Apuntes Astrológicos I  

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Ciencia Astrológica

Glen Atkinson

El Reino Animal

Steiner clasifica el reino animal en doce divisiones o rangos. Asigna estos rangos a constelaciones zodiacales específicas.

Del trabajo de varios investigadores científicos nos llega una coloreada imagen del desarrollo del reino animal. Estos rangos o especies se han catalogado como correspondientes a distintos niveles de estadios evolutivos por los que ha atravesado el ser humano.

De estos estudios podemos conseguir alguna clave para comprender el lugar y rol de cada animal o plaga que pueda emerger. E. Kolisko, en su trabajo titulado “Los Doce Grupos de Animales” ha explicado este tema muy conscientemente. Otros escritores como Popelbaum y K. Koning han cubierto también el mismo tópico.

Podemos clasificar el reino animal como sigue:

Invertebrados

invertebrados

Vertebrados

vertebrados

El Reino Animal y el Zodiaco

Inicialmente el mundo animal puede dividirse en invertebrados – cuerpos suaves sin esqueleto – y vertebrados – seres que cuentan con un verdadero esqueleto. Esta división sugiere polaridad, los invertebrados se relacionan con la luna y los vertebrados con el sol. Como sinopsis de este largo e intrincado estudio, E. Kolisko ofrece un maravilloso resumen en el que subraya la principal función de cada clasificado y su relación con el todo. Sugiere que existen tres pasos a lo largo del camino de desarrollo que conducen al ser humano. En cada uno de ellos ocurre el mismo proceso, sin embargo, a un nivel mas elevado. En cada uno de estos pasos hay cuatro niveles.

Paso 1

– Protozoos: Sistema celular desarrollado.
– Coelenterata: Sistema digestivo desarrollado.
– Echinodermata: Sistema rítmico desarrollado.
– Tunicata: Existe armonía en todos los órganos, sin embargo en un estado aún embrionario.

Paso 2

– Moluscos: Domina el sistema reproductivo.
– Lombrices: El proceso digestivo es el predominante.
– Insectos: La respiración es el aspecto dominante.
– Peces: Se encuentra desarrollado el sistema de circulación sanguíneo.

Primeros niveles de formación del corazón existen y la armonía del resto de los órganos se encuentra en niveles mas desarrollados.

Paso 3

– Anfibios: El sistema reproductivo ya desarrollado a más alto nivel.
– Reptiles: El proceso digestivo sigue siendo el principal.
– Aves: Sistema respiratorio mas desarrollado.
– Mamíferos: Animales que cuentan con un corazón desarrollado. Sangre caliente.

La clasificación anterior sugiere que el mismo proceso tiene lugar a diferentes niveles. Así en los celentereos (pólipos) Vermes (gusanos) y reptiles (serpient), se produce el desarrollo de la digestión pero en diferentes fases. A menudo, en cada una de estas categorías, existen subgrupos que enfatizan un aspecto de desarrollo particular de su sistema físico.

Los signos de Tierra:

Tauro – Echinodermata Estrella de mar Rítmico
Capricornio – Artrópodos Insectos Respiración
Virgo – Aves Pájaros Respiración

Los signos de Agua:

Cáncer – Protozoos Sistemas unicelulares
Piscis – Moluscos Mariscos Reproducción
Escorpio – Anfibios Ranas Reproducción

Los signos de Aire:

Géminis – Coelenterata Pólipos Digestión
Acuario – Gusanos Lombrices Digestión
Libra – Reptiles Lagartos Digestión

Los signos de Fuego:

Aries – Tunicata Salpae Armonía de órganos internos
Sagitario – Peces Armonía de órganos y Sangre
Leo – Mamíferos Rumiantes Verdadero corazón y sangre

El diagrama anterior indica la correspondencia de los sistemas con los elementos indicando que el desarrollo del sistema es una realidad arquetípica para los elementos. La razón y el fenómeno que llevó a Kolisko a presentar esta correlación fue ampliamente contrastada.

planetas

Curso de Astrología

Libros I y II

Yo y Circunstancias

Debe quedar claro que cualquier análisis científico del ser humano debe tener en cuenta ambos factores, que quedan claramente interpretados en la Cosmobiología, pues cada uno ve una misma circunstancia ambiental de diferente manera. Esta es, por otro lado, la postura de la psicología moderna.

Por ello, la Cosmobiología tiene una primera utilidad en esta ciencia, pues profundiza en la íntima unión Yo-Ambiente, es decir, estudía cómo se interpenetran el sujeto y el objeto que éste vive u observa.

La Cosmobiología profundiza en lo que es el equilibrio o el desequilibrio entre las diferentes facetas de la personalidad humana y las distintas áreas de la vida, así como entre la persona misma y los seres que la rodean, resultando por tanto esta ciencia importantísima en las relaciones humanas en general.

Debe quedar también claro que en el planeta podemos encontrar para ambos factores (yo-circunstancias) una escala casi infinita de atributos, que van desde lo más mezquino hasta lo más sublime, dependiendo esto de la posición del astro en los diferentes signos zodiacales y de las relaciones de este planeta con los demás.

Todo esto se estudiará en un posterior capítulo de interpretación astrológica.

Hacemos esta aclaración para que se entienda por qué a veces enumeramos cualidades armónicas y inarmónicas mezcladas para un mismo planeta, lo cual se hace intencionadamente para favorecer su comparación. En cambio, en otros apartados se diferenciará claramente entre atributos equilibradores y desequilibrados de un astro.

Por tanto, un planeta es un foco de energías cósmicas que puede, dependiendo de su posición en signo zodiacal y de su relación con los demás planetas (aspectos), emitir una variadísima gama de tonalidades vibratorias. Estos tonos pueden ir desde lo más burdo a lo más refinado y sutil dentro de lo que el planeta representa en sí.

Por ejemplo, en un caso como el de Marte, que se conecta con la energía dinámica, se puede presentar tanto la agresividad como la mayor valentía y arrojo, lo cual depende de los factores que ya hemos mencionado (posición en signo y relaciones planetarias); pero, cualquiera que sea el punto de su escala vibratoria en que se encuentre Marte, siempre nos hablará de la energía dinámica.

Pasemos a mencionar las analogías principales de cada planeta:

Sol: honores, gloria, alta posición social, individualidad inmortal, conciencia, luz, elevación, fuerza vital de la persona, el esposo, soberbia, orgullo, egocentrismo.

Luna: la madre, la maternidad, el hogar, personajes femeninos, la poesía, asuntos hogareños, popularidad, el público, timidez, ensoñación, romanticismo, falta de firmeza.

Mercurio: el intelecto y su actividad, la memoria, la elocuencia, la narración, la lógica, la ciencia, el pequeño comercio, nerviosismo, adaptabilidad, los hermanos y amigos, los estudios, dispersión, charlatanería.

Venus: adornos, joyas, matrimonio, amor, diversiones, arte, relaciones con el otro sexo, felicidad, lujo, comodidad, belleza femenina, excesiva sensualidad, la esposa, estética.

Marte: fuego, fiebre, luchas, ambición, fuerza, energía, aventuras, violencia, pasiones, accidentes, heroísmo, lo militar, rectitud, disciplina, deporte, enemigos declarados.

Júpiter: sabiduría, deber, filosofía, ideales, política, abundancia, extroversión, el padre, un protector, derroche, fachada social, etc.

Saturno: enfermedad prolongada, obstáculos, retardos, pobreza, maldad, costumbres arraigadas, relaciones de larga duración, constancia, voluntad, responsabilidad, personas de edad, experiencia, aprovechamiento del tiempo, etc.

Urano: sucesos y cambios repentinos, desapego, ruptura de ataduras, excentricidades, asuntos utópicos e idealistas, la ciencia, el futurismo, la mente superior, la intuición, fraternidad, renovación, invención, revolución.

