adaptarse al ambiente (en caso de inadaptación será eliminado), sus ritmos internos se ajustarán a períodos de acción luminosa, es decir, fotoperíodos.

Es decir, al agruparse las moléculas y estructuras primarias en otras más complejas, aumenta su período de sintonía, con lo que entran en función los fotoperíodos de los astros dando lugar a un espectro fotoperiódico, y es aquí donde interviene la Astrología.

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12. La Tierra sigue teniendo evidentemente condiciones para la vida, lo que significa que, lo mismo que en el pasado se desarrollaron aquí gérmenes primitivos caídos del espacio, estará ocurriendo hoy.

Los mencionados priones son organismos ya complejos, aún lejos de la molécula autorreproductora. Pero hay que pensar que este nivel va siendo alcanzado por otros gérmenes que caen de continuo, y ahora mismo deben estar evolucionando algunos que dentro de millones de años lleguen al nivel de organismos complejos, si la Tierra dura lo suficiente en tales condiciones.

Hemos dicho, en efecto, que el cambio/transformación supone la creación de nuevas especies, el salto se puede producir en cualquier fase, por ello podemos pensar que está ocurriendo ahora mismo: ¿Hay alguna confirmación de ello?

Tenemos en efecto el caso de los virus.2 Se ha observado correlación entre la actividad solar y las epidemias de gripe; éstas son consecuencia de mutación del mismo virus. Es fácil colegir los cambios genéticos ocasionados por las alteraciones solares, con lo que las radiaciones (acción exterior) crean una nueva especie, ésta es un perfeccionamiento a su vez de la cepa anterior inducida por el ambiente.

2) Hay otros efectos bien conocidos: la vitamina D requiere el concurso de cierto fotón para transformar la molécula base que la produce. La espiral ADN tiene enlaces con distinta energía: cada grupo requiere su propia longitud de onda, tanto más energética (corta, azul) cuanto más fuerte el enlace; esto puede servir para medir la cohesión de cada grupo de moléculas.

13. Pasando, pues, al campo de los fotoperíodos, nos encontramos con la astrología. Podemos simplificar el tema atribuyendo a la gama de la radiación el campo molecular, y a la gama de los fotoperíodos el campo orgánico en los seres vivientes.

Últimamente se ha venido centrando el estudio de la Astrología sobre el problema de los ciclos, pero este no fue el objeto de la ciencia tradicional. Uno de los mayores valores de ésta es haber archivado la experiencia de posiblemente 15.000 años de observaciones, intuiciones y razonamientos que se pueden estudiar a la luz de nuestro conocimiento actual.

Resumiendo al máximo, los factores que utiliza la astrología son: el Zodíaco y Casas, los astros (planetas y estrellas) y los Aspectos (armónicos angulares), todos los cuales se reducen a un cromatismo luminoso y un fotoperíodo de intensidad y color.

El Zodíaco deriva del ciclo anual, que en principio es un calendario anual paleolítico y esto nos lleva a tiempos de la cronología lunar, antes de -10.000; hay 12 Signos porque son doce las Lunas en el año; en el tiempo de la caza, cada mes tenía un trabajo que se simbolizó en el animal correspondiente (Signo), lo mismo que luego, en tiempo de la agricultura, se plasmaron los trabajos del mes en los menologios medievales.3 Aunque no es exacto el número de Lunas, sí es válida la división en 12 sectores porque interviene la resonancia de períodos armónicos de Sol y Luna.4

3) El actual Zodíaco es griego, a su vez transformado del babilonio: ha resultado dominante en Occidente por la importancia de la cultura mesopotámica traducida y transmitida por los griegos; pero hubo otros en la zona, según cada pueblo y sus costumbres, se ven otros animales en el gnosticismo y algunas sectas del Oriente Medio, y hay otros animales en el Zodíaco chino, indio, etc. El más antiguo probablemente es el transmitido por los Trabajos de Hércules.

4) El ciclo biológico anual depende estrechamente de la radia­ción, ésta opera principalmente en la vegetación y, mediante los alimentos, sobre el animal: éste como verduras tiernas en primavera, y frutos secos en otoño, y tal es el orden de funcionamiento del tubo digestivo: Cáncer (estómago) y Virgo (intestino). Por eso los antiguos dispusieron las regencias anuales siguiendo esta norma en el organismo: lo mismo que las plantas eliminan el agua y concentran la savia para el invierno, el animal elimina también el agua en otoño y se observa esto en la regencia orgánica de Libra (riñón) y Sagitario (hígado).

Por otra parte, hay que distinguir entre el esotérico o simbólico significado de los Signos atribuido por algunos a éstos, y las observaciones patológicas reales vinculadas en ellos a las distintas fases del ciclo anual, acumuladas en la experiencia médica antigua, y verdaderamente valiosas.

San Cipriano (…/304) nos da la visión de su tiempo sobre el influjo de los astros:

… algunos basan el influjo en el fuego (calor), pero los más doctos en la luz.

Por su parte, Ptolomeo recogió la opinión de las escuelas babilónicas y egipcias, y habla del ambiente, formado por los astros, la atmósfera y el suelo.

