A Realidade sobre o 13º Signo do Zodíaco

BASILICA OF HAGIA SOFIA

Hagia Sophia

A Filologia da Ignorância

César Augusto

Existem três tipos de ignorância na natureza humana: 1) ignorância natural, ou seja, todos nós somos e seremos sempre ignorantes em relação a algum assunto; 2) ignorância voluntária, quer dizer, aquela movida pela crença, idolatria, medo, preguiça e adjetivos comuns a toda atitude pedante e arbitrária das pessoas que sentem seu ego diminuído diante daquilo que não compreendem; 3) ignorância crônica ou patológica é a limitação insuperável da cegueira espiritual, o “Confutatis Maledictis”, ou seja, o juízo final da consciência que se traduz na incapacidade de discernimento, o que na maioria dos casos é uma patologia decorrente de abusos em vidas passadas.

A ignorância habitual sobre o tema da Astrologia deriva do segundo caso.

Fomentar discussões sobre a validade da Astrologia é como comentar da temperatura do clima, pode ser útil quando não temos outros assuntos mais interessantes, ou quando queremos achar um motivo para conversa, mas é, sobretudo, um comportamento boçal que expressa a banalidade de nossas verdadeiras preocupações. Da mesma forma que repetimos as lições não assimiladas e perdemos nosso tempo de descanso tentando esconder o erro de nossos julgamentos, também desperdiçamos nosso tempo e até muitas vidas discorrendo sobre temas que no fundo não significam muita coisa.

E quando ouvimos estes tipos de debates, que se aproximam da insanidade, como a questão do 13º signo que torna inválida a probabilidade dos processos astrológicos estamos, então, diante da ignorância crônica.

Retomar sempre os mesmos temas para repetir as mesmas lições só é algo proveitoso se estudarmos a lição sob outro prisma. Na atualidade e especificamente aqui no Brasil, não acreditamos na veracidade das questões importantes sobre a vida porque não nutrimos mais a capacidade de refletir em harmonia com o universo. Cito nosso país porque aqui a contingência da ignorância crônica é bem maior do que no resto do mundo.

Destarte, antes de adentrarmos nesta página, onde apresento alguns trechos do belo trabalho de Virgínia Tovar Martín juntamente com a dissertação de três jovens estudantes do Rio Grande do Norte, convido o leitor e a leitora para que pondere sobre seu nível de seriedade perante a vida.

Brincar de ser humano, conquistanto títulos, diplomas e dinheiro é muito diferente de Ser Humano. O verdadeiro ser humano é um ser instruído sobre as causas naturais da vida e capaz de compreender a verdade das coisas sem ter que argumentar, contra ou a favor, diante do que lhe mostra sua sensibilidade.

 Se um homem não teve a ventura de nascer em um lar ou em uma comunidade que lhe aprimorasse o entendimento básico das questões fundamentais do destino e da vida, ele pode ainda buscar esclarecimento baseado no bom senso e aprimorar seus instintos diante da beleza do universo. Entretanto se ele ainda relutar na ignorância, alardeando questões sem fundamentos como a polêmica do 13º signo que invalida a Astrologia, enfim, “Confutatis Maledictis”.

César Augusto – Astrólogo

Fanes, el Dios Primordial_

Dios griego Fanes-antiguo Eros- representado en el interior del círculo zodiacal Galería Estense, Módena.

El Zodíaco: Historia y Pervivencia en el Arte Medieval

Virgínia Tovar Martín

1º Bachillerato Humanidades IES RIBERA DE CASTILLA

Introducción

El motivo de este trabajo ha sido mi interés por conocer el origen de los zodíacos, por saber si los griegos y romanos creían en la influencia de los astros en la vida de los hombres, por qué aparecen horóscopos en algunas iglesias si éstos están en contradicción con la doctrina cristiana.

I. Etimología de la Palabra Zodíaco y Horóscopo

En el estudio de la historia de las constelaciones el zodiaco tiene gran importancia, ya que está formado por constelaciones situadas en el camino del Sol, la Luna y los planetas, es decir, la eclíptica, por lo que no es extraño que desde la antigüedad se le diese prioridad a su estudio. El número de doce constelaciones zodiacales parte del año lunar y su adaptación a los doce meses de un año solar.

El nombre ZODIACO deriva del griego κυκλος ζοιδιον, el “círculo de animalitos”. HORÓSCOPO proviene del griego y del egipcio (Horo -del egipcio- y skopo -del griego) que traducido significa “mirar a Horus”, o lo que es lo mismo, según su simbología, “mirar al horizonte”.

II. Astronomía Y Astrología

La astronomía es el estudio científico de los cuerpos celestes, como estrellas, planetas, luna, cometas y meteoros.

La astrología es una actividad más imaginativa que trata de explicar e interpretar la influencia de esos cuerpos celestes sobre la vida terrestre. Es decir, que los zodíacos partirían de la astrología y ésta se basa en la astronomía.