Neptuno: sucesos secretos, fraude, emboscada, religiosidad, misticismo, evasión, alcohol, drogas, mentiras, desengaños amorosos, arte inspirado, vacaciones, etc.

Plutón: querellas, ultraviolencia, instintos descontrolados, disputas, sufrimiento interno, energía interna, energía sexual, afán de autosuperación, Yoga, meditación, alquimia o transformación interna, autoconciencia.

Esta serie de analogías de los diez planetas astrológicos es apenas algo para llamar la atención o la curiosidad de cómo pueden ligarse aspectos aparentemente tan inconexos bajo el mismo símbolo planetario. Ello obedece a lo que ya hemos comentado: la gama posible de influencias de un planeta es enormemente variada.

Libros III

Libros IV y V

Solstício

Manual Práctico de Astrología

Georges Antarés

Direcciones Lunares Secundarias

Las direcciones lunares secundarias sirven sobre todo para determinar los acontecimientos mensuales durante cualquier año de la vida del individuo. De entrada, se procede con la Luna como con cualquier otro planeta, o sea que se toma su posición para un cierto día después del nacimiento correspondiente a un cierto año de la vida, acordándose de rectificar su longitud para la misma hora que la del nacimiento. Al ser la Luna un astro rápido, que recorre una media de 13° por día, es evidente que en el transcurso de un solo año puede formar, por su progresión, una multitud de aspectos; por ello hay que anotar su velocidad exacta para el día considerado y dividir el espacio recorrido por doce, correspondiendo cada porción (de 1° a 1° 15′) a un mes; así se podrá establecer en una lista los grados y minutos de longitud alcanzados por la Luna para cada mes del año, de un aniversario a otro.

Los Tránsitos

Los tránsitos son los pasos de los planetas sobre los pun­tos sensibles de un tema y sobre sus posiciones radicales. Para observarlos basta con consultar las efemérides del mismo año. Siguiendo día a día y mes a mes las posiciones planetarias, se anotan las fechas de su paso sobre las posicio­nes radicales o progresadas del tema. Si estos tránsitos son de la misma naturaleza que las direcciones formadas al mismo tiempo, en la fecha del tránsito ocurrirá un acontecimiento importante, si no sólo corresponderá a una eventualidad banal.

Los tránsitos más importantes son los de los planetas len­tos, o sea: (Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón), cuyos efectos pueden durar varios días o meses. También es útil observar los tránsi­tos de Marte, ya que este planeta siempre actúa de forma enérgica y notable. Del mismo modo, también es útil conside­rar los lugares donde las lunas nuevas y los eclipses se sitúan en el tema.

Las Lunas

Las Lunas – Refugio de la Memoria –  Eugenio Carutti

En la práctica, sólo se tienen en cuenta, generalmente, los tránsitos que forman el aspecto de conjunción (a veces la oposición y la cuadratura), ya que ha sido demostrado que los efectos de los tránsitos en sextil o trígono son casi nulos.

Sistema de las Direcciones Primarias

Las direcciones primarias están basadas en el movimiento de rotación diurna de la Tierra y no tienen ninguna relación con la progresión de los planetas en su órbita. Por el efecto de esta revolución, los lugares ocupados por los planetas en el momento del nacimiento son arrastrados y llegan a la conjun­ción o al aspecto con ciertos puntos sensibles o con ciertos planetas que se suponen fijos. Según el lenguaje tradicional, los puntos de emplazamiento de los significadores  (Sol, Luna, Ascendente y Medio del Cielo)  van al encuentro de los de los prometedores  (los otros planetas o sus aspectos). La medida del tiempo o el cálculo del momento en que la influencia se manifestará, es el tiempo que tarda un grado en pasar sobre el meridiano, o sea cuatro minutos de tiempo sideral, y este lap­so de tiempo de cuatro minutos es equivalente a un año de la vida. Así, pues, el tiempo de las contingencias está indicado por el número de grados que separan un significador de un prometedor.

Este sistema, que es muy científico, da resultados exce­lentes cuando los datos del nacimiento son totalmente exac­tos; además, en ciertos casos, permite operar una rectificación de la hora de nacimiento según la fecha de los acontecimien­tos importantes de la vida. Algunos buscadores eruditos y científicos, tales como Paul Choisnard, el coronel Caslant, han hecho valer los interesantes resultados obtenidos mediante este sistema. Sin embargo, tiene el inconveniente de precisar cálculos complicados que exigen amplios conocimientos matemáticos y por esta razón este método no puede ser expuesto aquí con detalle.

Otro de los inconvenientes de este sistema es que, para emplearlo de forma eficaz, es indispensable conocer muy exactamente la hora de nacimiento, ya que un error de cuatro minutos provoca una diferencia media de un año en los cálculos de las direcciones.

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Apuntes de Astrología

Tito Macia

Direcciones primarias (eclípticas)

Las direcciones primarias son una de las técnicas predictivas más utilizada en la antigüedad. Este método de prognosis está basado en el movimiento rotatorio diario de la Tierra, o lo que es lo mismo, el desplazamiento aparente de la bóveda celeste.

En este sistema se compara el cielo del día de nacimiento con un gran reloj en el que cada lapso de cuatro minutos después del nacimiento se corresponde con un año de vida, de tal manera que cuarenta minutos después del nacimiento es igual a los diez años de vida; dos horas después de nacer se corresponde con treinta años, y así sucesivamente.

Las direcciones son una forma de interpretar los movimientos regulares de los planetas y de los puntos sensibles del tema natal. Se utilizan desde muy antiguo para señalar los periodos de tiempo, en que ciertas partes de ese tema se mostrarán activos. Las direcciones, en astrología tradicional, vienen a formar los cimientos y la base de todas las predicciones de futuro.

Desde la tradición se nos advierte que las crisis importantes, en las que siempre interviene el mundo exterior sobre el indivíduo, asociadas con la “señales” de las direcciones primarias, suelen producirse a lo largo de varios años, más que una acción directa, la acción de las direcciones primarias se percibe como una “señal”, como una cartel anunciador en un cruce de caminos o una pantalla publicitaria que conduce al mundo circundante hacia la vida de cada persona, mostrándonos de alguna manera lo que se nos viene encima del mundo, sin que lo hallamos buscado, merecido o ganado. Las direcciones primarias son una especie de información privilegiada que permite conocer de antemano que personas o sucesos pueden venírsenos encima de manera inesperada, imprevista o inopinada.

Las progresiones secundarias, que estudiamos en su aparatado, son más simples que las primarias, pero ambas se interpretan de manera similar, la diferencia de interpretación entre las Secundarias y las Primarias, los matices que las distinguen, se diferencian en que a través de las direcciones primarias se observa la acción del mundo exterior sobre la persona, mientras que las secundarias se pueden considerar como el resultado de la evolución personal.

Las primarias señalan los eventos del mundo que se nos vienen encima, independientemente del estado de evolución.

Interpretar direcciones primarias

Los significadores

Para interpretar las direcciones primarias recuperaremos los pasos de la tradición, que dice que se deben considerar los cinco puntos más importantes del tema natal, o los cinco significadores clásicos.

1. El Ascendente para conocer las épocas en las que se producirán cambios en los hábitos o en la conducta.

2. El Mediocielo para saber sobre los cambios de estatus social o las variaciones profesionales importantes.

3. El Sol para apreciar los años de resultado brillante o los incrementos de la dignidad, como pueden ser los méritos, el poder o cuando se muestran las cualidades individuales, creativas brillantes y dignas, si se trata de buenas direcciones, o al contrario, las situaciones de amor propio mal entendido, o el descrédito personal en las direcciones adversas.

4. La Luna, que señala cambios normales de residencia, las cambios en las condiciones de vida familiar, variaciones con las relaciones con el público, en especial para las personas que tienen vida pública, como los políticos o los artistas, y también la mujeres de la familia en especial la madre.