Ello se aplica lo mismo al Zodíaco (ciclo anual), que a las Casas (ciclo diario), que a los astros en sí (cromatismo). El ciclo anual se inicia sobre el principio del año con un mínimo de intensidad del Sol, por su baja altura meridiana, va aumentando, con incremento positivo, hasta el solsticio de verano, y vuelve a descender, aquí con incremento negativo, hasta el de invierno; los colores ambientales van desde el violeta en enero hasta el amarillo verdoso del verano y finaliza con el rojo del otoño y más allá, debido a la conservación del calor en el suelo (suma de radiación visible é infrarroja). Ciclo similar tiene el – período diario, debido al efecto de absorción de la atmósfera y el calor del suelo.

Sobre la base del color (espectro) se apoyaban las regencias antiguas, y las cualidades lo mismo de los Signos que de los astros, éstos se clasificaban por colores/espectros. Estas regencias, conforme lo que hemos visto, afectan a la constitución molecular o biológica profunda, y así lo consideraron correctam­ente los antiguos.

Los fotoperíodos son distintos para los diversos astros, pero todos ellos están apoyados en el fotoperíodo diario que constitu­ye el quantum de luz, lo mismo en intensidad que en color; constituye, tomando una imagen radioeléctrica, la onda portado­ra, mientras que el del astro en sí (12 años de Júpiter, 30 de Saturno, etc.) la moduladora en este espectro.

Los Aspectos, finalmente, resultan de aplicar un sistema de armónicos a los fotoperíodos, o para ser más precisos, a los biorritmos internos del ser viviente, en concordancia con los fotoperíodos, lo cual hace la cuestión de una gran complejidad que no es de este lugar.

Las anomalías ó alteraciones cromáticas, fotoperiódicas ó aspectales se traducen por alteraciones moleculares/genéticas, ú orgánicas produciendo la correspondiente patología.5 Dichas alteraciones pueden producirse al nacer, donde producirán el máximo efecto, o bien ser consecuencia de desajustes ambientales posteriores. Ello hace que, conociendo el ambiente, pueda ser previsibles hasta cierto punto.

5) La crisis tensa al máximo la estructura cristalina de la red en cualquier nivel (molecular, genético, celular, orgánico): aparecen fracturas con radicales libres (como en la enfermedad radiactiva, p. ej.), éstos pueden volver a unirse al regresar la crisis, pero pueden unirse en forma anómala con otros, y de ahí lo patológico. Ello se debe en especial a los Aspectos en función de los armónicos de fotoperíodos.

14. En suma, la creación de la vida no es cuestión de energía informe, sino de una ordenación de esa energía. Se enfrentan aquí las dos teorías filosóficas esenciales: laselección natural ó de lucha por la vida sostenida por Darwin, y la armonía prees­tablecida mantenida por los autores clásicos y la tradición astrológica.6

6) No hay quimeras, como resultaría de la ley de Darwin: cuando un genoma produce descendencia, la variación de ésta es escasa. El corresponsal que elige Rusia para vivir es porque está ya condicionado como los rusos, por eso “se le pone cara de ruso”.

La vida es organización y construcción las cuales solamente pueden proporcionar los ciclos organizados del Cosmos, de donde resultará una estructura esencialmente rítmica en el ser vivo.

Entremos en una discoteca, la energía del ruido y música en ella es inmensa, pero no significa nada para nosotros en ese estado desordenado. Para entendernos con quien nos acompaña hemos de emitir unos sonidos, un lenguaje ordenado, y no hacer un ruido más fuerte que el de toda la discoteca. Lo que cuenta aquí es un orden y ritmo de los sonidos que emitimos con la palabra, y la sintonía de quien tenemos al lado y los escucha; la barahunda que nos rodea solamente sirve, como mucho, para destruir ese mensaje.

Para entendernos con nuestro acompañante sería más eficaz el absoluto silencio; entonces, con sólo unas palabras dichas en voz muy baja, sin apenas energía sonora, lograríamos un mayor efecto en él, una mayor influencia: exactamente igual que, casi en la oscuridad intergaláctica, ó en el cielo nocturno, los pocos fotones que nos envían las estrellas han servido para organizar y mantener los seres vivos que somos y los que nos rodean.

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Investigación Astrológica

Sociedade Española de Astrología

El Cometa del Diluvio

Demetrio Santos

1. Creo que se ha venido prestando poca atención a los textos antiguos, atribuyendo un “pensamiento mítico” al hombre antediluviano (-12.000 E.C.), y sus relatos históricos a una forma o fase infantil del pensamiento humano, lo que deforma los hechos verdaderos tal como tuvieron lugar.

Y uno de los relatos históricos más debatidos ha sido el del Diluvio, su existencia y la interpretación de las noticias que tenemos sobre él. El texto más claro y definido, dentro del aura mítica que impregna los antiquísimos relatos, obligadamente orales en parte de su historia, es el del Génesis bíblico, por la especial condición del pueblo hebreo de conservar minuciosamente la historia y tradiciones.