Ambas disciplinas surgieron en Mesopotamia hace más de 7000 años, cuando los observadores del cielo empezaron a llevar registros exactos de los movimientos del Sol, luna y las estrellas, tales como que había unas cuantas estrellas que no permanecían en la misma posición respecto a las demás y que junto con el Sol y la Luna,- las “estrellas errantes”,- se desplazaban a lo largo de una banda estrecha de cielo conocida como Zodiaco. Hoy en día sabemos que esos astros errantes no son estrellas sino planetas (planeta significa “errante” en griego).

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En la astrología el zodíaco está basado en la división en doce partes iguales de la banda celeste -la eclíptica- que es el camino aparente que recorre el sol durante el año en la bóveda celeste. Cada sector contiene la constelación tradicional a la que debe su nombre.

La eclíptica debe su nombre a que los eclipses ocurren sobre esa línea.

El concepto de zodíaco fue originariamente propuesto por los Babilónicos, antes del 2000 a.C., como un calendario con el que visualizar el paso del tiempo.

La región zodiacal fue dividida en doce partes al igual que aparecen doce lunas cada año, pues tenían adoptado el año lunar y no el solar. Correspondió a los griegos sistematizarlo y legarlo a nuestra cultura.

Desde Babilonia, y gracias a Alejandro Magno, gran seguidor de este tipo de creencias, se propagó por toda Asia. De los babilonios pasó a los asirios y de ellos a los egipcios. Fue desde Egipto desde donde se propagó a todo el mundo, y donde se comenzaron a sentar las bases de la Astrología actual.

La Astrología Horoscópica es un sistema que algunos dicen se desarrolló en el Egipto helenístico alrededor de los siglos I y IId.C.

Un Horóscopo era calculado normalmente para el momento del nacimiento de un individuo, o para emprender un evento, bajo la premisa de que los alineamientos de los cielos para ese instante determinan la naturaleza del sujeto en cuestión.

(…)

Los signos del zodíaco son dibujos caprichosos que los seres humanos diseñaron en el cielo con fines orientativos, y varían dependiendo de cada cultura.

1. Los doce signos tal y como los conocemos hoy en día fueron enumerados por el astrónomo griego Claudio Ptolomeo, basándose en el sistema astrológico sumerio. Aunque se utilizan los mismos nombres para los doce signos astrológicos del Zodiaco, que para doce de las catorce constelaciones astronómicas hay una importante diferencia: los signos son secciones geométricas de igual tamaño, cada una abarcando 30º y correspondiéndose a un periodo aproximado de un mes, las constelaciones tienen formas más irregulares, no correspondiéndose ambas en ningún caso.

2. Las fechas astronómicas reales del Zodiaco indican la constelación en la que está situado el disco solar en esa época del año, así se observa desde la Tierra.

III . La Astronomía y las Constelaciones

costelaciones

Los seres humanos han admirado y estudiado siempre el firmamento. En él, su imaginación ha forjado diversas figuras que a su parecer forman las estrellas.

A esas figuras -las constelaciones- se les han dado nombres de acuerdo con la cultura y a la época en que fueron observadas. Por lo general, a toda constelación se le asocia una leyenda correspondiente a la mitología grecolatina.

En la franja zodiacal los antiguos griegos situaron 12 constelaciones. A este conjunto se le conoce como constelaciones del zodiaco. En esta franja ocurre el movimiento aparente de los planetas a excepción de Plutón, cuyo movimiento se sale de esa franja. Y dieron a la mayoría de las 12 constelaciones zodiacales nombres de animales de su mitología: carnero (Aries), toro (Tauro), gemelos (Géminis), cangrejo (Cáncer), león (Leo), virgen (Virgo), balanza (Libra), escorpión (Scorpio), el arquero (Sagitario), la cabra (Capricornio), el aguador (Acuario) y los peces (Piscis). Aproximadamente cada 30 días sobre cada una de estas constelaciones se situaba el sol.

III. 1 Clasificación de las Constelaciones

Históricamente, la clasificación de las constelaciones es el reflejo de diferentes épocas y del espíritu creador de muchos pueblos. Pueden clasificarse en 3 grandes grupos.

1. Constelaciones que provienen de la antigüedad y que mencionamos ya anteriormente. Son 47 y sus nombres tienen origen mitológico, específicamente de los mitos, leyendas clásicas griegas, y de civilizaciones anteriores como la mesopotámica y la egipcia.

2. Constelaciones clasificadas y nombradas después de Ptolomeo (II d. C.), específicamente en los siglos XVII y XVIII. Son 36 y tienen nombres como indio, pavo, ave del paraíso, sextante, escudo, reloj, brújula…

3. Las 5 constelaciones restantes fueron nombradas en 1922 por acuerdo de la unión astronómica internacional (UAL). En ese año, por consenso, se clasificó al firmamento en 88 constelaciones; 8 años después en 1930, gracias al trabajo del belga Eugene Delporte, se delimitaron claramente las fronteras entre esas 88 constelaciones.

constellationmap

III. 2 Historia de las Constelaciones

Hacia el siglo V antes de cristo (hace unos 2500 años) hace su aparición la astrología personalizada tal y como la conocemos hoy en día. El primer horóscopo personalizado, basado en las constelaciones zodiacales babilonias (sin Aries), data del 409 a.C.