5. La Parte de Fortuna para conocer las épocas en la que se podrá incrementar o disminuir la fortuna personal.

Estos significadores, como los que se expondrán a continuación, siempre son los puntos estáticos del tema, sobre los que se dirigen los demás planetas o las Partes, a los que se denomina promisores, que irán activando sus significados en función del planeta o Parte y el aspecto que realice en ese momento del tiempo.

Sol

Astrología Científica

El Sistema Solar o el Poder de la Autoconciencia

(Tomo I)

Carlos Sol y María Luna

Introducción

Tres niveles simbólicos constituyen la esencia de la Astrología Científica, a saber:

– El nivel Estelar: o de la espiritualidad más excelsa, integrado por las Doce Constelaciones de la Galaxia de la Vía Láctea, que sirven de fondo (vistas desde la Tierra), al paso del Sol , la Luna y los planetas del Sistema Solar. Estas Constelaciones, parte de las 90 clasificadas hasta hoy por los astrónomos, constituyen lo que denominamos el Zodíaco (del griego Zoon Diacon, o El Camino de la Vida). Las Constelaciones del Zodíaco tienen significados en la mitología griega tan interesantes y claros que han sido prolijamente descriptos en numerosos libros. Recomendamos la lectura de “Los Doce Trabajos de Hércules” de Alice Bailey, para reconocer algunos de nuestros desafíos y pruebas cotidianas en la actual crisis nacional y planetaria, develados por el lenguaje simbólico de la Astrología Científica.

El nivel del Sistema Solar: o nivel arquetípico o mental autoconsciente. Como todos saben, la ubicación relativa de los planetas, del Sol y de la Luna, entre sí y respecto del Zodíaco, son la clave de la lectura simbólica de la Carta Natal. Esta configuración energética básica, probablemente elegida por nuestra alma para experimentar determinadas situaciones vitales, constituye un patrón de conductas posibles que permiten detectar pautas y formas de autoconocimiento tan precisas que sin duda alguna conforma la base de la Ciencia de las Energías que ya está naciendo.

Explorar este ámbito es el propósito de este libro, que posibilita la comprensión del potencial y los desafíos que hay que enfrentar para acceder al nivel de una Personalidad Integrada, paso previo para un tránsito hacia el desarrollo espiritual.

Los planetas Transpersonales representan los vínculos entre una Personalidad Integrada con los aspectos espirituales trascendentes de un ser humano. Urano, Neptuno y Plutón son objeto de estudio en un libro separado.

– El nivel individual: constituido por las Doce Casas, que integran y describen al extraordinario experimento cósmico que denominamos ser humano, en sus doce aspectos principales.

 Explorar, experimentar y expresar en la vida cotidiana este notable sistema de las energías que nos constituyen será el propósito de las nuevas formas que adquirirán tanto la educación formal como aquello que denominamos psicología y también en el futuro los ámbitos del conocimiento que clasificamos como religión.

Por medio de la notable penetración de la ciencia en estos laberintos cerrados del conocimiento humano, a partir de 1905, con Einstein afirmando que “Todo es energía”, y Freud proclamando que “Psicoterapia es curación desde el alma”, surge en 1945 la prueba perceptible de lo primero y en 1975 la primera teoría científica de la existencia del Alma (Pribram), que une ambos conceptos: “Si es cierto que todo es energía, casa individuo puede ser considerado como un holograma de todas las energías inteligentes del universo. Si Dios existe, también está en nosotros”. En 1995 se publica la Teoría Astroholográfica, que sintetiza estas ideas y brinda una base científica elegante y precisa a la astrología.

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Dinámica y Análisis de los Aspectos

Bil Tierney

Capitulo 1

Los Principios detrás de los Aspectos

El análisis correcto de los aspectos es crucial para interpretar cualquier carta natal. Los aspectos tejen una trama de energías, poderosa y cargada de intenciones, que conectan las muchas partes del horóscopo. Delinean un montaje complejo y único de campos de fuerza concebido para estimular la individualización de cada psique humana en desarrollo. Aunque los aspectos son muy importantes, muy pocos estudiantes de astrología parecen captar con claridad los principios fundamentales, que constituyen la base de los aspectos frecuentemente usados para delinear una carta natal. Por ejemplo, la astrología contemporánea considera a la conjunción como un aspecto que enfatiza la auto-motivación y la expresión directa de los impulsos subjetivos, pero olvida que es un aspecto ligado también con la disminución de la objetividad y con una percepción limitada de los otros. ¿Por qué motivo? ¿Es el sextil, como lo establece la tradición, un trígono «más débil» y por lo tanto, su influencia menos «favorable»? ¿O posee sus propias cualidades específicas? ¿Y qué sucede con la cuadratura que evoca un sentido de esfuerzo y frustración? ¿Por qué su nivel de tensión se manifiesta como una amenaza para nuestra seguridad y status quo vital? Por otra parte, ¿por qué los trígonos canalizan fácilmente la energía hacia actividades creativas, personalmente gratificantes con relativa naturalidad, confianza y espontaneidad? ¿Y por qué las oposiciones a menudo indican la necesidad de llegar a un compromiso con quienes nos confrontamos?

En principio, debemos comprender que los aspectos, los signos, y las Casas en conjunto comparten un denominador común: todos entrañan mediciones del arco a partir de un punto de partida dentro del círculo de 360 grados. Las diferentes mediciones del arco a partir del equinoccio vernal crean el círculo anual o ciclo de los signos del zodíaco en la astrología tropical. Las diferentes mediciones del arco a partir del punto Ascendente crean el círculo diurno o ciclo de las Casas mundanas. De igual manera, los aspectos describen diversas mediciones del arco entre dos planetas en un momento dado en su ciclo sinódico, comenzando por la conjunción. Dejando de lado, los signos, las Casas, o los aspectos, el significado astrológico se deriva de la naturaleza de los ángulos que dividen cada uno de esos círculos. Por ejemplo: el significado arquetípico de un arco de 60 grados puede expresarse a través de un signo (Géminis o Acuario), una Casa (la III ó la XI), o por el aspecto de sextil, ya que idealmente todos se encuentran a 60 grados de sus respectivos puntos de partida. La suposición teórica hecha aquí es que los aspectos son un ejemplo de otro nivel de manifestación de los principios básicos de vida creativa, también definidos por los signos y las Casas. En otras palabras, la naturaleza inherente de un aspecto también debería reflejarse en algún nivel en su correspondiente signo y Casa. Y en un sentido abstracto, el correspondiente planeta regente del signo también debería guardar una correlación con el aspecto en consideración (ya que un signo y su regente natural representan el mismo principio básico). Por lo tanto, al igual que los signos y las Casas, los aspectos pueden considerarse como fases definidas y significativas de una relación, que sigue una secuencia ordenada dentro de una experiencia cíclica global.