Ante todo hemos de advertir que Noé, en el relato bíblico, hubo de observar señales precedentes a la catástrofe, lo que nos lleva a pensar en un fenómeno celeste cuyas causas y efectos fueron previsibles. Era además anómalo y no periódico como sería el causado por astros ya conocidos – planetas, etc. – en ese tiempo, lo que nos lleva directamente a un cuerpo celeste que cumpla tales condiciones: un cometa que puede ofrecer características muy variadas y conformes con los efectos descritos en el “Génesis”. Se añade – memoria genética – la convicción de que es una amenaza para la humanidad, y la aparición de cometas siempre se ha entendido, hasta nuestros tiempos, como una anomalía y un peligro.

El fenómeno tuvo que verse mucho antes del cataclismo, pues a Noé le dio tiempo a construir su arca/navío, lo que supone varios meses, dadas sus dimensiones y trabajo – con instrumentos de piedra, Neolítico – lo que encaja bien en las capacidades técnicas humanas por esas fechas – cuerdas (-60.000 EC) para una unión y ensamblaje de las piezas, pulido y desbaste de troncos/tablones (neolítico), ajustes herméticos, calafateado (-20.000 EC), etc. – Las dimensiones del arca serían aproximadamente de 150*25*15 metros, lo que evalúa un tamaño bien posible para la época.

2. Dice el texto bíblico (Gén. 7):

Era Noé de 600 años cuando las aguas del diluvio inundaron la tierra… A los 600 años de la vida de Noé, el 2º mes el día 17 (Tisri = abril: 8 de mayo) de él, se rompieron todas las fuentes del abismo, se abrieron la cataratas del cielo, y estuvo lloviendo sobre la tierra durante 40 días y 40 noches (18 de junio); aquél mismo día entraron en el arca Noé y sus hijos, Sem, Cam y Jafet, su mujer y las mujeres de sus tres hijos, y los animales todos según su especie, etc. (Gén.7.6 ss).

Dado que el mes empieza en Luna Nueva, el día 17 del 2º mes sería Luna Llena de ese mes, con lo que los aerolitos de que tratamos posteriormente choquen con la Tierra en Luna Llena, con la Luna opuesta al Sol, conforme a lo previsible.

Diluvió durante 40 días sobre la tierra (….), crecieron las aguas y levantaron el arca, que se elevó sobre el suelo, y el arca flotaba sobre la superficie de las aguas. Tanto subieron las aguas que cubrieron los altos montes de debajo del cielo. Quince codos subieron las aguas sobre sus cimas….

Ciento cincuenta días estuvieron crecidas las aguas sobre la tierra (diciembre).

Comenzaron a bajar al cabo de 150 días. El día 27 del séptimo mes (octubre noviembre) se asentó el arca sobre los montes de Ararat. Siguieron menguando las aguas hasta el mes 10º (enero). Pasados 40 días más, abrió Noé la ventana que había hecho en el arca…. (Gén. 8.6).

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3. Se ha dado por supuesto que la lluvia provenía de nubes ordinarias y de una zona atmosférica sobrecargada de vapor de agua ordinario, evaporadas del mar, lo que nos lleva a un metabolismo atmosférico sencillo causante de abundantes lluvias.

Pero eso no encaja en el fenómeno del Diluvio, y hay en cambio otro proceso del agua atmosférica, que es la caída directamente del espacio extraterrestre en forma de aerolitos de hielo, y observable hoy mismo.

En efecto, se confirma que los aerolitos de hielo son más frecuentes de lo que se había venido creyendo, dado que son invisibles, y como ejemplos recientes tenemos los caídos en Tocina (Sevilla) (11/1/2000), en Alcudia (Valencia) (13/1/2000) y otros hasta un total de 11 trozos de hielo en torno a la fecha de 17/1/2000, y su tamaño al llegar al suelo fue suficiente para romper la carrocería y parabrisas de un vehículo, o atravesar el tejado de uralita. Al principio se trató de explicar por desprendimiento de hielo formado en aviones, u otras causas poco convincentes. En cambio sí hay casos bien estudiados por el propio status científico de investigación espacial.

En 1986 el físico espacial Louis A. Frank, de la U. de Iowa, propuso la existencia de una antigua clase de pequeños cometas, que según él estarían cayendo sobre la Tierra, y explotando en la estratosfera y posiblemente nutriendo de agua la atmósfera terrestre. Frank apoyaba su teoría en fotografías hechas por una cámara de su invención, que había enviado al Dynamics Explorer I de la NASA. La mayoría de los científicos se burlaron de ello. Ahora otras imágenes espectaculares de otra cámara diseñada por él mismo, a bordo del satélite polar de la NASA, ha reanudado la discusión, y parece que se ven cometas del tamaño de una casa dirigiéndose a la tierra diariamente por millares, estallando y desprendiendo agua.

Por su propia naturaleza un aerolito de hielo no puede verse de noche como estrella fugaz, pues el choque o roce con la atmósfera lo funde y convierte simplemente en agua y así nunca puede ser luminoso; por lo que se transforma en vapor o lluvia. Los aerolitos que vemos como “estrellas fugaces” nocturnas son minerales, y arden con el roce atmosférico.

