Las Facetas del Destino: La Justificación Subyacente al Sistema de Casas Helenístico

De Leidse Sphaera

De Leidse Sphaera

Robert Schmidt

Origen do Texto

Para aquellos de nosotros que trabajamos primariamente dentro del marco de la astrología occidental, las técnicas y los principios de interpretación que empleamos cada día son algo que bien podemos dar por descontado. Se han vuelto tan familiares que es a menudo difícil para nosotros verlos bajo una nueva luz. Una forma de abrirlos a una consideración fresca es a través de una interrogación histórica a propósito de sus fuentes. Los resultados de estas investigaciones pueden ocasionalmente ser desorientadores, pero deberían eventualmente llevarnos a una mayor conciencia de las presuposiciones en la práctica contemporánea de la astrología.

Lo que sigue son algunos de los más nuevos descubrimientos de la investigación del Project Hindsight. Me voy a concentrar en la astrología Helenística, que fue un tipo de astrología practicado en el área Mediterránea y de Cercano Oriente desde el siglo segundo AC hasta el siglo sexto DC. Este tipo de astrología es, de hecho, la verdadera fuente de la posterior astrología occidental, aunque será parte de mi preocupación señalar las formas en que la tradición Medieval comenzó a desviarse de este punto de partida debido a errores en la transmisión y en su interpretación.

El propósito de este artículo será explicar el razonamiento subyacente detrás de la asignación original de tópicos a las casas en la astrología Helenística, lo que ha determinado el pensamiento acerca de las casas astrológicas desde entonces, aunque con varios cambios en los tiempos Medievales y una mayor transformación conceptual en los tiempos modernos. Mi tesis será que las doce casas originalmente representaron una diferenciación y articulación sistemática del concepto de destino. Como los esquimales con sus famosas múltiples palabras para nieve, los astrólogos Helenísticos tenían, en su sistema de casas, un maravillosamente sofisticado lenguaje para identificar y distinguir las manifestaciones del destino en cada área de la vida humana.

Este empleo del concepto de destino en la astrología Helenística no estaba confinado solo al sistema de casas. La astrología Helenística estaba basada en un modelo cosmológico en el que las estrellas fijas y los planetas representaban los componentes esenciales del alma cósmica, o la conciencia cósmica misma. Este modelo, en sus numerosas expresiones variables, deriva directamente de la cosmogonía del Timeo de Platòn, y es común a casi toda la filosofía Helenística1, es la conceptualización de este modelo en términos de destino, concepto que le da un distintivo carácter astrológico.

1. Una buena discusión sobre el rol de este modelo cosmológico en la astrología Helenística puede encontrarse en Origen and the Life of the Stars de Alan Scott (Oxford: Oxford University Press, 1991).

El Concepto Helenístico de Destino

Analemma Over the Porch of Maidens

Analemma Over the Porch of Maidens

Destino (Sino), lo que los Griegos llamaron Moira, es quizás mejor entendido en este contexto de un principio cósmico de repartición obligatoria activo tanto en los cielos como en la Tierra. No hace a un hombre hombre, o a un planeta planeta, o en alguna manera constituye la esencia de las cosas; luego, no es un principio metafísico en el sentido que concierne al ser en tanto que ser. En cambio, toma como su provincia lo que es generalmente visto como contingente y accidental – asuntos que eran excluidos de una consideración filosófica seria por los filósofos de Atenas mismos como siendo en último término in-inteligibles. Es Moira lo que hace a un hombre tal y tal: de pelo oscuro antes que claro, rico antes que pobre, sano más que enfermo, etc.

Moira es un principio de repartición en tanto que cuenta, divide y distribuye. De todos los posibles eventos que pueden acaecer a los seres humanos, Moira selecciona y distribuye a cada individuo su “debida parte”. Es también Moira la que mide el lapso de tiempo de la vida humana individual y quien arregla que los eventos apropiados sucedan “justo a tiempo”. A su vez, Moira es un principio de re-combinación y síntesis. Une las diversas asignaciones en las diferentes áreas de la vida del individuo en un todo. Desde este punto de vista, una vida humana es un “paquete”. Finalmente, las victorias en la vida de uno solo tienen sentido cuando consideramos las tragedias, las simas cuando consideramos las mesetas. Los varios eventos en una vida humana dada pueden ser realmente reunidos en un todo solo si son vinculantes en un individuo dado – esto es, si Moira le asigna a el o a ella un destino tal. Entonces, desde este punto de vista, el significado último de una vida humana está inextricablemente ligado con el concepto de sino.

En relación a los seres humanos, los planetas son instrumentos de Moira. La astrología Helenística entiende planetas en casas, planetas en signos, y las varias combinaciones entre uno y otro, simbolizando eventos teniendo lugar en el alma cósmica, la que posee todos los poderes de cognición, apetencia, percepción, rememoración etc., de los cuales el alma humana es capaz. No es este el lugar para entrar en la altamente interesante cuestión de la causación celestial en la astrología Helenística. Baste decir aquí que es solo a lo que el alma cósmica anticipa en sus propios trabajos internos a lo cual le es permitido suceder en el reino humano.

Sin embargo, las estrellas y los planetas mismos no están menos sujetos a Moira que los seres humanos. Por ejemplo, es Moira la que divide el círculo eclíptico en doce signos y asigna a cada uno su propio y único rol astrológico en el alma cósmica, lo que constituye su propio destino. Sin la operación de Moira, el zodiaco es simplemente una banda continua de espacio sin ningún obvio comienzo o final, careciendo de todo significado astrológico. Pero es también Moira la que re-combina los signos del zodiaco en un sistema, de tal manera que ellos pueden relacionarse el uno con el otro de acuerdo a triplicidades, cuadruplicidades, etc.

No podemos prescindir del concepto de destino al hablar de astrología Helenística. Todos los conceptos astrológicos y técnicas finalmente derivan su significación y motivación de la articulación del modelo cosmológico subyacente en términos de Moira. Como veremos, es central a la división del zodíaco en doce casas, al mismo tiempo dándoles a estas casas su coherencia e integridad como sistema.

Por supuesto, la idea de un destino fijado es algo que la astrología moderna considera que ha sido ampliamente superado. Y a su manera, es probablemente correcto rechazar la noción de que todos los eventos que les suceden a los humanos están predeterminados. Sin embargo, esta nunca fue la comprensión del destino en los primeros escritos Helenísticos, y sería injusto rechazar la astrologìa Helenística por culpa de una cruda caricatura de su muy sofisticado concepto del destino. Entonces le pediría al lector reservarse el juicio sobre este punto hasta que haya considerado lo que los antiguos astrólogos de hecho querían decir con este concepto.

Se me ocurre que la gente habla algo superficialmente del karma, de las justas consecuencias de las acciones presentes sobre su futuro. Ahora, en el sistema de casas Helenístico, las consecuencias directas que las propias acciones tienen sobre la propia vida son simplemente destino de la casa 10 (o en otros casos, de la casa 4), aunque no hay evidencia de que los astrólogos Helenísticos aquí o en ninguna otra parte ampliaran esta noción para incluir las vidas pasadas o futuras de acuerdo con alguna doctrina de la reencarnación. Puede la astrología caracterizar otros once modos fundamentales de destino? Como el lector descubrirá, Los astrólogos Helenísticos pudieron.

Distinguiendo entre Casas Tópicas, Dinámicas y Buenas/Malas

2002-solar-analemma

Analemma with the Parthenon

El término estándar en Griego para lo que los astrólogos modernos denominan una “casa” es topos, que simple y muy concretamente significa “lugar”, aunque, incluso en los tiempos Griegos, esta palabra también cobró algo del significado de un “tópico” (esto es, un asunto o tema) en el sentido moderno. La palabra “casa” (oikos) es también parte del vocabulario estándar de  la astrología Helenística; sin embargo, es usado solo para aquellos signos donde un planeta tiene regencia (Por ejemplo, Aries es la “casa” de Marte, Tauro de Venus, Géminis de Mercurio, etc.). Para evitar confusión en los astrólogos modernos, voy a usar el término “domicilio” en este contexto. Aunque voy a emplear el término moderno “casa” en este artículo, es importante tener presente que el término original era “lugar”, porque las doce “áreas” básicas de la vida eran originalmente entendidas como constituyendo un tipo de “espacio”. De hecho, el sistema Helenístico de casas da significado exacto a la misma expresión “área de la vida” aunque las ramificaciones de esto quedan más allá del alcance de este artículo.