Cuando se analizan desde esta perspectiva, los aspectos no se ven como «buenos» o «malos». Más que indicar «afortunados» versus «desafortunados», señalan simplemente cómo y dónde se potencian las oportunidades que pueden abrirnos a una dimensión de percepción más plena e intensa. Debo admitir que los astrólogos reconocen que ciertas fases como la oposición y la cuadratura denotan definidos puntos disparadores de tensión dentro del ciclo. En esas fases específicas del ciclo se suele experimentar cantidades observables de fuerza, presión, fricción, ansiedad, y resistencia. Sin embargo, su función primaria es marcar un pico psicológico crítico en la conciencia, y señalar dónde somos más aptos para sobrellevar las crisis naturales y necesarias del desarrollo. Estas fases de aspectos críticos son adecuadas para avanzar en nuestra auto-comprensión, pero siempre desde nuestro propio nivel de entendimiento (que se establece por nuestra habilidad para utilizar inteligentemente nuestro libre albedrío). Los aspectos tensos no son intrínsecamente «malos» o «maléficos» en su intento por enfatizar los puntos donde necesitamos volvernos más conscientes de nosotros mismos y de los demás, y más responsables por la calidad de nuestras propias acciones y reacciones. Así que los llamados «difíciles» son los aspectos que más problemas resuelven y resultan esenciales para que nuestra personalidad total emerja por completo. Aunque un tanto difíciles de manejar, estas tensiones nos urgen a resolver los asuntos problemáticos de nuestra vida, en vez de ignorarlos o evitarlos. Y nuestra personalidad crece dramáticamente debido al desafío de estos aspectos. Los aspectos relativamente «fáciles», como el sextil y el trígono, nos proveen de algo más: la confianza y el aliento necesarios para un crecimiento sostenido sin esfuerzos o lucha, debido a la creatividad, la inteligencia, la visión, y la sabiduría que encierran. Pero irónicamente, carecen del dinamismo necesario requerido para utilizar con más eficiencia nuestros recursos humanos. Debemos hacer un esfuerzo consciente y constante para valernos de las ventajas de tales aspectos con un mayor sentido del compromiso y de la aseveración. Por el contrario, tienden a infundir una renuncia general a enfrentar cualquier tipo de desafíos y obstáculos. A partir de esta actitud examinaremos a los aspectos mayores y menores.

El ciclo de los aspectos puede dividirse en dos hemiciclos. La primera mitad del ciclo, a la que los astrólogos humanistas suelen llamar hemiciclo creciente, inicialmente comienza con la conjunción de los dos planetas en cuestión. Culmina con la oposición. La naturaleza del aspecto de conjunción ejemplifica mejor el tema primordial de este hemiciclo. Hablando en general, todos los aspectos crecientes están asociados con procesos formativos básicos que urgen al individuo a construir una estructura de auto-imagen personal o identidad egoica. Estos aspectos le ayudan a desarrollar un sentido subjetivo de auto-percepción. Es urgido a ganar experiencia vital a través de actividades que se relacionan consigo mismo, permitiéndole en primer término y sobre todo, reconocerse como una entidad separada y distinta de los demás. Un tanto inconsciente, la liberación automática de energías dirigida hacia las necesidades exclusivamente individuales caracteriza la orientación de este hemiciclo. Se acentúa la auto-preservación. El tema dominante de este hemiciclo se relaciona con la voluntad del individuo de impresionar sobre el medio ambiente general según sus propios términos. Los aspectos crecientes lo impelen a obrar siguiendo sus impulsos inmediatos sin reflexionar acerca de las consecuencias probables de sus actos y sobre cómo afectarán a los demás. Por lo que vemos, este hemiciclo tiende a operar de manera básicamente instintiva y espontánea. Es en la fase de cuadratura creciente de este hemiciclo cuando el individuo comienza a desarrollar una percepción naciente de que sus necesidades personales tienden a entrar en conflicto con el flujo externo de los acontecimientos, y que debe modificar ciertas cosas en pos de un todo mayor. Normalmente, ese desafío elemental para cambiar y adaptarse a la presión del medio ambiente es encarado con una resistencia ciega y defensiva, y con una gran incertidumbre.

La segunda mitad del ciclo, es denominada el hemiciclo menguante, comienza con la oposición de los dos planetas, y continúa hasta que el ciclo vuelve a repetirse una vez más en una nueva conjunción (debido a que se trata de un ciclo sinódico). La naturaleza del aspecto de oposición ejemplifica mejor el tema principal de este hemiciclo. En líneas generales, todos los aspectos menguantes están asociados con procesos básicos evaluativos, concernidos con el equilibrio entre el individuo y las necesidades sociales. En este caso, el individuo debe reorientar sus objetivos personales según la percepción que haya desarrollado de un todo social coordinado. (…) Uno aprende progresivamente, a través del hemiciclo menguante, a despersonalizar las necesidades y los deseos si interfieren con los derechos de los demás. El individuo aquí puede contactar más fácilmente con el principal propósito, oculto detrás de sus impulsos y motivaciones hacia la autoexpresión. Y mientras se va centrando más consistentemente en intereses interpersonales o inclusivos, también se vuelve más capaz de responder a la vida con mayor objetividad y amplitud de miras. En el hemiciclo menguante, usaremos la experiencia adquirida inicialmente en el hemiciclo creciente. Los aspectos menguantes nos desafían a compartir, a interactuar, y a integrar conscientemente nuestros objetivos con otros de un nivel de intercambio más impersonal. Podremos desarrollar un sentido mayor de la responsabilidad por nuestras propias acciones en un mundo a su vez más global. Constructivamente, este hemiciclo nos estimula a liberar en nuestra comunidad valiosas directivas de vida basadas en un concepto más ideal de lo que significa la totalidad y la unificación.

La preocupación por sí mismo y los impulsos instintivos caracterizan al hemiciclo creciente, y la auto-reflexión y la deliberación al hemiciclo menguante. Una vez traspuesta la oposición, las fases de los aspectos se vuelven más complejas, menos regidas por nuestra voluntad, y se nos aparecen como más dependientes del destino que los aspectos del hemiciclo creciente (que aceptan normalmente un mayor grado de voluntad personal). Los aspectos menguantes nos permiten crecer a través de una percepción de la dualidad, del contraste, y de la diversidad, habitualmente se experimentan más o menudo a través de agentes externos que de fuerzas internas. Si la perspectiva adquirida en la fase de oposición ha fracasado en la estimulación del nivel perceptivo pretendido, entonces los aspectos menguantes «difíciles» generarán una mala adaptación, desencanto, y enajenamiento en la esfera social.

Sin embargo estos aspectos, los «fáciles» de este hemiciclo, pueden ser utilizados constructivamente para apremiar al in-dividuo a reformar o reconstruir elementos dentro de su medio ambiente. Los aspectos menguantes, cuando se utiliza su lado mejor, nos incitan a cultivar los valores humanos, puntos de vista tolerantes, una visión social amplia, y a tener aspiraciones altruistas.

Todo aspecto implica siempre a un planeta que se mueve más rápido y a uno que es más lento. Observe que no se trata de la velocidad del planeta en el momento del nacimiento, sino su ciclo orbital natural el que determina su velocidad de movimiento en este contexto (lo que explicaría la cuestión de los planetas retrógrados). En mi opinión, el planeta de movimiento más lento delinea el objetivo principal de un aspecto en cualquier fase de su ciclo. Este planeta representa el aspecto 0 grado o punto «base». El planeta más rápido se alejará o se acercará al planeta más lento. Para mí indica que el planeta más rápido debe movilizarse a sí mismo en un esfuerzo por probar sus propias necesidades básicas, según las experiencias determinadas por los principios de vida dominantes simbolizados por el planeta más lento. El planeta más lento se convierte en el agente que condiciona el desarrollo necesario del planeta más rápido. Por ejemplo: en todos los aspectos Vénus-Urano, Urano estimula los impulsos sociales de Venus, y a menudo de una forma que evoca un alto grado de peculiaridad, excitación, magnetismo emocional, experimentación, y un nivel de intuición, en los asuntos personales, muy superior a la norma. Generalmente es más fácil identificarse con el principio venusino, ya que representa un impulso más consciente, y personalmente más desarrollado. Por lo tanto, Urano actúa como un estímulo evolutivo para Venus, regulando la orientación psicológica del planeta y guiándolo a través de experiencias que otorgarán al individuo una capacidad de respuesta emocional expandida, aunque inestable. La manera cómo nosotros manejemos esta combinación de fuerzas determinará si tales aspectos se vuelven destructores, caóticos, inquietantes, y separadores o si se manifiestan como iluminadores, perspicaces, y emocionalmente liberadores. En general, considero al planeta más lento como la clave para determinar qué cosas debe asimilar el planeta más rápido para su propia evolución.