Actualmente se han examinado por vehículos espaciales algunos cometas puntuales, viendo que están formados de una especie de “nieve sucia” como mezcla de hielo o nieve y polvo ordinario que circula por el espacio en el Sistema Solar.

Los cometas siempre fueron un fenómeno ominoso y terrible, y había una tradición muy antigua de los diversos cometas que se habían visto:

“Hase de notar que, por la forma y disposición que tienen los cometas, y por los colores por que parecen, se conocen sus influencias y efectos, y de qué calidades sean….

“Si el cometa tuviese el color blanquecino, y algo azafranado, será de la naturaleza de Júpiter, etc.” (Cortés: “Lunario” ed.1793)

Se diría que se aplicaba una especie de “análisis espectral” a simple vista, donde el hombre antiguo poseía mayor agudeza visual que la de hoy bajo la polución urbana y general, y merma de la sensibilidad biológica.

4. El origen de tales meteoritos de hielo es el propio espacio interplanetario, donde la temperatura media ronda el cero absoluto y, una vez formado el hielo, el meteorito responde a la atracción solar y planetaria y la repulsión de la presión de radiación solar sobre todo.

De este modo los meteoritos más densos – rocosos, minerales – se hallan más cerca del Sol (anillo de Asteroides), y los más ligeros – agua, hidrocarburos (como en Saturno) – en el Cinturón de Kuiper, algo más allá de la órbita de Neptuno, donde se cifran por millones.

No obstante la ley de distribución general es su relación masa/superficie, lo que depende también de sus formas cristalinas, y con ello de su naturaleza química.

El Cinturón de Kuiper es así la fuente más probable de los aglomerados cometarios, los cuales se forman cuando la fuerza principal de acción mutua es la gravitatoria (atracción de masas), aparte de otras influencias; si en determinado lugar y momento se da un reposo máximo, las partículas se atraen exclusivamente por su masa, y forman un aglomerado centrípeto (Griegos y Troyanos de Júpiter a 60º, aglomerados meteoríticos lunares, etc.), que responde a las leyes gravitatorias, y puede ser atraído por los planetas más cercanos, o la suma de éstos según su disposición, é iniciar la órbita o camino hacia el Sol – centro máximo de gravitación – naciendo así el nuevo cometa.

Esta es la ley general de formación de masas galácticas, estelares, etc., después consecuentemente aparece el giro respecto al centro del aglomerado, resultando las formas cosmológicas ordinarias, galaxias, estrellas, planetas, etc. según tamaño y otras condiciones, lo cual es aplicable a los cometas.

5. Partiendo de un conjunto de masas – aerolitos, masas planetarias, etc. – y sus propiedades físicas y los campos de fuerza hoy conocidos (gravitación, electromagnetismo, etc.), si un conjunto de partículas (galaxias, soles, meteoritos, materia negra, etc.) se halla libre de fuerzas, se atraen mutuamente por gravitación, con lo que tienden a juntarse en una sola masa: sería el caso de un Sol o una Galaxia. Y según su ubicación y distancia mutua tenderán a agruparse y con ello a girar en forma de vórtice, iniciando así el proceso evolutivo.

Si aplicamos las leyes ondulatorias (ecuaciones fundamentales), aparece un giro y vórtice, – eje de giro y plano ecuatorial – con unos “lugares cero” (60º, 120º, etc.) donde no hay trans-formación, al moverse las partículas paralelamente conservando su distancia mutua, con velocidad relativa cero por tanto, y otros “lugares críticos” (180º, 90º, etc.) donde las partículas difieren al máximo en velocidad mutua, y chocarán entre sí (brazos brillantes de galaxia) dispersándose.

Ello se confirma – ecuaciones fundamentales – en los grupos aerolíticos de Júpiter, Griegos y Troyanos, ubicados a 60º delante y detrás del planeta (extraídos del cinturón de Asteroides). El Trígono 120º no se ha confirmado, porque correspondería por su distancia espacial a grupos micrometeoríticos difícilmente observables. También se ha confirmado el Sextil en grupos micrometeoríticos en la órbita lunar, delante y detrás del satélite.

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6. El candidato a formar un aglomerado de partículas como el antedicho, en nuestro Sistema Solar, es el Cinturón de Kuiper, situado más allá de la órbita de Neptuno (Plutón ya está dentro de él).

Dependiendo de la distancia al Sol, y las condiciones ambientales (gravitatorias, presión de radiación, etc.), conocemos dos anillos de partículas: el de Asteroides y el de Kuiper, el primero rocoso y mineral, entre Marte y Júpiter, y el segundo de materiales ligeros, agua hidrocarburos, etc., y en menor proporción otros pesados micrometeoritos minerales, rocas, etc.