Los astrólogos Helenísticos de hecho emplearon un número de diferentes sistemas para dividir el zodiaco en doce casas. Sin embargo, estos varios sistemas, eran empleados para muy diferentes propósitos. Un propósito era investigar específicas áreas de la vida de uno, como hermanos, padres, profesión, etc. Esto es lo que los astrólogos modernos buscan hacer con todos sus muchísimos sistemas de casas. Nosotros vamos a denominar una división usada para tal propósito un sistema de casas tópico, porque  trata con tópicos de la vida. Ahora, hablando en general, los astrólogos Helenísticos usaron solo el sistema de signo-entero (algunas veces llamado sistema “signo = casa”) para propósitos tópicos2 en este sistema, el signo en el que el grado Ascendente cae define la primer casa – el comienzo de la primer casa es el comienzo del signo ascendente, y el final de la primer casa es el final de ese signo; y las restantes casas son coincidentes con los siguientes signos en orden zodiacal.

2. Hay dos excepciones aparentes a esto. En el Libro II, capitulo XIX de su Mathesis, Firmicus Maternus parece definir un sistema de casas iguales partiendo del grado ascendente. Sin embargo, queda claro por el texto Latino y por sus delineaciones de los planetas en las casas en el Libro III que el considera la primer casa, o Locus, como el grado ascendente mismo, la casa 2 el grado 30 desde el grado ascendente mismo, aunque no dice que este grado ascendente extiende su poder sobre los 30 grados siguientes. El segundo ejemplo es en el Libro IX, capítulo 3 de la Antología de Vettius Valens, donde un tal sistema de casas iguales se recomienda con la finalidad de girar la rueda o tomar casas derivadas de las casas. Puedo tratar sobre dos excepciones aparentes en mas detalle en otro momento. Déjenme solo mencionar aquí que, en estos dos casos, se hace una distinción entre análisis partil, enfocado en grados como unidades, y análisis zodiacal (o platico), que concierne a los signos mismos como unidad fundamental de análisis. (Esta distinción queda oscurecida en la versión original Inglesa de la traducción de Jean Rhys Bram (Park Ridge: Noyes Press, 1975), tanto como en la revisión de esta traducción de Ascella Publications en 1995.).

Sin embargo, los autores Helenísticos también usaron una división en doce secciones cuando deseaban investigar la fortaleza de un planeta (esto es, estos tempranos astrólogos notaron que los planetas parecían más poderosos en algunas partes del horóscopo antes que en otras). Vamos a llamar a tal división una división de sistema dinámico para contrastarla con la tópica3. En general, el método preferido era simplemente triseccionar los arcos eclípticos entre los cuatro ángulos, en el modo luego llamado “Porfireo”4. Por ejemplo, si sucediera que hay 99 grados entre el grado Ascendente y el IC, cada sección en este cuadrante consistiría de 33 grados. Las casas angulares así definidas eran consideradas las más fuertes, las succedentes intermedias en fortaleza, y las cadentes las más débiles de todas. Solo hacia el final de la era Helenística surgió alguna confusión respecto del propósito específico con el cual los sistemas tópicos y dinámicos eran utilizados.

3. Porque mi artículo sigue tan de cerca uno de Robert Hand sobre el uso de signos-enteros (“The Oldest House System: Whole-Sign Houses, Part One”, The Mountain Astrologer, Junio/Julio 1999; y Parte Dos en Aug./Sept. 1999). Me siento particularmente obligado a referir las publicaciones donde primero hice la distinción entre sistemas de casas tópicos y dinámicos, para que no parezca que estoy plagiando a Hand. Primero mencioné la distinción en 1994 en una nota al pie en el Volumen VIII de The Greek Track (p.35) Luego investigué este tema en gran extensión mientras traducía el Libro III del Tetrabiblos de Ptolomeo (Vol. XII de Project Hindsight Greek Track, Berkeley Springs: The Golden Hind Press, 1996). En el prefacio del traductor a la traducción anterior, Incluso hice un estudio bastante detallado de esta distinción (pp. viii-xvii). En este prefacio, acuñé la terminología “tópica” para describir las casas concernientes a asuntos tópicos de la vida, y “dinámica” para las casas relativas a la fuerza planetaria. Aunque Hand no usa mi terminología, el hace exactamente la misma distinción. En su propio prefacio a la misma traducción (p.iii), Hand elogia mi descubrimiento abundantemente, diciendo:”Los resultados de lo que Schmidt ha encontrado bien pueden sacudir a la comunidad astrológica hasta sus cimientos.”

Sin embargo no hay reconocimiento de este trabajo mío en el artículo de Hand en TMA. Nuevamente, comparen la discusión de Hand, en este mismo artículo, sobre el problema del sistema de casas iguales promovido por Ptolomeo como está presentado en el capitulo 11 del Libro III del Tetrabiblos. Hand escribe, “No sabemos del Griego si estos grados constituyen el onceavo topos, o si tienen que ser ambos en el onceavo topos y en sextil también a los grados alrededor del Ascendente” (TMA, June/July 1999, p. 96).

Comparen con mi propia afirmación: “En el segundo caso, es posible seguir considerando el Buen Espíritu como el onceavo signo-entero , y solo aceptar grados que son simultáneamente el onceavo signo y hexagonal a los 30 grados encima o debajo del Ascendente como esta definido en la frase precedente.” (p.30, nota 2, de mi traducción).

Aquí también, parece que el punto de Hand deriva directamente de mis largas notas al pié (pp. 30-33) a la arriba citada traducción, sin el oportuno reconocimiento o atribución.

4. Otra división dinámica, que asemeja el sistema posteriormente asociado con Alchabitius, fue considerado por los astrólogos al final de la era Helenística. Este sistema deriva de una lectura “creativa” del Tetrabiblos de Ptolomeo, Libro III, capítulo 11, por un comentador llamado Pancharius, y no proviene de la tradición anterior, aunque el sistema de Porfirio si lo hace.

Es una de las muchas ironías en la historia de la astrología que el término “casa” se haya ligado a los lugares tópicos en el mismo esfuerzo por mantener la división de signo-entero separada de otros tipos de división, como la dinámica. Como los lugares de signo-entero son coincidentes con los signos, también fue posible referirse a ellos como “casas” o “domicilios”, porque lo signos mismos eran los domicilios de los planetas vía regencia. Podemos ver esta convención ya siendo empleada en la temprana tradición Arábiga. No obstante, a medida que la distinción entre casas dinámicas o tópicas comenzó a perderse en la posterior tradición Medieval, el termino “casa” llegó a ser usado sin ninguna justificación real para ninguno de los varios sistemas dinámicos de división que habían estado bajo experimentación.

Los astrólogos Helenísticos usaban la división duodenaria todavía para un tercer propósito: definir “buenas” y “malas” casas, o lugares donde los efectos de un planeta habrían de tender a ser más benéficos o maléficos. Los “buenos” lugares eran las casas 1, 4, 5, 7, 9, 10 y 11 en el sistema de signo-entero; los restantes lugares eran considerados “malos”. El tercer lugar (casa 3) fue añadido a la lista de “buenos” lugares por algunos autores. El sistema está evidentemente basado en configuraciones aspectuales con el Ascendente. Lugares configurados con el Ascendente por sextil, cuadratura, trígono, u oposición eran los “buenos” lugares; aquellos desconectados del Ascendente por configuración eran los “malos” lugares. Porque los términos Griegos para “bueno” y “malo” también significan “capaz” e “incapaz” (como también lo hacen en inglés), lo cual pertenece más al pensamiento dinámico, hubo alguna tendencia posterior en la astrología Helenística a borrar la distinción entre buenos/malos lugares y los sitios dinámicos.