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El Mensaje Oculto de las Estrellas

Francisco Nieto Vidal

Prologo

Si examinamos un horóscopo observaremos a los signos del zodíaco en la parte externa del círculo, éstos representan las Jerarquías Divinas que ayudan a la humanidad a lo largo de su evolución. A continuación y más hacia el centro se reparten los planetas que son Espíritus representantes de otras Jerarquías más cercanas pero que tienen la misma función que las anteriores. Desde el círculo externo del zodíaco hasta el centro de la circunferencia existen unas líneas que dividen el mismo en 12 partes iguales y que llamamos Casas, éstas representan el campo donde el Ego o Alma evolucionante desarrolla sus estados de conciencia a través de su peregrinación por el mundo físico. Por último, todas esas líneas confluyen en un punto o círculo pequeño central en blanco que representa al Ego reencarnante. Todo esto unido muestra el pasado, presente y posibilidades futuras para el presente renacimiento.

Por consiguiente podemos hacer dos interpretaciones importantes entre otras:

1ª. Que las Jerarquías Superiores y Espíritus Planetarios están dirigiendo su atención de forma altruista y amorosa hacia la humanidad en su desarrollo en la Tierra.

2ª. Que el espíritu reencarnante o personalidad tiene a su disposición todas esas fuerzas confluyentes en la Tierra para su propio uso y desarrollo espiritual.

El Espíritu, así como el universo, fue creado por Dios pero, aún separado por el descenso del Espíritu al mundo físico, seguimos siendo parte de la Vida y la Conciencia de Dios. Somos una chispa que, separada de ese gran Fuego Creador para convertirse en llama a través de su propio desarrollo interno, no deja de ser parte de Dios al cual volverá cuando transforme sus poderes latentes en dinámicos.

El horóscopo representa el laberinto por donde andaremos y nos perderemos pero donde, tarde o temprano, encontraremos la Luz que nos guiará a la salida del mundo material y a la entrada en el mundo espiritual. Aún en el laberinto estamos protegidos por los seres divinos, pero como tenemos que desarrollar la autoconciencia espiritual tendremos que hacer frente a nuestros propios errores. Sin embargo, cuando vislumbramos la luz oculta en el horóscopo, -la ayuda que tenemos a nuestra disposición y el verdadero sentido de la vida- entonces estaremos preparados para hollar el sendero espiritual a pasos agigantados. ¿Y esto por qué? Porque esa luz hará que transformemos nuestro carácter, nuestros pensamientos y nuestra voluntad para trabajar en una sola dirección que se resume en la siguiente frase: “El servicio amoroso y desinteresado a los demás es el camino más corto, más seguro y más gozoso que nos conduce a Dios.”

Evolucionamos un poquito cada día gracias a las experiencias y a las circunstancias que nos rodean, es más, también lo hacemos porque estamos rodeados de vibraciones pertenecientes a otras personas, más las que proceden de los Seres Divinos que nos ayudan y las de Dios mismo. ¿De cuántas somos conscientes? ¿Lo somos al menos de las experiencias y circunstancias? La mayoría de las veces ni siquiera eso. La unión de la personalidad con el Espíritu se consigue: Con la autoconciencia del Yo adquirida en el pasado y Por la aplicación de la voluntad y la conciencia de nuestras acciones, deseos, sentimientos y pensamientos presentes. ¿Cuántas veces somos conscientes de esto?, o lo que es lo mismo ¿Cuántas veces actuamos pensando en esa unión y elevación espiritual? Pues si no nos damos cuenta de eso ¿cómo vamos a percibir las influencias espirituales que nos rodean?

La aceleración para la unión espiritual se consigue a través de métodos, técnicas, oraciones y mucha persistencia -aconsejo a los interesados leer mi primer libro “Métodos esotérico-prácticos para el desarrollo interno”– de otra forma el camino es más fácil pero más lento aunque con cualquiera de ellos debemos desechar todo lo reflejado como “negativo” de los astros y trabajar por desarrollar lo positivo de los mismos. Lo negativo no es tal en los signos y planetas sino que representan las debilidades en las que podemos caer si no nos esforzamos por desarrollar sus cualidades y a la vez nos dejamos llevar por las pasiones, sentimientos y deseos más bajos.

Como resulta que, de cualquier manera, todos debemos abandonar la práctica-en pensamiento, palabra y obra- del mal para desarrollar el bien y así desarrollar también los poderes del Espíritu, para conseguirlo tenemos tres caminos a mi entender:

La práctica del cristianismo o misticismo; El conocimiento y práctica de la verdadera filosofía oculta (ver libros de Max Heindel) que se compenetra perfectamente con el cristianismo. La astrología una vez que se sabe extraer su ayuda espiritual.

Y esa es mi idea, mostrar a los lectores que el horóscopo es un libro de autoayuda más que de otra cosa. La astrología nos ayuda a responder a las vibraciones que necesitamos y a rechazar las mundanas que nos entorpecen, casi me atrevo a decir que el estudio de la astrología, desde el punto de vista espiritual, es un sendero de desarrollo personal.

El verdadero astrólogo espiritual descubre la sabiduría y ayuda espiritual de los astros y del horóscopo, y a partir de ahí comienza a trabajar con el potencial que ha adquirido y que se refleja en su carta natal y a disfrutar de la vida en un nuevo nivel de conciencia que le traerá felicidad para sí mismo y comprensión y tolerancia hacia los demás. El astrólogo comprende el Plan de Dios y colabora con él, comprende que todo en el universo procede de Dios y que todo está en Dios, por consiguiente él está en Dios y debe actuar como un instrumento en vez de un impedimento. El astrólogo comprende por qué surgen los inconvenientes en sus relaciones y el motivo de ciertos obstáculos en su vida, lo que le lleva a ser más humilde, sencillo y servicial; pero también sabe que aunque la ayuda procedente de los planos superiores desciende para el buen aprovechamiento de todos, solo los que estudian esta ciencia, entre otras, saben reconocerla y ponerla en práctica para su propio desarrollo.

El beneficio de la astrología está en saber poner en práctica el conocimiento profundo obtenido del estudio de los astros y del horóscopo personal, y el mayor mal que nos puede traer es pensar que nada es mejorable y que nos tenemos que conformar con lo que muestra nuestro horóscopo. Con esto no quiero decir que todas las tendencias y posibilidades del horóscopo sean fácilmente realizables, al contrario, si no nos esforzamos nada podemos esperar, en ese mismo sentido, las indicaciones sobre problemas y obstáculos también se pueden afrontar y transmutar pero si no hacemos nada se desarrollarán.

A su vez, este carácter positivo se mostrará en nuestras acciones, sentimientos y manera de pensar, lo que inequívocamente, traerá un buen destino para la presente vida y más aún para la futura.

Los Nodos Lunares

Según algunos astrólogos antiguos, parece ser que los Nodos Lunares o Cabeza y Cola del Dragón tienen cierta influencia sobre el destino de las personas. Al Nodo Norte se le atribuye una influencia benéfica como la del planeta Júpiter y al Nodo Sur se le atribuye una naturaleza limitadora y obstructora como la del planeta Saturno. He de reconocer que en todos los años de estudio de astrología que llevo, no he dedicado el suficiente tiempo e interés para comprobar si esas afirmaciones son correctas. Por otro lado, diré que solo voy a explicar de la mejor manera y después de meditarlo mucho lo que creo que tiene mayor sentido según las diferentes opiniones de los astrólogos modernos.

Si algún estudiante quiere hacer sus propias comprobaciones, le sugiero que comience por estudiar el resultado de los Tránsitos sobre los Nodos teniendo presente lo que explicaré a continuación. Yo no doy mayor importancia a los aspectos porque, repito, no he investigado los resultados, pero a los interesados les aconsejaría principalmente que investigaran la Conjunción sobre todo con los planetas personales.