Si bien en equilibrio global, el anillo de Kuiper es influido por los planetas o cuerpos mayores próximos, como el mismo Plutón y Neptuno, y otras masas cercanas, el equilibrio nunca es perfecto, y hay que pensar en el fenómeno ondulatorio – como sucede en la estratosfera terrestre – formándose aglomerados de meteoritos en la zona. Y así volvemos al fundamento teórico explicado en 5, es decir, en determinado momento, por influencia de alguna masa cercana (Plutón, Neptuno, etc.), o por variaciones gravitacionales locales en el movimiento de las partículas, surge un aglomerado que inicia su evolución independiente, formándose un cometa que, en principio, tiene escasa fuerza de cohesión interna. El lugar donde se agrupa depende de las múltiples fuerzas atractoras, ondulatorias, etc. que rigen la materia cósmica.

7. El aglomerado es atraído así principalmente por la masa mayor del Sol, y se mueve hacia él, la fuerza de cohesión interna del aglomerado tiende a la forma esférica, y el resultado depende de las leyes generales: gravitación (interna y externa), presión de radiación, fuerzas electromagnéticas, etc. y las dimensiones y materiales componentes (tamaño, naturaleza, etc.).

Si el aglomerado meteorítico de hielo lo asimilamos al de un cometa – tal sería realmente – podemos estimar el tiempo de viaje desde el cinturón de Kuiper hasta la Tierra tomando como referencia el conocido cometa Halley, T = 76 años, es decir, unos 38 años desde su formación hasta su paso por el Sol, y habría sido visible previamente según el tamaño y brillo del conglomerado, con lo que Noé pudo preverlo, y dados los efectos del chaparrón – Diluvio – sobre la Tierra también, aunque no se hubiera visto en el momento inicial – solo se ve cuando la iluminación solar es suficiente, y depende también de su tamaño – probablemente desde la distancia se su paso por la órbita de Júpiter ó Marte solamente.

Aquí desde el avistamiento del cometa hasta su llegada a la órbita terrestre transcurrió poco tiempo, pero al menos varios meses, los necesarios para construir el Arca, pues aquí (distancia de Júpiter) la velocidad es ya grande (pese a que el período sea de 76 años = 38+38 años) y el tiempo de llegada pudo ser corto.

Los meteoritos que forman el aglomerado del cometa – similares a los citados Griegos y Troyanos de Júpiter – han de tener cierto tamaño/masa, pues si fueran micrometeoritos no destacarían sobre el cielo en la cola del cometa haciéndola visible.

Podemos imaginar su tamaño por las muestras citadas en 3 es decir, no se trata de “polvo cósmico” sino de rocas o trozos de hielo – nieve súcia – de diversos tamaños, que se van ordenando según masa/superficie en la cola del cometa, los más pesados formando su cabeza, últimamente se han estudiado casos concretos de pequeños cometas y éstos se componen de una especie de “nieva sucia” al mezclarse el hielo con el polvo cósmico – c. Kuipper – , pero lo predominante es el agua.

El conglomerado meteorítico es así como un “río de hielo” y puede medir grandes distancias: El gran cometa de 1843 alcanzó una longitud de 300 millones de Km. y desde el Sol su cola llagaba hasta más allá de la órbita de Marte.

De este modo, el “cometa del Diluvio” pudo perfectamente estar descargando largo tiempo aerolitos de hielo sobre la Tierra en la lluvia causante del mismo.

8. Siguiendo el relato del Génesis, el paso del “río de témpanos” duró mes y medio, empezando en Luna Llena y acabando en Luna Nueva, lo que nos precisa aún más el fenómeno.

Al acercarse a la Tierra, el conglomerado es atraído por ésta, pero hay que advertir que se trata del conjunto Tierra-Luna. La “antena de captación” aquí es la Luna, la que prolonga en su propia dirección el campo gravitatorio, y por tanto la Luna ha de estar opuesta al Sol – Luna Llena – y se confirma en la fecha dada por el texto del Génesis; y nuevamente el final como pérdida de la atracción meteorítica, ha de ser en Luna Nueva, cuando el vector lunar está dirigido al Sol.

Adviértase, sin embargo, que alguno de los meteoritos habrían sido captados por la órbita lunar, cayendo luego durante cierto tiempo, incluso mucho más allá de los 40 días citados, girando en torno a la Tierra, como Griegos y Troyanos lunares. Algunas tradiciones en otros lugares de la Tierra aluden a la caída de piedras también, lo que confirma lo anterior, así en Tahití:

“Nosotros dos estamos ahora a salvo del mar, pero la muerte o heridas nos llegan también por las piedras que están cayendo: ¿dónde podremos vivir?. Y ambos cavaron un hoyo, lo cubrieron con hierba, piedras y tierra. Luego se deslizaron dentro, y allí sentados escuchaban aterrorizados el estruendo y estampido de las piedras que caían del cielo…”.

(Theodor H. Carter. Mito, leyenda y costumbre en el Libro del Génesis”, Barral, Barcelona 1973)

9. Finalmente, los datos paleoclimáticos de que disponemos confirman un aumento súbito de humedad ca. -11.000 E.C. que precede a un incremento de temperatura ca. -9.500, por lo que el aumento del nivel marino – unos 100 m. de altura – no fue debido todo a la fusión posterior de los hielos como cabría pensar, sino que el antiguo nivel diluvial se incrementa por añadidura, invadiendo las aguas oceánicas el Mediterráneo y desapareciendo el istmo África-Sicilia, recordando el episodio de Hércules – el héroe paleolítico – separando las Columnas de Gibraltar.