Tópicos Asociados con las Doce casas de Signo – Entero

Apollo's Analemma

Analemma with the Temple of Apollo

Quisiera comenzar mi investigación sobre la racionalidad detrás del sistema Helenístico de casas tópicas con una revisión de los significados efectivamente asignados a los doce lugares por los varios autores Helenísticos que abordaron el asunto explícitamente. La siguiente lista esta compilada de las opiniones de Thrasyllus (que también menciona asignaciones de casas atribuidas a Hermes)5 Vetio Valente6, Antíoco7, Paulus Alexandrinus8, Firmicus Maternus9 y Rhetorio10, Ptolomeo no  utiliza casas demasiado, pero cuando lo hace, sus asignaciones son consistentes con los otros autores. El único autor del período Helenístico a quien he omitido es Manilius, debido a sus especulativas y a menudo aberrantes asignaciones11. Muchas de las entradas atribuidas a Hermes son también atípicas, pero he incluido algunas de ellas debido a la fama de esta legendaria figura. Hay numerosas pequeñas diferencias entre estos autores aunque las indicaciones centrales son bastante claras, y son estas las que voy a enumerar aquí. Cualquier asignación registrada por un solo autor tiene su nombre entre paréntesis. También he anexado algunos de los mayores cambios introducidos en el sistema de casas por los astrólogos Medievales12.

5. Traducido por Robert Schmidt en The Astrological Record of the Early Sages in Greek, como Vol. X de Project Hindsight Greek Track, pp. 59-60 (Berkeley Springs: The Golden Hind Press, 1995). Este pasaje también contiene asignaciones de las casas atribuidas al legendario Hermes. Estas están algunas veces en conflicto con los significados Helenísticos usuales de las casas, aunque comienza a tener sentido de acuerdo a mi exposición del la racionalidad subyacente a la asignación de casas en los tiempos Helenísticos.

6. Traducido por Robert Schmidt en Vettius Valens, The Anthology, Libro IV, as Vol. XI del Project Hindsight Greek Track, pp.32-33 (Berkeley Springs: The Golden Hind Press, 1996).

7. CCAG (Catalogus Codicum Astrologorum Graecorum), Vol. VIII, Part III, p. 117 (Brussels: 1912). De mi traducción inédita.

8. Traducido por Robert Schmidt en Paulus Alexandrinus, Introductory Matters, as Vol. I del Project Hindsight Greek Track, pp. 46-57 (Berkeley Springs: The Golden Hind Press, Revised Edition, 1995).

9. El Mathesis de Firmicus Maternis, Libro II, capitulo XIX. Como ya se ha indicado adelante en nota al pie 2, la traducción original Inglesa por Brain es insatisfactoria a los fines de la investigación astrológica; un gran cantidad del texto de delineaciones ha sido dejado de lado o abreviado, y muchas de las descripciones de procedimiento están simplemente mal. La traducción “revisada” publicada por Ascella Publications, 1995, no es mucho mejor.

10. CCAG, Vol. VIII, Part IV, pp. 126-174 (Brussels: 1921).

11. En su recientemente publicado libro, The Houses: Temples of the Sky, (Ascella Publications, 1998), Deborah Houlding ha presentado un caso respecto a la importancia de Manilius para comprender el sistema de casas, parcialmente sobre la base de su antigüedad. Sin embargo, las caracterizaciones de Manilius en su comprensión de las casas son tan vagas, y a menudo aberrantes, que tengo poca confianza en ellas. El sumario de la obra de Thrasyllus, quien fuera astrologo de Tiberio y un contemporáneo de Manilius, es completamente consistente con la tardía tradición Griega, entonces no veo razón para darle a Manilius ninguna consideración privilegiada.

12. Aquí, me he basado en el sumario de opiniones Arábigas del siglo 13 de Bonatti sobre el tema de los significados de las casas. Originalmente traducido por Robert Zoller en Liber Astronomiae, parte II, como Vol.VIII del Project Hindsight Latin Track, pp.46-69 (Berkeley Springs: The Golden Hind Press, 1994).

Giovanni Gallucci,Theatrum Mundi et Temporis, 1588

Casa 1: llamada “Timón”: Vida y Aliento de Vida; Cuerpo y Apariencia Física; Comportamiento como expresión visible de la Cualidad del Alma; Lugar donde el nativo va de Peligros y Sombras a la Luz y la Vida (Rhetorius); Hermanos (Hermes); Fundamento de la Fortuna (Hermes). Los mismos tópicos son asignados por los astrólogos Medievales a este lugar.

Casa 2: llamada “Puerta de Hades”: Sustento o medios de vida, lo que incluye Propiedad y Posesiones así como adquisición de las mismas; Asociación; Ingresos y Gastos; Buenas Expectativas. Virtualmente los mismos tópicos son asociados con este lugar por los astrólogos Medievales.

Casa 3: llamada “Diosa”, “Buen Declinar”, “Lugar Sombrío”, “Espacio entre Mundos”: Hermanos, Amigos, y Parientes; la Relación Invitado/Anfitrión; Viajes; Reino y Realeza, Reina; Autoridad (Cargos o Recursos); Sueños y Adoración Religiosa (Rhetorius). En La Tradición Medieval, Viajar queda especificado a distancias Cortas sin precedente Helenístico; Los temas Helenísticos de Autoridad y Realeza están ausentes; asuntos Epistolares, Mensajes, y Comunicación son agregados aquí, asuntos que no son mencionados en las fuentes Helenísticas.

Casa 4: Llamada “Fundamento de la Felicidad” por Hermes: Padres, Circunstancias Paternales y Patrimonio, Lo que pertenece al Suelo (Cimientos, Tierras); lo que está asociado con Permanecer y Morar y Permanencia (Domicilio, Ciudad); Confinamiento; Retribución (Valens); Asuntos Viejos, Místicos u Ocultos; Asuntos Post-Mortem; Hijos (Ptolomeo y Valens); Esposa (Valens). Los astrólogos Medievales reemplazan Padres con Padre y llevan la Madre a la casa 10.

Casa 5: llamada “Buena Fortuna”: Hijos; Amistad y Sociedad (Valens); Acciones de Beneficencia (Valens). Los astrólogos Medievales elaboraron ampliamente sobre la idea de Buena Fortuna y también agregaron temas como el Romance y los Amores, Placer, Alegría, etc., todo lo cual parece derivarse del hecho de que la 5 es el “regocijo” de Venus, pero estos asuntos están conspicuamente ausentes de las fuentes Helenísticas.

Casa 6: llamada “Mala Fortuna”, “Declive Básico,” “Retribución” (Paulus) “Espacio entre Mundos” (Rhetorius): Injurias y Accidentes, Enfermedad, Debilidad; Esclavos, Enemigos y sus Planes; Venganza (Hermes); Cuadrúpedos (Rhetorius). La tradición Medieval no tiene a los enemigos aquí, como lo hace la tradición Helenística, pero transfiere el asunto a la casa 7; agrega Mudanzas de Lugar en Lugar, nuevamente sin precedente Helenístico; también, especifica Cuadrúpedos y Bestias que no se montan.

Casa 7: Matrimonio o Unión Sexual; Esposa; Viajes al Exterior; Muerte. La tradición Medieval aquí agrega mucho acerca de Enemistad, Hostilidad, y Conflicto, lo cual la tradición Helenística reserva a la casa 6 lo cual parece claramente derivado de la oposición de la casa 7 a la 1; generaliza el matrimonio para incluir toda clase de asociación, nuevamente sin precedente; el tema de la muerte está ausente.

Casa 8: llamada “Lugar Inactivo”: Muerte; Debilidad; Herencia o Beneficios de la Muerte; Justicia (Valens); Vida y Medios de Vida (Hermes). El tratamiento de la tradición Medieval es en mayor parte el mismo que las fuentes Helenísticas, excepto que agrega el tema de “Dinero de Otras Personas.”

Casa 9: llamada “Dios”, “Buen Declinar”: Viaje; Reyes y Soberanía; Religión; Astrología, Practicas y temas Esotéricos; Viajes y Manifestaciones de los Dioses; Comunidad y Amistad (Valens). En la astrología Medieval; Viajar queda especificado a Largas Distancias sin precedente Helenístico; el tema de Reino y Realeza está conspicuamente ausente aquí y ha sido transferido a la casa 10.

Casa 10: Acción, “Praxis” Profesión, u Ocupación; Reputación; Rango; Honores; Privilegio, y Avance; Patria; Hijos, Esposa y Matrimonio; Regencia y Liderar (Hermes); Cambio y Renovación (Hermes); Vida y Alma (Hermes y Maternus solamente). Los astrólogos Medievales añaden aquí a la Madre; más que seguro debido a la malinterpretación de un pasaje en el Libro III del Tetrabiblos,13 excepto que está basado en la oposición de la casa 10 al lugar del padre, lo que sería un razonamiento de casas derivadas; Reino; Regir; y Liderar son transferidos a esta casa desde la 9; así como solo Hermes asigna Regir y Liderar a este lugar; el tema de los Hijos está ausente por completo; así como este fue presumiblemente el principal lugar de los hijos en los tiempos Helenísticos.