El Nodo Norte en las Casas: En principio podemos decir que representa lo que debemos aprender en esta vida a través de las experiencias y sus resultados, resultados que, sin duda, tendrán relación con nuestro futuro destino. Esta posición implica la necesidad de desarrollo espiritual a través de lo que representa la Casa. Digamos que debemos aprovecharnos y desarrollarnos a través de las experiencias que representa la Casa porque, a su vez, serán causa de siembra cuya cosecha recogeremos en el futuro. Si nos esforzamos recibiremos bienes que aumentarán nuestro desarrollo espiritual y personal a la vez que crearemos causas que nos beneficiarán en otra vida por medio del Nodo Sur. Con este trabajo adquirimos confianza propia y seguridad en nuestros actos, es un medio de evolucionar más rápidamente gracias a la propia realización. Por otro lado, debemos utilizar lo que representa el Nodo Sur de forma constructiva para no volver a cometer los mismos errores del pasado, para evitar esto no sólo debemos hacer un buen uso de lo que nos ofrece el Nodo Sur, sino que también deberemos trabajar concienzudamente con las energías que pone a nuestro alcance el Nodo Norte.

El Nodo Sur en las Casas: Este Nodo se relaciona con el beneficio que obtenemos gracias al desarrollo de otras vidas; en cierto modo representa el pasado. Representa dónde cosechamos los frutos del trabajo realizado en la Casa donde estuvo el Nodo Norte. Si no aprovechamos las experiencias del Nodo Norte para nuestro propio desarrollo recibiremos frustraciones y problemas en lo que representa la Casa donde esté el Nodo Sur; a su vez, el Nodo Sur nos invita a trabajar en “sentido positivo” lo que representa. Esto quiere decir que debemos compartir y servir gracias a lo que recibimos de este Nodo que será el resultado de nuestro esfuerzo en otras vidas. Según adquirimos conocimientos y confianza propia por el Nodo Norte debemos desechar los conceptos e ideas equivocadas y renovarnos con los nuevos conceptos trabajando de esa forma en lo que representa el Nodo Sur. Sabiendo que el Nodo Sur se relaciona con las reacciones instintivas, los hábitos mentales, etc. es necesario saber que debemos trabajar de una manera voluntaria y consciente con las cualidades del signo sobre lo que represente la Casa. Si no se hace así obtendremos problemas en el Nodo Sur de la próxima vida y pocos medios en el Nodo Norte. El Nodo Sur representa los logros obtenidos en el pasado así como las cualidades personales, de aquí que debamos ser “sabios” al afrontar el destino.

A mi entender, el aspecto negativo del Nodo Sur se refiere únicamente a que, puesto que estamos evolucionando, nos limita y obstruye en ciertos aspectos de nuestra vida para que no cometamos los mismos errores del pasado, sin embargo, eso no significa que no beneficie en otras cosas. Por ejemplo: Una persona puede tener un buen puesto de trabajo gracias al Nodo Sur en Casa X pero, a su vez, puede tener problemas en su entorno.

Los Nodos en los Signos: El Nodo Norte en los signos representa las posibilidades y medios que el nativo dispone para expresarse en la vida, ejemplo: Si el Nodo Norte está en Leo, el nativo se expresará con dignidad y tendrá un buen sentido para la dirección y la organización; si se encuentra en la Casa VI significa que lo desarrollará en el trabajo obteniendo buenos resultados si lo aplica. Además de los beneficios que nos pueda aportar el Nodo Norte indica que debemos desarrollar las cualidades representadas por el signo donde se encuentre. Al contrario, el signo donde se encuentre el Nodo Sur representa los defectos a los que no debemos ceder.

Como ocurre con los planetas, los Nodos mezclan su energía con las del signo donde se encuentran para después manifestarse de acuerdo al significado de la Casa. Si el Nodo Sur muestra las tendencias, hábitos y sentimientos que nos dominaron en otra vida, su posición en signo y Casa mostrará en Cierto modo sus inquietudes. Ejemplo: Nodo Sur en Sagitario significa que esta persona tuvo una vida de mucho movimiento y desplazamiento, buscó la sabiduría a través del estudio de las filosofías avanzadas y de las religiones pero se interesó muy poco por lo material y por las personas cercanas a ella. En esta vida, a través de su Nodo Norte en Géminis, deberá implicarse más en la vida y poner a prueba los conocimientos adquiridos a la vez que los comunica como se los comunicaron a él. Deberá encontrar un equilibrio en el intercambio de conocimientos y de relaciones con las personas que le rodean.

Es necesario conceder más importancia a la posición de las Casas puesto que el signo representa más bien la manera de expresión. Ejemplo: El Nodo Sur en Casa V de Capricornio: Dicho efecto se expresará a través de su creatividad, de sus relaciones sentimentales y de su forma de vivir el ocio, pero deberá hacerse de una manera responsable y con un correcto sentido del deber. Al estar el Nodo Norte en Casa XI y Cáncer, el nativo debería acompañar sus expresiones y creaciones con los sentimientos que corresponden a una verdadera amistad Casa XI- y al de una unidad familiar -Cáncer.

En general podríamos decir que, según evolucionamos vida tras vida, el Nodo Norte nos facilita medios para progresar, cuyos frutos, se reflejarán en un futuro en forma de oportunidades gracias al Nodo Sur. Si trabajamos y nos esforzamos con lo que representa el Nodo Norte sembraremos más oportunidades para el futuro por medio del Nodo Sur. Pero estas pueden ser buenas o malas de acuerdo al desarrollo espiritual de cada individuo, como nadie es perfecto, es de suponer que algunos de los resultados del Nodo Sur se manifiesten en forma de limitaciones o frustraciones. A su vez, según el resultado del trabajo que hagamos con el Nodo Sur se convertirán en mejores o peores medios a través del Nodo Norte.

Algunos astrólogos afirman que el eje que une los Nodos Lunares sirve como puente para transferir los resultados del trabajo de la vida pasada por medio del Nodo Norte hacia el Nodo Sur de la presente vida. Veámoslo un poco más claro: Si el Nodo Sur está en Aries es muy posible que en su vida anterior tuviera su Nodo Norte en Aries y desarrollara la independencia, la iniciativa, el coraje e incluso el egoísmo, por tanto, a través del Nodo Sur en Aries en esta vida recibe los resultados pero para trabajar con ellos sobre el signo contrario donde se encuentra el Nodo Norte -Libra- o sea, sobre la sociedad y las asociaciones íntimas. De esta forma vemos como vamos progresando en sentido espiritual y material a través incluso- de los elementos: Fuego-Aire y Tierra-Agua. Respecto a las Casas ocurre lo mismo, es decir, si en una vida aprendemos a administrar y a luchar por conseguir una buena economía -Casa II- en otra tendremos la oportunidad de hacer lo mismo con el dinero que nos llegue si es que lo hemos merecido -Casa VIII.

Como sabemos, todas las Casas tienen una relación directa con el signo que la rige, por consiguiente, también se las puede llamar Casas de: Fuego, Tierra, Aire y Agua. Cuando el Nodo Norte se encuentra en una Casa de Fuego (I-V-IX) quiere decir que su influencia tendrá un efecto sobre la individualidad, puesto que el Fuego se relaciona con el desarrollo del Espíritu. Como ocurre con los planetas, la Casa que contiene el Nodo Norte relaciona esta influencia con las otras dos Casas complementarias, y cuantos más planetas haya en estas Casas más ayuda tendrá o no -dependiendo de los Aspectos- el nativo para progresar a través del Nodo Norte. Por tanto, el Nodo Norte en Casa de Fuego quiere decir que el nativo ya ha trabajado bastante sobre su propia individualidad y que en esta vida tendrá buenas oportunidades para elevar su conciencia así como para realizar obras notables. (Ver significado de los cuatro elementos).