Platón (“Timeo”, “Critias”) da la fecha de -10.000 E.C. para el cataclismo de la Isla Atlántida, probablemente de fuentes egipcias – libros de su abuelo – confirmando lo antedicho.

Sin embargo, lo más grave no fue el cataclismo en sí mismo, sino que los meteoritos – polvo acompañante al hielo – caídos sobre la Tierra provienen del Cinturón de Kuiper, donde la radiación gamma es 1.700 veces mayor que la existente en el espacio terrestre, lo que ocasiona una verdadera catástrofe biológica.

Se trastorna todo el antiguo equilibrio radiológico, y con ello el biológico como indica el texto del Génesis, desapareciendo la era de los dioses (800 años). “Ciento veinte años serán los días de la vida” (Gén.6.3).

Surgen nuevas pestes – animales y plantas -, se inicia la desecación del Sahara (za-ara = la gran llanura), las migraciones, y los 6.000 años de “Espíritus de la Muerte” atestiguados en los anales egipcios y fuente de su religión, hasta la primera dinastía de los reyes (Menes -5.619 E.C.).

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La Influencia Astrológica del Ciclo de 60 Años y la Inquietud que causa el Dinero

 Tito Mácia

La mejor manera de estudiar y comprender la influencia astrológica es hacerlo pensando en ciclos de tiempo, en relojes grandes.

Un ciclo muy simple y muy burdo es el ciclo del día, según la hora del día podemos saber mucho sobre quien queramos. Seguramente acertaremos si pensamos que a las 4 de la mañana esa persona está durmiendo, acertaremos tambien si pensamos que entre las 7 y las 9 estará comenzando su jornada laboral, acertaremos de nuevo si pensamos que entre las 2 y las 4 estará comiendo. Utilizando el sentido común y un reloj podemos orientarnos un poco en la vida y saber cosas sobre los tiempos en los que vivimos.

Pero en Astrología hay otros relojes mas “grandes” como es el ciclo de Jupiter y Saturno, uno de los ciclos sociales más importantes, que tiene una duración de 20 años; tres ciclos de 20 forman uno de 60 años. El ciclo de 60 o C-60 es uno de los relojes de tiempo largo que resultan más operativos y eficaces para orientarse y orientar a los demás sobre el tiempo social en el que viven.

Demetrio Santos fué el astrologo español que divulgó esta magnifica herramiemta. Fuimos muchos los astrólogos españoles que en los años 80 tuvimos la suerte de conocer de primera mano, a través de sus clases magistrales, el funcionamiento del ciclo de 60 años.

Demetrio utilizaba especialmente el movimiento, las direcciones o el atacir del Ascendente. Utilizando exclusivamente una aguja del reloj lograba interpretar magnificamente el funcionamiento del sistema realizando cálculos matemáticos manuales.

Entre esos astrólogos españoles estuvo presente Miguel Garcia, quién a finales de la decada de los años 80 creó el programa Kepler en el que se incluye el cálculo del ciclo de 60 años y las astrodínas, otro de los conceptos innovadores que nos llegaron de la mano de Demetrio Santos.

Gracias a Demetrio y a Miguel hoy día disponemos de una herramienta astrológica insuperable aunque insuficientemente conocida. En mi tarea de dilvulgador voy a tratar de mostrar su operatividad y su eficacia a lo largo de varios artículos.   Este primero va dirigido a las personas que están entre los 65 y 70 años y también para aquellos que los vayan a cumplir pronto, esto les servirá para prepararse.

La llegada al 13º lustro de la vida.

El ciclo de 60 años es parecido al reloj que tiene 60 minutos, cuando la aguja del reloj sobrepasa los 60 minutos, empiesa otra hora. En el caso del cíclo de 60 años ocurre igual, al llegar a los 60 años, se comienza un tiempo nuevo.

El reloj normal esta distribuido de cinco en cinco minutos, el reloj del ciclo de 60 años está distribuido en lustros, espacios de tiempo de cinco años, igual que el reloj, pero en lugar de minutos, años, así de fácil:

Voy a dibujar un reloj del ciclo de 60 años usando el dial cronográfico y las astrodinas como ejemplo:

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Este es un gráfico astrológico que carece de planetas, solamente se observan las astrodinas (que en cada carta son diferentes) y el dial cronográfico por el exterior que es igual para todas las personas.

 Poco más o menos, cada cinco años, el atacir del Ascendente del Ciclo de 60 años, recorre un signo zodiacal completo, o lo que es semejante, durante 5 años recorre una Casa astrológica completa, esa es la clave de la intepretación.  Cuando el atacir del Ascendente recorre una Casa, su influencia se escenifica de modo que los asuntos de esa Casa se vuelven más importantes que en otras épocas, un caso claro lo tenemos en las personas que tienen entre 65 y 70 años, poco más o menos, algunos se pueden adelantar y otros atrasar, pero el tiempo en que el atacir del Ascendente recorre la Casa II, suele ser el lustro de los 65 a los 70.