13. A riesgo de machacar sobre este punto, me gustaría nuevamente llevar la atención del lector al reciente artículo de Hand sobre casas de signos-enteros, específicamente su discusión de Ashmand y de Robbins y sus traducciones del tópico de los hermanos y hermanas en el capitulo sexto, Libro III del Tetrabiblos. Luego de notar acertadamente que estas dos traducciones no tienen sentido, Hand añade que “La traducción de Robbins sería correcta si modificara los siguiente: “es más natural tomar de acuerdo al signo que culmina con respecto al lugar de la madre, esto es, el lugar que contiene de día a Venus y de noche a la Luna.” (TMA, Junio/Julio 1999,p.50).

Comparen esto con mi traducción del mismo pasaje: “sería tomado de la doceava-parte culminante, (esto es, signo) del lugar maternal, esto es, del lugar conteniendo a Afrodita de día y a la Luna de noche.” (p.19).

No hay aquí mención de mi traducción de Ptolomeo, a pesar del hecho de que tengo una extensiva nota al pie sobre este pasaje explicando como este tòpico implica tomar casas derivadas del significador planetario, etc. – lo que es justamente el punto que Hand está presentando – y como la incomprensión de este pasaje puede haber llevado a los astrólogos Árabes a asociar a la madre con la decima casa. Yo creo que mi traducción de este pasaje es la primera vez que alguien lo haya explicado jamás. Entonces esto no es ni conocimiento común ni basado en la investigación propia de Hand. De hecho, en su prefacio a mi traducción, el explícitamente atribuye esta perspicacia a mis notas al pie (p.ii), aunque no hace mención a mi traducción en el articulo de TMA.

Casa 11: llamada “Buen Espíritu”; Esperanzas y Buenas Expectativas; Regalos; Amistad (particularmente con personas superiores); Alianzas; Patrocinio, Privilegio; Hijos; Emancipación de Esclavos. Las asignaciones Medievales son mayormente las mismas que en la tradición Helenística.

Casa 12: llamada “Mal Espíritu”: Enemigos; Esclavos, y Sumisión de Esclavos; Cuadrúpedos; Peligros; Enfermedades y Heridas (a veces fatales); Viajes al Extranjero; Cortes y Juicios (Valens); Substancia y Medios de Vida (Hermes). En la tradición Medieval, los Enemigos quedan especificados como Ocultos sin precedente Helenístico, probablemente correspondiendo a su asignación de enemigos declarados a la casa 7; también, agrega Prisiones; especifica Cuadrúpedos a animales que son montados; no enfatiza los Viajes.

Al comparar las asignaciones Medievales de casas con las originales Helenísticas; encontramos varias transferencias de tópicos de una casa a la otra (ej., Rey y Soberanía a la casa 10 en lugar de la 9, Madre a la 10 en lugar de la 4, Enemigos a la 7 en lugar de la 6); mucha especificación sin precedentes en las fuentes Helenísticas (ej.; Viajes de Larga Distancia en la 9 versus Corta Distancia en la 3, Enemigos Ocultos en la 12); y algunos tópicos completamente ausentes en los listados Helenísticos (ej., Comunicación y Mensajes en la 3).

 Consideraciones Preliminares 

noite

La pista para la estructura subyacente del sistema Helenístico de casas yace en parte en los nombres básicos asignados a los doce lugares desde los primeros tiempos Helenísticos, parcialmente en las profundas conexiones de conceptos establecidos por los términos Griegos para los tópicos individuales mismos, y parcialmente en lo que  las descripciones astronómicas de estos lugares simbolizan astrológicamente.

Por ejemplo, el 5º y 6º lugares de Signo-Entero son denominados “Buena Fortuna” y “Mala Fortuna,” respectivamente; los lugares 11 y 12 son llamados “Buen Espíritu” y “Mal Espíritu,” respectivamente. Ahora la palabra traducida aquí como “Fortuna” es la palabra griega Tuche; la palabra para “espíritu” es Daimon. Pero ambas palabras griegas son generalmente palabras para destino o “suerte”, a menudo incluso utilizadas intercambiablemente, aunque la palabra “espíritu” más específicamente refiere a la deidad tutelar especial para una familia o persona individual, así como “fortuna” refiere más a la acción espontanea del destino que nosotros modernos frecuentemente llamamos “casualidad” o “accidente.” En el contexto astrológico, el carácter de fortuna de las casas 5 y 6 tiene un carácter más impersonal, como cuando camino a la ciudad para comprar algo “accidentalmente” te encuentras con alguien que te paga el dinero que te debía14 (Destino de casa 5), o al padecer un accidente de tránsito que te da un golpe inesperado (Destino de casa 6); este tipo de destino es lo que acompaña la propia actividad deliberada pero que no era algo intencional. En contraste, el destino de tipo “espiritual” usa una máscara más personal, como cuando el destino parece encarnarse en un benefactor o “Buen Ángel” (Destino de casa 11), o en un enemigo que te despoja como un “Demonio Maligno” (Destino de casa 12); este tipo de destino puede ser un regalo de Dios y la satisfacción de las expectativas, o sino la manifestación material de los peores miedos.

14. Este es el propio ejemplo de Aristóteles de un evento casual. Ver su discusión de tuche en Libro II, capítulos 4-6 de la Física.

La conexión entre los diferentes tipos de destino asociados con las casas 2 y 3, y las 8 y 9, respectivamente, no habita la superficie, rápidamente accesible en los meros nombres de estos lugares, sino que está implicada de un modo más críptico por los tópicos asignados a estos lugares. La palabra griega usual para dinero o posesiones es chremata; la muerte es a menudo referida como chreios, la deuda que todos los hombres deben pagar; una respuesta oracular o decreto procedente de una autoridad es ho chrematismos; y amigos es hoi chremenoi, aquellos que hacen uso los unos de los otros de una manera familiar. Todas estas palabras griegas derivan del verbo chraomai, la que originalmente significaba “consultar a un oráculo por una respuesta urgente”, fue luego generalizado como “hacer uso de (cualquier cosa)”, pudo ser usado para relaciones personales donde los individuos “hacen uso de y necesitan los unos de los otros”, y, en una forma verbal diferente, significaba “necesitar” o “querer” o incluso “estar endeudado con”. Todas estas cuatro casas, entonces conciernen a chreon, otra palabra griega para Destino derivada de este mismo verbo significando aquello que es obligatorio o “necesita-debe ser.” Del mismo modo, en la casa 9, el destino de uno esta resuelto y decretado o hecho vinculante por un oráculo o soberano, mientras que la casa 8 exige pago en muerte por la deuda que todos deben saldar. En la casa 3, el nativo puede afirmar su obligación con familia y amigos a través de actos de hospitalidad, mientras que en la 2, el nativo puede exigir un pago o deuda a otros en forma de renta o ingresos. Las casa 9 y 10, entonces, conciernen a las deudas universales y obligaciones que  pesan sobre todos los hombres, mientras que la 2 y la 3 conciernen a las deudas y obligaciones incluyendo a otras personas.

Recuerden que definí  Destino al comienzo de este artículo como “repartición vinculante/compulsiva.” En general, el cuadrante desde Ascendente hasta el Medio Cielo y el cuadrante del Descendente hasta el IC eran tradicionalmente masculinos y activos para los astrólogos Helenísticos, lo cual significa que ellos tienen más relación con operaciones y trabajos de la suerte en su reparto. El cuadrante desde el Medio Cielo al Descendente y el cuadrante diametralmente opuesto a este eran considerados como femeninos y pasivos, y aquí conciernen a la manera en que la Suerte liga un destino a un individuo a través de obligaciones a las que el o ella están sujetos.