Cuando el Nodo Norte se encuentra en Casa de Tierra el individuo adquirirá más seguridad interna y tendrá oportunidades de desarrollo en sentido práctico, material y económico pero, como en todo lo demás, deberá compartir sus cualidades y sus dones.

Cuando se encuentra en Casa de Aire el nativo tendrá oportunidad de desarrollo intelectual y de comunicación en sentido general. Su progreso no sólo será mental sino que también lo hará en sentido espiritual y gracias a su intuición y percepción. Sabrá encontrar el equilibrio entre lo material y lo espiritual, y su grado de participación en la sociedad aumentará.

Cuando el Nodo Norte está situado en una Casa de Agua el nativo se verá afectado principalmente en sus deseos, sentimientos y emociones, pero estas personas aumentan su receptividad hacia todo lo que procede de los mundos invisibles. Por este motivo se pueden involucrar en movimientos religiosos, esotéricos y otros similares donde pueden adquirir un gran desarrollo espiritual, sin embargo, ese desarrollo debe ir unido al servicio amoroso y desinteresado a los demás.

Si el estudiante quiere profundizar en este estudio podrá hacerlo extrayendo algunas conclusiones también del efecto que produce el Nodo Norte sobre el signo que rige la Casa donde se encuentra y sobre el planeta regente de ese signo pues, al fin y al cabo, el Nodo Norte estimula los aspectos astrológicos relacionados con él para que se pueda cumplir el karma.

Cómo hacer un Amuleto

Podríamos asegurar que quizás haya tantas personas que no creen en los amuletos como los que tienen una fe ciega en ellos así como en cualquier otra cosa relacionada con las mancias o la magia. Según la opinión de muchas personas, el amuleto sólo es un motivo de autosugestión o fe que no tiene ningún poder intrínseco, sin embargo, opino que si creemos en ciertos hechos comprobados ¿por qué no vamos a creer en la influencia invisible de algo superior sobre determinados objetos? por ejemplo: la influencia de la Luna sobre el mar; el efecto de ciertos perfumes de mujer que apasionan a algunos hombres; el efecto de determinados colores que actúan sobre el estado de ánimo; el que un diapasón igual a otro termine emitiendo el mismo sonido por el hecho de estar juntos y sin ser tocado; el que un cable fino de electricidad termine cargado de electricidad por el simple hecho de estar junto a otro mayor que sí lleva corriente.

El amuleto en sí mismo no es portador de “suerte” ni va a conceder nada que no esté en nuestro horóscopo en forma de posibilidad, tendencia o naturaleza, es simplemente una especie de acumulador de vibraciones que proceden de los astros que tienen relación con determinados aspectos de nuestro cuerpo, mente o espíritu. El amuleto está compuesto principalmente por tres elementos íntimamente relacionados con el signo de nuestro Ascendente y su planeta Regente, por tanto, está muy unido a nuestra salud, carácter y personalidad en general. Esto quiere decir que esos elementos están recibiendo constantemente la influencia de los astros que representan y, por tanto y si el amuleto está bien hecho, acumularán vibraciones estelares relacionadas con sus virtudes o poderes. Si nosotros, a su vez, intentamos manifestar pensamientos, sentimientos y deseos de acuerdo a esas vibraciones positivas, estaremos aumentando el poder del amuleto pero es que, además, cuanto más aumentamos ese poder por medio de la voluntad y el carácter en general, más atraeremos el aspecto moral, mental y espiritual de esos signos y planetas. El resultado es que, cuanto más dedicación por nuestra parte para representar las virtudes de nuestros regentes astrológicos, más recibiremos de los Seres que los rigen, lo que a su vez, se “acumula” en cierto modo en el amuleto para protegernos de otras influencias contrarias y para estimularnos con sus vibraciones a seguir la línea de lo que representan.

Existe una tradición ocultista y astrológica respecto a los elementos que conforman un amuleto, pero en la mayoría de los casos -como es el mío- no deja de ser un conocimiento que ha pasado desde hace siglos de una persona a otra, sin embargo, son pocos los que verdaderamente han podido comprobar si el efecto es real o no. En mi caso y como estudiante con grado de probacionista de las Enseñanzas Rosacruces de Max Heindel -Escuela Iniciática- tengo la completa convicción de que Max Heindel, el que ha sido uno de los poquísimos clarividentes e iniciado de los últimos tiempos, sabe lo que dice porque lo ha podido comprobar con su “clarividencia voluntaria”, por consiguiente, parte de lo que voy a decir lo he extraído de su enseñanza.

El amuleto se puede hacer con intención de beneficiar diferentes aspectos de nuestra propia individualidad, o lo que es lo mismo, de nuestra personalidad, pero lo que no es aconsejable es que nos dejemos llevar por esas personas que, pensando egoístamente, venden toda una serie de productos diciendo que traerán suerte a los nativos de los diferentes signos astrológicos que las compren. El amuleto se debe hacer bajo la guía y conocimiento de la ciencia astrológica porque ésta está unida al conocimiento oculto o esotérico de que los diferentes reinos terrestres están bajo la dirección de una serie de Jerarquías -relacionadas con los signos astrológicos- que influyen en los mismos ayudándoles en su evolución; visto desde este punto de vista el amuleto no trae suerte por arte de magia sino como efecto de la ayuda de dichas Jerarquías Superiores.

En un pasado muy lejano, los seres humanos pasamos por un “estado de conciencia” (no por un cuerpo) similar al del mineral actual, algo parecido al de los primeros meses de un nuevo ser en el vientre de la madre. Desde entonces y hasta ahora hemos pasado por otro estado similar al de las plantas, que viven y crecen; después por otro estado de conciencia similar al animal -que ya tienen sentimientos, deseos y emociones- y, por último, desarrollamos la voluntad y la mente en el estado actual que es la que nos hace seres humanos y creadores en este planeta. Pues bien, todo este desarrollo y evolución ha ido ocurriendo según el esquema previsto por esas Jerarquías Creadoras, y si no hubiera sido por su influencia vibratoria no hubiéramos llegado a ser lo que somos. Cada clase, especie o raza de los diferentes reinos está constantemente afectada de diferente grado y forma para que pueda evolucionar gracias a las Jerarquías Creadoras, por tanto, los minerales, los metales y los colores tienen relación con la naturaleza divina por no decir que están “tocados por la mano de Dios”. Si nosotros sabemos hacer el amuleto que nos corresponde y lo llevamos con nosotros sabiendo cuál es su origen y con los mejores sentimientos, nos beneficiará.

La mayoría de los amuletos que aconsejan, hacen o venden, están basados en el signo astrológico, lo que significa que de poco sirven porque casi ninguna de las personas del mismo signo tienen la misma personalidad ni destino, lo ideal es que el amuleto sea individual y personal y para eso, el verdadero astrólogo, lo hace basándose en la fecha, hora y lugar de nacimiento, o lo que es lo mismo, en su horóscopo donde pueda apreciar lo que tiene a su favor y en contra. Dentro de las diferentes opciones que nos facilita el horóscopo para hacer el amuleto, el elemento principal o base es el Ascendente y su planeta Regente porque es el signo donde estaba la Luna en el momento de la concepción y, por tanto, actúa como rayo que ha formado y cristalizado nuestro cuerpo físico. De aquí que la gema, el mineral y el color relacionados con el Ascendente y su Regente sean la base del amuleto. A continuación podemos ver cuáles son las piedras, los metales y los colores relacionados con las Jerarquías Creadoras que están representados por los signos del zodíaco y sus regentes.

gemas

Puesto que solo vamos a hablar de piedras, metales y colores, yo aconsejo que el amuleto lo hagan introduciendo en una bolsita del color que corresponda la piedra y el metal relacionado con su Ascendente y su Regente. A partir de ahí es la persona quien debe acumular y acrecentar el poder del amuleto dado por las Jerarquías, es decir, hacer un uso inegoísta y a la vez altruista de esa influencia, de otro modo estará contrarrestándola y de poco le servirá.