¿Que asuntos se escenifican en la casa II?  ¿Que tipo de películas hacen en ese Cine de la Casa II?  ¿De que va el tema que se trata en la Casa II?.

Los asuntos econômicos, el dinero, la necesidad de organizarse de nuevo la vida económica, eso son los asuntos que se tratan generalmente en esta Casa y que se suelen escenificar en este tiempo que va entre los 65 y 70.

Casi nadie lo espera, nadie imagina que después de una vida de trabajo tengan que preocuparse por asuntos económicos en esas edades, sin embargo siempre es así, cada uno según su suerte, según su guión, pues cuando el atacir del Ascendente recorre esa Casa se escenifica el significado del planeta o el signo y los aspectos que allí se formen.

Oiga D. Tito

¿Y cómo se puede saber eso?.

Estudiando y aprendiendo de memoria lo que significan los planetas en las Casas y los aspectos, sabiendo eso resulta fácil explicar lo anterior. ¿Tu sabes lo que tienen que estudiar los chicos de derecho, o de medicina?. Pues en Astrología pasa igual, hay que estudiar para saber.

Sea como fuere a partir de los 65 años se entra en un lustro en el que siempre aparecen situaciones relacionadas con la economía, en el sentido que sea.  Generalmete se escenifica un mismo guion para más de la mitad de las personas, en especial aquellas que tienen hijos.

Un caso tipico que se repite con una insistencia contumaz es una persona recien jubilada que tiene un hijo o una hija que entra en acción de modo protagonista y necesita ayuda económica que en el mejor de los casos son ayudas puntuales y ya está, y en el peor de los casos es cuando firma avales de créditos donde también puede intervenir la nuera o el yerno.

Oiga D Tito

¿Pero como relaciona la Casa II con los hijos o los yernos?

Cualquier planeta que se tenga en la Casa V formará cuadratura con el atacir del Ascendente en la II y significará gastos por los hijos, es más los hijos y las amistades intimas, junto a nuestras inversiones y los ahorros, también se escenifican en la Casa V y  se llevan casi todo el dinero, porque la cuadratura es una fuerza que contrarresta y en el caso del dinero son gastos.

Mientras que un planeta en Casa VI formará trigono con los de la Casa II y eso significará ganancias por trabajos o servicios, igualemte ocurre con los planetas en la casa X que forman trigono con la II y anunacia ganancias profesionales, pero la casa XI forman cuadratura con la II y entre otras cosas anuncia riesgo de pérdidas o gastos a causa de la pareja de los hijos, además de amigo y clientes que son los causantes del resto de los gastos.

El caso tipico es un señor o señora de 65 años que entrega sus ahorros a su hijo o hija para que monte su negocio o pague sus necesidades pensando en que va a recuperar ese dinero.

Este caso es el menos grave pues el señor o la señora se quedan sin la plata y ya está, pero lo peor es si avalan para un local de un negocio o para lo que sea, al final acaban a pagando el aval sufragando un gasto ajeno que provoca preocupación a causa de los asuntos económicos, cumpliendo de esa manera el guión del ciclo.

Oiga D, Tito

¿Pero siempre es así?

No, desde luego que no, ese es un caso típico para entendernos, pero cada uno tiene su guión escrito, otra cosas entenderlo y saberlo escenificar.

 Mi consejo si estas cerca de esas edad es que te prepares para tu “gestión de ahorros”, te va el pellejo en ello. O te organizas o te organizan.

Lascaux Cave Acrylic Prints

Astrología paleolítica

Demetrio Santos

Nota P.G.: Esta ponencia fue presentada al Congreso de Astrología de Barcelona (Diciembre 2002), organizado por la revista Mercurio-3. Gracias a Jaume Martín por su ayuda.

1. Aunque el período Paleolítico es muy extenso, vamos a limitar nuestro estudio a su época final, la que transcurre entre -30.000 y -10.000, fecha media esta última de la catástrofe climática diluvial, al término de la glaciación.

Si nos interesamos por la astrología paleolítica es porque manifestaciones culturales como las pinturas de Altamira, Lascaux, y otras diversas indican un alto grado evolutivo, que sería paralelo al astrológico y otros más.

2. Al final de la última glaciación hay una cultura unificada sahariano-mediterránea extendida desde la costa atlántica norteafricana hasta el Irán, y entre la Europa Meridional y el Afrecha Subsahariana. El clima de la región tiene menos temperatura y más lluvias y permite la existencia de lagos interiores, bosques y sabana, lo que facilita la intercomunicación de todos los territorios de Este a Oeste; vínculo que se rompe luego al desertizarse la zona por el cambio climático.

El nivel oceánico era unos 130 m. más bajo que el actual, constatado en el Atlántico y el Pacifico (Australia, Komodo, etc.) con lo que Sicilia se unía con Afrecha, Gibraltar era más angosto, con algunas islas intermedias que facilitaban el paso de Afrecha a Europa, y no había comunicación marítima del Mar Negro y el Mediterráneo.