De nuevo, ya que el Ascendente es caracterizado en términos de un movimiento desde lo invisible a lo visible, así como el Descendente implica el movimiento reverso, es razonable inferir que el hemisferio superior entero tiene que ver con las operaciones más visibles de la suerte, como vistas o decretadas, mientras que la inferior tiene relación con lo más invisible, o lo que llamaríamos “los inescrutables designios del destino”15. Esto puede ser transpuesto llanamente a las oposiciones de los restantes lugares. Entonces la 10 tiene que ver con la reputación y que tan exitoso uno parece a los demás en su accionar; la privacidad doméstica e incluso la cautividad conectada con al casa 4 mantiene al nativo fuera de la rapacidad de la mirada del mundo. La 12 no tiene relación con enemigos secretos (esto es una innovación Arábiga) mas de lo que la 11 tiene que ver con las amistades secretas, sino en cambio con enemigos que roban o despojan o dañan al nativo abiertamente y a la luz del día; es la 6 la que tiene relación con intrigas y confabulaciones secretas enemigos y ladrones en la noche. La 5 concierne con la buena fortuna inesperada, la 11 con el cumplimiento de las expectativas. La 9 tiene que ver con manifestaciones de los Dioses (para propósitos de sanación por ejemplo), o con el espectáculo por el que uno viaja; la 8 es el espectro de la muerte, que todos los hombres deben afrontar. En cuanto concierne a la 2 y 3, sospecho que tratan la paradoja de que no somos realmente conscientes de nuestra riqueza en la medida que la poseemos, mientras que siempre somos agudamente conscientes  de lo que nos falta y lo que no está más en evidencia; similarmente el destino parece haber dispuesto las cosas de manera que tendemos a ignorar a los miembros de nuestra familia y amigos cercanos mientras están próximos y a la mano y solo comenzamos a verlos con claridad cuando ya se han ido.16 17

15. Comparen la definición de tuche, o casualidad, encontrada en una colección de definiciones acompañando el corpus Platónico. “Tuche es un movimiento (phora) de lo invisible a lo invisible, y la causa espontanea de la actividad celestial.” p. 411, 11-12 de acuerdo a la numeración estandarizada de las páginas en el corpus Platónico.

16. Véase aquí la discusión de Heidegger, en Ser y Tiempo, sobre los “objetos de uso” y de la “circunspección” con la que somos conscientes de ellos. Los útiles son las cosas en nuestro entorno que están “a la mano” y así disponibles para nuestro uso. Estas existen para nosotros de diferente modo que los objetos del escrutinio científico, que son “representaciones.” Por supuesto, el mismo objeto puede existir de las dos formas. El ejemplo típico de Heidegger de un útil es el martillo. En tanto que funciona o es “a la mano” lo usamos casi inconscientemente. Pero cuando el martillo está roto y yace frente a nosotros como un aparato inútil, lo vemos en una forma completamente diferente “presente a la mano,” algo hecho de madera y hierro poseyendo propiedades tales como color, forma, e inercia.

17. Podemos también contrastar las casas en dos hemisferios definidos por el eje MC/IC. Astronómicamente hablando, los planetas en las casas 8 y 9 descienden o cargan (kataphere en Griego) sobre la séptima; esto significa el peso de la autoridad a la que el nativo esta sujeto y que lo arrastra hacia el olvido, respectivamente. Desde la 7, planetas en casas 6 y 5 caen sobre la 4; aquí otra palabra común para el destino accidental que es característico de estas dos casas encuentra su aplicación, y esta es sumptoma, que quiere decir lo que cae junto con el nativo, ya sea favorable o desfavorable. Conversamente, planetas en las casas 2 y 3 sostienen al nativo arriba (anaphere en Griego) de la 4 a la 1. La tercera significa los recursos, conexiones familiares (exousia), y fuentes de su propia autoridad, lo que le permite mantener la cabeza alta y destacarse de sus contemporáneos; la segunda significa su sustento o medios a través de los cuales existe, la substancia (ousia), que lo mantiene y le permite existir y erguirse como un ser viviente. Desde la primera, planetas en casas 12 y 11 se elevan hasta la 10, y aquí otra palabra griega para destino entra en juego; estas casas representan sumphora, el destino que nace junto con el nativo, y es o conducente a su propio ascenso en el mundo más allá de su propio circulo familiar (como en el caso de la 11), o contrariamente a esto (como en el caso de la 12).

La  Clave de la Naturaleza Tópica de Cada una de las Doce Casas Helenísticas

Mont-Blanc Nuit 2 - Chéserys

Permítannos continuar examinando el lenguaje usado por los astrólogos Helenísticos. Los cuatro ángulos del sistema de signo-entero eran designados colectivamente por el altamente sugestivo término Kentron, que en general significaba cualquier tipo de punto, pero concretamente significa un aguijón, un látigo o fusta, y el punto alrededor del cual el brazo de un compás gira (de donde obtenemos nuestra palabra “centro”). En nuestro contexto astrológico, significa un pivote o punto de giro. Cada uno de los pivotes, entonces, debe entenderse como un tipo especial de punto de giro18 con respecto al cual los planetas en los signos enteros rodeando estos pivotes se entienden como estando centrados.

18. Yo introduje la traducción Inglesa no-estándar de kentron como pivote desde el comienzo de las traducciones del Project Hindsight, en parte influenciado por el término Latino cardo. Sin embargo, no tenía idea en este tiempo cuan importante se volvería para enfatizar el carácter “pivotal” de las casas angulares, o que feliz esta traducción podría ser.

Así como los astrólogos Helenísticos denominaron la casa 1 el Ascendente (anaphora) exactamente como hacemos nosotros, la casa 2 fue llamada “post-ascensión” (epanaphora) porque los planetas en esta casa ascienden a continuación de que los planetas en la casa 1 lo hacen; similarmente, la casa 6 era llamada “pre-descenso” porque los planetas contenidos allí se ponen primero que aquellos en la 7, la cual era llamada “el lugar declinante” (dusis). Sin embargo, las casas succedentes eran designadas colectivamente por el mismo nombre (epanaphora), lo que solo tendría sentido si comprendemos que, en Griego general, esta palabra también tiene un sentido de referencia retrospectiva a algo mas. Implicado en este sentido de las palabras está la noción de que los planetas en casas succedentes se alejan de sus respectivos ángulos o pivotes por su propio movimiento natural alrededor de la eclíptica  de oeste a este, aún son arrastrados hacia de vuelta a estos puntos estacionarios por la mas veloz rotación diurna, la que causa de que todos los planetas surjan por el este y se pongan en el oeste una vez por día.

Nuevamente, la casa 9 fue llamada “el Buen Declinar” porque los planetas contenidos en este lugar se deslizan o declinan (apoklima) desde el Medio cielo, lo que es una perfectamente obvia imagen astronómica.

No obstante, los lugares cadentes también eran colectivamente llamados “descensos”, porque la palabra apoklima también contiene el sentido relativo de alejarse, correrse a un lado, divertirse o a-verterse-desde. En consecuencia, nosotros debemos entender los planetas en casas cadentes como tendientes hacia sus propios pivotes estáticos por su propio movimiento natural alrededor de la eclíptica, al mismo tiempo siendo divergentes o corriéndose antes de alcanzarlo por la rotación diurna.

Yo mantengo que los movimientos astronómicos de los planetas en varias casas – el carácter pivotal de los planetas ubicados en las cuatro casas angulares, la referencia regresiva de los planetas en casas succedentes, y el correrse a un lado de los planetas en casas cadentes – son simbólicos de la naturaleza tópica de las casas. Ahora, el término Griego común para el movimiento astronómico de un cuerpo celeste es phora,  que es la palabra raíz de muchas de las palabras que ya hemos explicado. El pronombre phora viene la palabra griega pheron, una extremadamente común e importante palabra griega que tiene más o menos los significados de las palabras inglesa “bear” [soportar] (su afín Germánico directo), “fare” [arreglárselas], y “carry” [cargar, llevar etc.]:

1) Soportar o llevar una carga; de una mujer con hijos.
2) Aguantar o llevar a lo largo, como un caballo arrastra un carruaje.
3) Soportar, resistir, o sufrir.
4) Traer, recoger; llevar a ofrecer, regalo; suscitar producir.
5) Pagar algo adeudado, como ofrecer tributo.
6) Recibir renta, especialmente de lo que la propiedad rinde.
7) Dar a luz; ser fructífero.
8) Llevarse, como botín; asaltar, saquear.
9) Llevar a cabo, lucrar, ganar, realizar.
10) Conducir a un lugar, como los caminos; ser conducente a.
11) Ser aplicable o tener una aplicación a algo.
12) Apuntar a o referirse a una cosa.
13) Llevar en la boca, hablar de; reportar, anunciar.
14) Terminar, o desencadenar, bien o mal.