Si nosotros incumplimos las normas y leyes terrestres pondremos en juego nuestra economía y nuestra libertad, pero si las aceptamos y respetamos seremos libres y podremos buscar la manera de progresar y ser felices; si nosotros sabemos que el tabaco, el alcohol y otras drogas nos pueden perjudicar, de nada nos servirán las oraciones por la salud, los amuletos o ir al médico todos los días, tarde o temprano nos perjudicarán; si nosotros hacemos un amuleto para obtener una ayuda que beneficie nuestra salud, nuestra mente, etc. pero llevamos una vida degradada, estaremos cerrando la puerta a esa influencia benéfica; si, al contrario, colaboramos con esas influencias, atraeremos mayor cantidad y grado de beneficio porque estaremos colaborando con el esquema de las Jerarquías Superiores.

No creo necesario decir las muy diversas formas de llevar nuestro amuleto, como por ejemplo, ropa del color que corresponda, colgantes o adornos con los metales y piedras adecuados, etc.; lo importante es combinar los elementos adecuados para que resulte una nota-clave o vibración que se relacione con la de las Jerarquías planetarias que, a su vez se refleje en nuestras auras. Como he dicho, el amuleto se puede hacer para beneficiarnos de diferentes formas, pongamos algunos ejemplos: Si quisiéramos hacer un amuleto que beneficie la salud para una persona de Ascendente de Sagitario cuyo Regente es Júpiter, utilizaríamos la Turquesa como piedra, el estaño como metal y el azul como color. Sagitario es un signo de notable vitalidad pero, aún así, si estuviera mal aspectado se debilitaría su influencia, por tanto, para obtener un beneficio tendríamos que contrarrestar los malos aspectos del planeta que le aflige. Supongamos que está mal aspectado por Saturno y Urano, el metal que contrarrestaría la aflicción por parte de Saturno sería la plata porque Saturno rige a Capricornio y la Luna a su signo contrario Cáncer; el metal que contrarrestaría el mal aspecto de Urano sería el oro porque Urano rige a Acuario y el Sol a Leo que es el signo contrario cuyo metal, como he dicho, es el oro. Por tanto el amuleto podría llevar la piedra, metal y color de Sagitario más la plata y el oro como neutralizantes de los malos aspectos de Saturno y Urano. Supongamos que una persona tiene a Cáncer en el Ascendente y su regente, la Luna, está en Escorpio que es el signo de su “Caída”, en este caso, además de los elementos de Cáncer, deberíamos acompañarlos con los elementos regidos por Tauro que es el contrario a Escorpio. Pero si, además, la Luna estuviera mal aspectada, por ejemplo por Marte, también utilizaríamos los elementos de Libra que es el signo contrario a Aries regido por Marte. Cuando el Ascendente es de débil o de mediana vitalidad y el Regente del signo contrario no está mal aspectado, se puede hacer un amuleto con los elementos que rige dicho signo contrario siempre que no sea también débil como en el caso de Cáncer y Capricornio, por supuesto que si su Regente está bien aspectado ayudará más.

Supongamos que queremos hacer un amuleto que nos beneficie intelectualmente, entonces utilizaremos los elementos regidos por Géminis y Virgo y consultaremos el horóscopo para ver si Mercurio tiene algún mal aspecto, si fuera así habría que contrarrestarlo con lo contrario al planeta que le aflige. Si quisiéramos hacer un amuleto para la armonía sentimental con nuestra pareja utilizaríamos los elementos regidos por Tauro y Venus añadiendo los de Cáncer y la Luna para los hombres y los de Leo y el Sol para las mujeres, como hemos visto anteriormente, si el Sol o la Luna estuvieran mal aspectado habría que contrarrestar su mala influencia. Para la armonía familiar utilizaríamos a Cáncer y la Luna; para la economía sería a Tauro y Júpiter; para protegernos de las malas influencias psíquicas sería Piscis, la Luna y Neptuno y así sucesivamente según el caso a tratar y la naturaleza de los signos y planetas.

Hay otros casos en que se puede hacer un amuleto simplemente para estimular algún aspecto del carácter del nativo. Supongamos que una persona tiene a Tauro en el Ascendente -perezoso y lento- y su planeta regente está en Aries y por tanto se encuentra en “Detrimento” o debilitado, en este caso y además de los elementos que correspondan por su propia naturaleza, le podemos añadir los de Marte para estimularle hacia la actividad. Como podemos ver, se pueden hacer distintos amuletos, lo importante es saber contrarrestar la mala influencia cuando el planeta que corresponda está mal aspectado. Como he dicho, algunos astrólogos opinan que hay que contrarrestar el mal aspecto con el planeta contrario; por tanto sólo tendremos que consultar la “Tabla de Fuerzas” para ver qué planetas nos interesa. Pero hay otros astrólogos que dicen que lo más correcto sería guiarse por la “Tabla Tradicional Planetaria” donde se aprecia qué planetas se compenetran mejor según sea la naturaleza de sus energías; para los interesados, expondré a continuación las relaciones más importantes.

Sol: Se compenetra bien con todos los planetas de la Tabla excepto con Saturno.

Luna: Es amiga de todos excepto de Marte y Saturno.

Mercurio: Se compenetra bien con todos los planetas excepto con Marte.

Vénus: Es amigo de todos los planetas excepto de Saturno.

Marte: Es amigo de Sol y Venus y enemigo de todos los demás.

Saturno: Se compenetra bien con Mercurio y Júpiter y lo contrario con Marte y Venus.

Júpiter: Se entiende bien con todos los planetas excepto con Marte.

Aún exponiendo estas dos tablas en el libro, opinaré al respecto diciendo lo mismo que dije respecto al Regente del horóscopo -que puede haber otro planeta más influyente y poderoso que el Regente del Ascendente- También en este caso podremos buscar otro planeta poderoso por posición y Aspectos que sirva para contrarrestar los malos aspectos.

Una vez expuesta la manera de hacer un amuleto, vamos a ver cuál sería el momento más adecuado para hacerlo, para ello necesitaremos unas “Tablas de las Horas Planetarias como las que vienen en el libro de Max Heindel titulado “Astrología Científica Simplificada”. En estas tablas vienen los meses -según las latitudes-, los días de la semana relacionados con cada uno de los planetas de nuestro sistema solar y las horas del día regidas por los mismos. Por tanto, en ella podremos elegir el mes relacionado con el signo del Ascendente o cualquier otro que nos interese, a continuación elegiremos el día de la semana que represente al planeta regente o en cuestión y, por último, la hora que rige dicho planeta. Para facilitar un poco el trabajo diré que: La Luna rige el lunes; Marte rige el Martes; Mercurio rige el miércoles; Júpiter rige el Jueves; Venus rige el viernes; Saturno rige el sábado; y el Sol rige el domingo. Otra manera de aumentar el beneficio del amuleto sería consultando las efemérides para ver cuándo se encuentra Dignificado, Exaltado, bien aspectado, etc. el planeta que hemos elegido.

Resumiendo, se trata de Elegir el planeta regente del tema que nos interesa como amuleto; Elegir el o los planetas opuestos y más poderosos para contrarrestar los malos aspectos si los hubiera; Elegir cualquier otro planeta que esté en armonía con el amuleto y que pueda beneficiar de alguna manera; y Elegir el mes, día y hora adecuados para hacer dicho amuleto. Si quisiéramos ampliar un poco más podríamos consultar las efemérides para ver si coincide un tránsito favorable de las luminarias o del planeta regente por el signo del Ascendente o del que estemos tratando si, a la vez, hiciera buenos aspectos sería mejor. Como podemos ver, un amuleto hecho según estas enseñanzas nada tiene que ver con la mayoría de los que circulan por ahí, solo se necesita un poco de conocimiento y paciencia para hacerlo.

Apuntes Astrológicos II

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