La fusión de los hielos aumentó el nivel oceánico, separó las costas de Gibraltar, hecho recordado en la hazaña de Hércules (símbolo paleolítico) y aisló Italia de Afrecha.

Esa unidad cultural, reflejada en el idioma, la constata el Génesis al describir este tiempo antediluvial: “Era la tierra toda una sola lengua, y de unas mismas palabras” (11, 1). Esa interrelación humana promovió el conocimiento en todos los campos; después se arruinó con la diversificación lingüística subsiguiente al sedentarismo agrícola, que desvinculó territorios y pueblos tras el Diluvio.

3. El cambio climático de -10.000 rompió la unidad cultural antedicha y sumió a la reglón en hambre, enfermedades y caos en los siguientes 5.000 años; la Biblia dice que “Fueron exterminados todos los vivientes sobre la superficie de la tierra, desde el hombre a la bestia, y los reptiles y las mes del cielo” (Gen. 7, 23), y en la cronología de Maneton se designa este periodo como el de los “Espíritus de la Muerte “. El hombre paleolítico, que había alcanzado una cultura notable, y una estatura de 1,85 m. de media (“había entonces gigantes en la Tierra”, Gén. 6, 4) fue diezmado. empequeñecido por hambrunas, y acortada su vida, y solo cuando van apareciendo los nuevos calendarios solares a partir del -5.000 indica una cierta organización social.

Las regiones atlánticas de Afrecha y Europa, influidas por el Océano (Atlas, Península Ibérica), no sufrieron cambios tan drásticos como las interiores, y mantuvieron modos de vida de caza y recolección, llegando aquí tarde la agricultura. De ahí su arcaísmo, y que de allí provengan datos y recuerdos paleolíticos: los tartesios presumían de tener leyes de 6.000 años de antigüedad que los vinculaba a la vieja y ‘noble” sociedad paleolítica, y relatos sobre Hércules como el Jardín de las Hespérides, Atlas. Gerión. el Cancerbero, las Amazonas, etc., provienen de esta zona. También los griegos se vanagloriaban de ser descendientes de la nobleza pelásgica (paleolítica).

4. La astrología establece como elementos principales de influencia el Sol, la Luna, los planetas y estrellas y el dodecanario zodiacal.

El primer astro utilizado por el hombre para contar el tiempo fue la Luna, que por su figura propia sirve para cualquier lugar de la Tierra. También se vincula con los períodos de gestación humana y animal, con los movimientos de los animales y la caza de éstos, y con las mareas, y adviértase que una de las fuentes básicas de alimentación antigua era el pescado y la recolección de moluscos. Por eso, aunque en la vida diaria es el Sol la principal luminaria, es la Luna el cronocrator calendárico en los primeros tiempos.

Así el año se mide en meses lunares, y las estrellas, visibles junto con la Luna (lo que no sucede con el Sol) se toman como referencia a su movimiento, originando primero las “mansiones lunares”, predecesoras de los Signos solares.

La medición del año fuera de la referencia estelar produce también un dodecanario de lunaciones y tareas mensuales, es decir, tos “trabajos de Hércules”, ocupaciones primero del hombre cazador paleolítico (Leo, Escorpio, Capricornio), y más tarde del neolítico con sus nuevas faenas agrícolas (Virgo, Libra), acabando en los símbolos de los menologios medievales. La evolución de los Signos es una historia de la Humanidad, así la Liebre paleolítica deviene la espiga de la recolección en Virgo, y el Dragón chino la Balanza de pesaje de mieses en la economía agrícola.

5. El estudio de la Luna y las constelaciones nos descubre la astrología paleolítica. Al igual que en una cronología solar es el Sol el astro principal, y analizamos su luz, cromatismo, movimientos, etc., en una cronología basada en la Luna es ésta el principal astro, y se observan sus movimientos, aspecto, color, influencias, etc. para prever el tiempo ú otros fines; nótese que, aún hoy, es de los astros más estudiados (incluso para la Bolsa), pese a incluirse luego otros planetas o estrellas.

Datos y anotaciones lunares desde -30.000 ha encontrado Marshack en pinturas y grabados rupestres y en “marcas de caza” sobre utensilios; se observa un predominio de los períodos de 7, 15 y 30 días correspondiendo al ciclo lunar sinódico.

El simbolismo general nos indica que las trazas lineales figuran días (en cuevas, abrigos, etc.), las coviñas ú hoyuelos son meses o lunaciones (Peña del Gato, Laxea das Rodas) y los círculos concéntricos significan años (petroglifos gallegos. passim).

Como verificación vemos ciclos de 12 y 13 lunaciones del año, o períodos de 3 y 5 años, o de 62 meses, (Peña del Gato, Cueva del Pindal, Laxea das Rodas); pero incluso hay en la placa de marfil de Malta (Siberia), y en la de Naxos, marcas de 235 lunaciones correspondientes al ciclo de Metón que sería así conocido ya en el -15.000.

En cualquier caso, los períodos figurados pueden ser muy diferentes, pues dependen del grado de ajuste o precisión requerido en las observaciones del tiempo, y no se excluyen mutuamente.

Continua…

Lynd Ward