En adición, pheron, o aquello que carga o soporta, es otra expresión Griega para sino o destino, habiendo un famoso aforismo Griego que dice que “debes soportar (o aguantar) aquello que los dioses se llevan (o ejercen sobre ti)” Pero noten que casi todos los significados de pheron listados arriba pueden ser inmediatamente traducidos en tópicos primarios asociados con uno o más de los doce lugares: la madre como la que soporta la carga del nativo (4º lugar); el esclavo que aguanta la carga por el nativo (6º lugar); el sufrimiento del nativo mismo (6º lugar); el enemigo que asalta o se lleva un botín del nativo (12º lugar); la renta o rendición que el nativo recibe por su propiedad (2º lugar); etc. El truco esta en como organizar estas correlaciones en un sistema.

En nuestras consideraciones preliminares ya hemos explicado como el sistema de casas Helenístico puede generalmente ser explicado en términos del concepto de destino. En lo que sigue, vamos a examinar si la descripción astronómica de los doce lugares en términos de un movimiento distintivo (phora) puede o no también ser el símbolo astrológico de modalidades específicas del destino (to pheron). Esto es, debemos ver si el sistema de casas es una articulación del concepto de destino en base  a un criterio individual casa-por-casa, siendo asignados los tópicos de la vida humana a las casas de acuerdo con estos diferentes modos del destino.

Este enfoque debería también dar cuenta de los inusuales agrupamientos de tópicos a un lugar dado, así como del hecho de que algunos tópicos son asignados a más de un lugar.

Mi estrategia será, primero, articular individualmente el concepto de destino para cada uno de los cuatro pivotes (esto es, ángulos) de acuerdo con el tipo especial de movimiento (phora) dado en su descripción astronómica – esto es, que clase de punto de giro representan; estas cuatro caracterizaciones serán todas independientes entre si y no serán definidas en términos de aspectos o configuraciones con el Ascendente. Segundo, voy a articular los dos lugares flanqueando cada pivote, respectivamente, de acuerdo con su relación a ese pivote solo, con sus propias descripciones astronómicas simbolizando el tipo de destino apropiado a ese lugar.

Explicando los Doce Lugares de Acuerdo con el Concepto de Destino como Soporte (Bearing)

Antikythira_Space

 El Sistema de la casa I

I  El porte del nativo. En la medida que nacer es el pasaje de la invisibilidad a la visibilidad, este lugar está asociado con hacer una aparición y, en consecuencia, la apariencia física del nativo a la luz del día; también se relaciona a la apariencia física, presencia, y crianza – esto es, como el nativo se comporta o se conduce. Hacer una aparición y comportarse de cierta manera son actos primarios reflexivos o auto-referenciales de parte del nativo, donde la acción es girada o redirigida sobre el nativo mismo, como corresponde a un lugar pivotal.

II  Que pesa o cede en el interés del nativo. Dado que los planetas en el segundo lugar se alejan del ascendente, solo para ser reconducidos a el por la rotación diurna, este movimiento directamente simboliza gastos e ingresos, así como posesiones y objetos útiles que uno adquiere para sostener la propia existencia; también, ofrecer terrenos propios para recibir renta de lo que la propiedad vale o rinde. Este lugar también significa sociedades de negocios en las que el nativo entra por sus propios intereses financieros, particularmente lo que llamaríamos inversiones. Aquí, sustento se conceptualiza generalmente como todos los actos dirigidos hacia afuera en el mundo con la expectativa de obtener algún retorno relevante para el bienestar del nativo.

XII  Lo que se aleja o es despojado del nativo. Planetas en 12 se acercan al Ascendente pero se escapan o se corren a un lado de acuerdo a la rotación diurna. Este movimiento simboliza directamente todo lo que invade o traspasa en el espacio o medioambiente del nativo con miras a arrebatarle la vida, o lo que es esencial para la existencia, como los enemigos que lo asaltan, a menudo dañándolo físicamente en el proceso, privándolo de su vista o de un miembro, por ejemplo; pero también puede ser cortes o fallos que confiscan su propiedad. Puede ser la sumisión del nativo a la esclavitud, donde su vida no es más suya. Y porque las rutas y los caminos también nos transportan, también significa viajar, como la mayoría de los lugares cadentes, pero específicamente viajes que son peligrosos para la vida o nos llevan por mal camino; por razones similares, también puede significar animales que son montados o que de otro modo nos transportan.

El sistema de la casa X

 X  Como el nativo ejecuta o lleva adelante sus acciones. El significado fundamental de este lugar es praxis, o acción, la que, en Griego, originalmente significaba “superar” o “consumar” un viaje, pero que más tarde llego a significar “cumplir” o “llevar a efecto” cualquier acción, generalmente “hacer”. La acción concebida de esta manera es tanto transición como innovación. En consecuencia, el pasaje de planetas por la casa 10 sobre el punto más elevado de la carta no simboliza el viajar en si mismo, sino más bien el desarrollo de las acciones, principalmente en la “carrera” del nativo, y si las cosas terminan bien o mal en términos de rango, reputación, y avance – esto es, lo que uno gana o consigue como resultado directo de sus acciones. Más ampliamente, este lugar está asociado con los hijos como consecuencia natural del acto sexual; también, con la esposa que uno “gana” como recompensa por sus esfuerzos (el lenguaje moderno habla de “esposas trofeo”). Noten el carácter auto-referencial, casi “karmico” del destino conectado con este lugar.

XI  Aquello que es conducente a las acciones del nativo. Planetas en este lugar se alejan del contexto inmediato de la X y la acción del nativo, pero son referidos de vuelta a esta por el movimiento diurno. El movimiento de alejamiento del Medio cielo simboliza la solicitación o requerimiento de otros para propósitos que serán conducentes a las acciones del nativo, o las presentaciones y recomendaciones de él  hechas a otros. Consecuentemente, la XI significa patrocinio, protección, regalos, y favores que el nativo recibe para facilitar sus esfuerzos; también, la autoridad o privilegios reservados a el (no la autoridad sobre el, que es un asunto de la IX) para facilitar lo que espera lograr. Si se da que el nativo es un esclavo este lugar significa su emancipación, dándole libertad de acción. El tema de la amistad, especialmente amistades o alianzas con personas superiores, también pertenece a la casa XI en tanto que tales amistades asistan al nativo en el desarrollo de su trabajo. Entonces, la XI no trata con las consecuencias directas de las acciones del nativo, sino las  precondiciones que hacen su trabajo posible. Los hijos también pertenecen a esta casa en tanto que ellos pueden asistir a sus padres en su trabajo (en particular si el nativo desarrolla algún oficio como medio de vida), y pueden tomar este trabajo luego que sus padres y ayudar a continuarlo o completarlo; ellos también pueden contribuir a la reputación del nativo.

IX  Aquello que guía o dirige las acciones del nativo. Aquí el significado original de la casa X significando praxis, atravesando o viajando a un destino, predomina, pero con el sentido especial de ir a alguna parte como espectador (podríamos casi decir, como un turista). La palabra griega para una persona que va a alguna parte como espectador era theoros, que originalmente significaba una persona enviada a consultar a un oráculo. Mas tarde, el verbo griego theorein, formado de theoros, llego a significar todo acto  de expectación, observación, o contemplación, y, así conceptualizado, pudo ser aplicado a la actividad fundamentalmente teorética del filósofo. Entonces, los significados fundamentales del noveno lugar como viajes, filosofía, y el oracular se encuentran bellamente reunidos  en la palabra griega theorein. Por extensión, dejar el hogar y volverse miembro de un grupo reunido para el propósito de la adoración religiosa o el estudio filosófico daría cuenta de la noción de comunidad y amistad también asociada con este lugar (los miembros de la Academia de Platòn se llamaban entre si “amigos”). A diferencia de la 6 y 12, la cadencia de la 9 tiene una expresión positiva, ya que el camino a la sabiduría se piensa que quita la ignorancia y desvía al nativo del error, y uno consulta a un oráculo o se involucra en interrogaciones de tipo filosóficas finalmente para decidir sobre los cursos de acción apropiados. Y, al gobernar, el rey o soberano impone su autoridad sobre el nativo para dirigir o controlar sus actividades.

El Sistema de la casa VII

 VII  La “inmersión” (immergence) del nativo. Así como el nacimiento o génesis asociado con el primer lugar es una emergencia de la invisibilidad y la familiaridad del vientre materno a la extrañeza de la luz, así dusis es la palabra griega para el séptimo – porque, emergencia deriva de una palabra Latina que significa literalmente “sacarse de”, así como dusis viene de una palabra griega que significa “sumergirse en”, que es “inmergencia” (inmersión). Aunque es difícil encontrar un término correcto en inglés derivado de cargar o llevar que connote el opuesto de “nacer”, el espectro de significados en griego del verbo duno transmite perfectamente esta oposición. El verbo duno significa sumergirse en o meterse en el vientre del océano, retirarse de la vida y la luz a la oscuridad y la sombra, lo que es una metáfora común para la muerte. También significa entrar en un país extraño o vivir ahí, mezclarse con los habitantes extranjeros, otro significado primario de la casa VII. Nuevamente, significa penetrar en un cuerpo, como un golpe de espada, y, en nuestro contexto astrológico, se refiere al acto sexual mismo, donde el hombre penetra el vientre de una mujer durante el coito, o se fusiona con ella en el matrimonio. Aquí, y no en la casa VIII, la frase “pequeña muerte” puede ser apropiada. Valens también considera la VII como un lugar de amigos, presumiblemente como aquellos con quienes nos relacionamos y formamos vínculos especialmente cercanos.

VIII  Lo  que arrastra al nativo hacia el olvido. Planetas en VIII se alejan del pivote Descendente por su propio movimiento, pero son arrastrados de vuelta por el movimiento diurno. Esto simboliza directamente la fuerza vital del nativo tratando inútilmente de mantenerse a la luz del día, esforzándose contra la oscuridad y la finalidad de la muerte, lo que pertenece propiamente a la VII (recuerden que Hermes asigna vida a la VIII). No es tanto la muerte como el acto de morirse mismo, donde el nativo se hunde hacia el Descendente en un letargo extenuado – una palabra que viene del Griego Lethe, significando olvido, y la palabra argos, una palabra clave del octavo lugar, significa inactividad. El adjetivo kataphorikos, que viene de kataphora, otra palabra aplicada a los planetas siendo arrastrados hacia el Descendente, como un término médico de hecho se refiere al letargo y debilidad que nos hunde. La única manifestación positiva de la succedencia de la VIII es que puede traer al nativo herencias por la muerte de otros, y este es el único sentido en lo concerniente al dinero de otras personas. Nuevamente, enfáticamente no tiene nada que ver con el acto sexual, que pertenece a la VII, ni con poder y autoridad, que pertenecen a la IX.  Tales asociaciones son innovaciones puramente modernas sin precedentes en la tradición.

VI  Lo que el nativo carga o sufre. Planetas en la VI se mueven hacia el Descendente por su propio movimiento natural, pero son desplazados a un lado o traídos devuelta antes de alcanzarlo por la rotación diurna. Entonces, la VI tiene que ver con las enfermedades y el sufrimiento que invaden el cuerpo y lo privan de su fortaleza y salud, y también lesiones accidentales (ya que es el lugar de la mala fortuna), aunque tales dolencias y daños son desplazados antes de llevar al nativo al punto de la muerte, lo que es propiamente la VII. Aquí, la cadencia es lo que de hecho salva al nativo. Similarmente, la VI concierne a los enemigos que buscan penetrar la guardia del nativo por medio de confabulaciones e intrigas; es este lugar, no el doceavo, el que mas tiene que ver con enemigos ocultos. (Por cierto, los dos significados mencionados hasta ahora ambos se relacionan con la palabra dusis, que es la palabra clave principal para la VII, pero aquí es el nativo el que es penetrado, en vez de ser el nativo quien penetra otra cosa; consistentemente, la VII, es llamada produsis).

Ya que la VII, como kataphora, pesa sobre la VI, la VI pudo parecer también significar el sufrimiento que llega al cuerpo por llevar cargas; pero la cadencia aquí deriva la carga del nativo y la deposita en esclavos y animales que llevan la carga para o en lugar del nativo. (Un esclavo, por cierto, era a menudo referido simplemente como un “cuerpo”) En una fascinante pero quizás demasiado simplista confirmación, Retorio agrega los pies y las lesiones en estos, presumiblemente porque los pies también soportan la carga del cuerpo del nativo. Viajar no se menciona explícitamente para este lugar cadente, y, de hecho, su lógica no lo sugiere.

El sistema de la casa IV

IV– La existencia del nativo como soporte. Mientras que la X  conceptualiza la acción o trabajo del nativo finalmente en función de su propio tránsito o pasaje hacia un punto fijado o destino, la IV conceptualiza el acto de existir del nativo en términos de morar y aferrarse, persistir en un lugar en medio de las vicisitudes de la vida y resistir bajo estas. Y así como la casa X significa tanto el trabajo para el cual el nativo está destinado, que le permite vivir a través de sus acciones en el mundo, y también la reputación y el éxito que son directa consecuencia de su acción, la IV significa el hogar o ciudad al cual el nativo está firmemente apegado, los fundamentos de su existencia contra los que se define a si mismo y que le permiten pararse firme en el mundo, y también los padres que están destinados al nativo, que también soportan la carga de su existencia (la madre bastante literalmente). Pero porque el nativo se para firme en este lugar, la IV también significa lo que el mismo puede mantener, tal como su propia descendencia y esposa. Este lugar también significa la muerte como la cesación de la existencia, cuando el nativo no es más sostenido por sus cimientos y entonces no puede mantener su posición y ponerse de pie, sino que más bien se desmorona en la tumba como su último lugar de descanso. El verdadero morar también puede volverse la mera ocupación de la casa de otro, donde el nativo se demora sin realmente pararse firme, o incluso encarcelamiento, donde es obligado a quedarse sin desear habitar ahí. Nuevamente, dado que es, por así decir, un punto fijo, los eventos pueden volverse en contra del el en retribución y encontrarlo donde vive.

V –  Lo que nace de o se reúne con el nativo. Como lugar succedente, los planetas en V se mueven hacia afuera y se alejan del pivote central de la casa 4, pero el movimiento diurno trae al planeta hacia el pivote. Ya que también es el lugar de la buena fortuna (Tuche), y la fortuna es la fuente de la acción celeste espontanea, tales planetas simbolizan todo bien accidental que acompaña las acciones intencionales del nativo en la ciudad o su propio hogar, como cuando nos cruzamos con alguien que nos paga una deuda, aunque andemos por ahí con un propósito completamente diferente. En contraste, la II representa los resultados esperados o beneficios que el nativo recibe por rentar su tierra o hacer inversiones. Específicamente, este lugar se asocia con los hijos, ya que pueden ser accidentales (al menos, no buscados) consecuencias del acto sexual realizado meramente con fines recreativos. La lógica de este lugar sugiere que estos también pueden ser hijos concebidos fuera del matrimonio, o quizás incluso aquellos adoptados o recibidos en el hogar, así como el cuarto lugar concierne a los hijos en tanto que son mantenidos por el nativo mismo; la X, hijos como el resultado deliberado de sus propias acciones (evidentemente el lugar principal de los hijos para los astrólogos Helenísticos); y la XI, hijos como herederos y aprendices del propio oficio. Similarmente, el lugar V significa asuntos o rachas y actos espontáneos de amabilidad recibidos por el nativo, así como amistades o asociaciones como resultado de encuentros accidentales.

III –  Aquellos nacidos con el nativo y que están obligados a soportarlo. Los planetas en el tercer lugar se mueven hacia el cuarto, el hogar del nativo, pero son llevados a dejarlo por el movimiento diurno. Esto simboliza a aquellos que son bienvenidos o admitidos en el hogar del nativo pero que no se quedan ahí, tales como vecinos, parientes, amigos cercanos, y visitantes foráneos con quienes el nativo y su casa están obligados por la relación anfitrión-huésped, la cual, en Grecia, significaba que ellos estaban forzados a recibirse entre si. También significa la mesa donde el nativo está obligado a servir sus recursos y alimentar y entretener a sus invitados. Conversamente, significa viajes de visita a parientes y amigos cercanos, o incluso viajes donde uno es recibido por una familia con la cual la familia del nativo tiene vínculos especiales de anfitrión -huésped en el extranjero; en tales viajes, el nativo se encuentra lejos de su hogar, pero en un sentido, nunca deja su “casa,” consistiendo de su familia extendida. Este lugar no tiene nada que ver con viajes de corta distancia per se, sino solo viajes a personas o lugares próximos a este en familiaridad, que incluso pueden estar en un país extranjero. Similarmente, la IX nada tiene que ver con viajes de larga distancia per se, porque el oráculo al que uno viaja puede estar en el distrito barrial, así como los espectáculos que uno desea ver, aunque el camino a la sabiduría puede sin duda ser largo. El lugar III también significa la autoridad a la que aquellos en el hogar están sujetos, que usualmente reside en la madre o ama de casa, aunque, en el sentido más amplio, esta es la reina o soberana del Reino.

Observaciones Generales sobre el Sistema Helenístico de Lugares

Antikythera_mechanism_by_zweeZwyy

 Como he explicado arriba, los cuatro pivotes se apropian su respectivas casas succedentes y cadentes para producir un bien definido sistema de tres lugares contiguos, articulados de acuerdo al concepto de destino.

Cada uno de los cuatro pivotes es una clase única de “punto de giro”: El Ascendente es un movimiento de lo invisible a lo visible, así como el Descendente es lo opuesto; el Medio cielo es un cambio desde lo que está ascendiendo a lo que está descendiendo; mientras que el IC es lo opuesto. Estos cuatro puntos de giro simbolizan las actividades auto-referenciales y reflexivas últimas que definen la vida: la 1 es haber nacido y hacer una aparición física; la 7, fusionarse con otro (o con el olvido en la muerte); la 10, elevarse sobre obstáculos y descender exitosamente para arribar a nuestra meta en acción; la 4, el soporte de lo que se carga que constituye habitación y existencia.

Consistentemente con el simbolismo de los planetas en lugares succedentes, donde los planetas se alejan de su pivote solo para luego ser traídos de vuelta por el movimiento diurno, cada lugar succedente representa actividades externas realizadas por el nativo en su propio interés, definidos por el ángulo o pivote: en 2, el nativo hace uso de sus propios recursos, tales como propiedad y dinero, para sustentar su vida; en 11, el nativo solicita o peticiona por ayuda para su trabajo; en 8, el nativo hace lo que puede en una lucha inútil para evitar la muerte buscando tratamiento para la preservación de su cuerpo por ejemplo o tomando medidas para evitar la violencia de parte de otros; en 5, se encuentra con la buena fortuna en su experiencia cotidiana al ocuparse simplemente de sus asuntos y cuidar de sus propios intereses.

En las casas cadentes, por otra parte, el planeta irrumpe en el espacio definido por el pivote solo para ser arrastrado lejos por el movimiento diurno. Entonces, cada lugar cadente simboliza algo siendo despojado del nativo o desviado de sus propios intereses, aunque, consistentemente con el significado de cada pivote, esto no es necesariamente negativo. En 12, los enemigos atacan al nativo y se llevan su vida o posesiones necesarios para su existencia física; sin embargo, en 9, el nativo se educa en religión o filosofía para abandonar su ignorancia, o sino delega la autoridad sobre sus acciones en un poder superior; en 6, la enfermedad invade el cuerpo, o cargas físicas son puestas sobre el, pero en el primer caso la enfermedad es alejada antes de la muerte, y en el segundo caso las cargas son desviadas a esclavos o bestias de carga; en el tercer lugar, amigos o parientes son admitidos en el hogar del nativo y se van luego de haber participado del propio sostén del nativo.19

19. Para aquello interesados en la astrología como lenguaje simbólico, estas interpretaciones de los lugares agotan los significados de la voz Griega media.

Nuestra tarea ha sido determinar la justificación subyacente a la asignación Helenística de tópicos de las casas según se ha resumido arriba. Hemos tratado de entender aquellas asignaciones en sus propios términos, quitando cualquier contaminación resultante de asuntos astrológicos extrínsecos a los lugares tópicos per se. En consecuencia, rechazamos todo significado derivado de configuraciones de aspectos harmónicos o des-harmónicos  que los varios lugares tienen con el Ascendente, o de su total ausencia de tal configuración (como en el caso de los lugares 2, 6, 8 y 12). Tal pensamiento pertenece a la distinción entre lugares buenos y malos, y no al sistema de lugares tópico. Por ejemplo, el tópico de las luchas y enemigos declarados, derivado de la oposición al séptimo lugar del Ascendente, está completamente ausente de los tópicos asignados al séptimo lugar en el sumario de significados Helenísticos arriba, aunque fue una caracterización principal para los astrólogos Árabes. El significado relativo a un lugar debido a su configuración con el Ascendente juega, de hecho, un papel importante en todas partes en la astrología Helenística, pero no tiene nada que ver con establecer el tópico principal de las doce casas.

También, los significados justos de las casas están enfáticamente no-derivados de sus relaciones a los signos en el sentido moderno, donde la casa 1 se supone que tiene significados relativos a Aries, la dos significados relativos a Tauro, etc. Esto es una idea totalmente moderna sin precedente en la tradición temprana. De hecho, la única correlación que los astrólogos Helenísticos hacen entre lugares y signos viene del thema mundi, la carta de la creación del mundo que tiene a Cáncer ascendiendo con Aries en el Medio cielo. Consecuentemente, Rhetorio llama a Cáncer el “Horóskopos del Cosmos” y a Aries el “Medio cielo del Cosmos.” Pero incluso aquí, el Ascendente y el Medio cielo no obtienen sus significados de los signos en el thema mundi, sino en cambio,  ciertos signos son marcados como exaltaciones potenciales de los planetas porque ocupan lugares buenos o lucrativos en la carta del mundo.20

20. Cáncer, Virgo, Libra, Capricornio, Piscis, Aries y Tauro son las casas 1, 3, 4, 7, 9, 10 y 11 respectivamente, en el tema del mundo.

Finalmente, sería un error asumir que los significados originales de las doce casas vienen de alguna asociación especial que los planetas tienen con estos lugares. Las únicas tales asociaciones mencionadas en la literatura Helenística se relacionan con el sistema de los “gozos” planetarios, donde Mercurio se regocija en la primer casa de signo-entero, la Luna en la tercera, Venus en la quinta, Marte en al sexta, el Sol en la novena, Jupiter en la onceava, y Saturno en la 12. Pero los significados de la casa 9, por ejemplo, no se derivan de los significados del Sol. Más bien, es de la otra forma, con el Sol regocijándose en la novena casa porque tiene ciertas afinidades naturales con los significados originales de la casa 9.21

21. En su bien escrito libro. The Houses: Temples of the Sky (ver nota al pie no.11) Houlding hace un loable trabajo limpiando muchas de las adiciones a los significados de las casas que se han acumulado en la astrología moderna debido a la ecuación de las casas con los signos. Sin embargo, ella aparentemente deriva varios de los principales significados de las casas del planeta que se regocija en esa casa, lo que yo creo que es un error de exactamente la misma magnitud.

KIRCHER, ATHANASIUS

Athanasius Kircher

Conclusión

Aquí hay algo importante en juego. Dentro de las limitaciones de un artículo como este, he tratado de descubrir la racionalidad subyacente a la asignación de tópicos a las casas en el sistema de casas original de la astrología Occidental. También he indicado que este sistema obtiene su integridad de un sistema cosmológico subyacente. Los cambios introducidos en este sistema por los astrólogos Medievales sugieren que ya habían perdido contacto con este modelo. Ahora, la comprensión moderno de las casas tiene su propia y claramente expresada justificación en términos de una astrología humanística centrada en la persona, aunque este sistema moderno es, en mayor medida, basado en re-conceptualizaciones de los significados de las casas tomados de los tiempos Medievales tardíos. Como resultado, los significados modernos asignados a las casas son a menudo radicalmente diferentes de aquellos al comienzo de la tradición Occidental. Es esto una “evolución” y mejoramiento de la doctrina astrológica, o es meramente error? No es de ninguna manera claro que esta cuestión pueda ser simplemente respondida sobre la base de la experiencia astrológica, sea esta moderna o antigua- particularmente si el proceso histórico, que presumiblemente incluye la historia de la astrología, puede ser estudiado en términos astrológicos. Pero ahora, siendo conscientes de los derroteros en la transmisión de la doctrina astrológica, no estamos al menos bajo la obligación de reconsiderar el sistema de casas que nos a sido legado en los tiempos modernos?

Astroclock-zodiac_