Es necesario remarcar el proceso por el cual se creó la noción de zodiaco, proceso que podemos resumir en varias fases:

• Identificación de ciertas constelaciones por las que pasa siempre el Sol o la Luna. Los astrónomos mesopotámicos identificaron unas 18 constelaciones.

• Reducción del número de constelaciones a doce para hacerlas coincidir con los doce meses lunares.

• Formalización del concepto de eclíptica e introducción de doce constelaciones con el mismo tamaño (30º).

• Introducción del concepto de signo zodiacal como segmento de la eclíptica, independiente en cierta manera de cada constelación. Este concepto es el que sería usado por la astrología, como disciplina separada de la astronomía.

A. Mesopotamia

ciencia de los astros

A. 1. En Mesopotamia es donde se debe buscar el origen de dibujar figuras a partir del cielo. Los mitos sobre dioses y héroes se asocian rápidamente a las estrellas y planetas más importantes. La primera referencia escrita a un astro, se encuentra en una tablilla del 2500 a.C en la que se nombra a las Pléyades como “Mul-Mul” (“Mul” “astro”).

A. 2. Es en el período babilónico antiguo (2000−1500 a.C.), cuando se encuentran ya las primeras observaciones astronómicas sistemáticas, diferentes calendarios del sol y la luna y las primeras representaciones pictóricas de constelaciones: cilindros sellos sumerios y acadios con representaciones de lo que parecen ser muchas de las constelaciones clásicas.

A. 3. Con el surgir del poder babilónico (1500−1000 a.C.), la Astronomía inunda la vida de aquellas gentes con el nacimiento de la “astronomía judicial”: se asocia la observación de un evento astronómico a un hecho social-político concreto. Hacen su aparición las primeras representaciones clásicas de constelaciones en los kudurrus, estelas con valor de acta referida a donaciones de terrenos e inmuebles en beneficio de una comunidad o personaje importante. En algunos de ellos los símbolos de los dioses aparecen aparentemente siguiendo la distribución de las constelaciones en el cielo. Se puede decir que seis de las constelaciones zodiacales clásicas tal y como las conocemos, provienen claramente de este periodo (aunque su origen es seguramente muy anterior): Tauro, Leo, Escorpio, Sagitario, Capricornio y Acuario.

A. 4. En el período asirio (1100−612 a C) tenemos las “Tablas de Mul-Apin” en las que se catalogan estrellas, planetas y asterismos, se describen ciclos planetarios, y se describe el “Camino de la Luna”: las constelaciones por las que discurre la Luna en su ciclo, origen del horóscopo, son dieciocho, algunas coincidentes con las zodiacales (Tauro, Geminis, Leo,Virgo, Libra, Scorpius, Saggitarius y Capricornus), otras que en su forma incluyen a actuales constelaciones zodiacales (Cancri, Aquarius, Pisces y Aries)

A. 5. En el siglo V a.C. las constelaciones del “Camino de la Luna” pasan de 18 a las 12 actuales para igualar el número de constelaciones al de meses (entendiendo aquí mes como lunación), con lo que cada mes lleva asociada una constelación. Aparece el primer horóscopo personalizado delaño 409 a.C. en Babilonia.

B. Egipto

Denderah_Zodiac_

En los mitos egipcios, al contrario que en los mesopotámicos, las estrellas son consideradas dioses o “almas” (ya sea con las estrellas formando grupos o individualmente), y los planetas como de menor relevancia.

La gran importancia que la Astronomía tuvo en esta civilización se manifiesta en la elaboración de complejos calendarios desde épocas remotas. Anticipemos que Julio César S. I d.C encargó la reforma del calendario al egipcio Sosígenes.

Las constelaciones en el antiguo Egipto no tenían el marcado carácter figurativo que en Mesopotamia.

La primera vez que se creyó encontrar el Origen de las Constelaciones fue durante la campaña militar de Napoleón Bonaparte en Egipto. Al mismo tiempo que se encontró la famosa Piedra Rosetta, se descubrió en Denderah un templo, en una de cuyas salas estaban representadas un conjunto de figuras humanas y de animales, entre las que se distinguen perfectamente los doce signos de las Constelaciones del Zodíaco.

Los mitos egipcios no pasaron a la cultura clásica ni por tanto a las constelaciones griegas, romanas y actuales.

C. Grecia y los Pueblos Navegantes del Mediterráneo

Scorpikeulen_

Los pueblos que navegaban por el Mediterráneo ya desde antes del siglo X a.C. utilizaron las estrellas para orientarse en sus navegaciones lejos de las costas. Algunos estudiosos sostienen que el origen de las constelaciones no debería buscarse en la astronomía mesopotámica, sino en la civilización minoica y fenícia anterior al primer milenio a.C. Las primeras referencias escritas sobre el tema se encuentran en la obra de Homero. Tanto en la Ilíada como en la Odisea hay referencias a diversas constelaciones.

Constelaciones griegas en la literatura antigua:

La Ilíada y la Odisea de Homero VIII a.C.:

Osa Mayor y Menor (Carros). Pléyades. Híades. Orión. Boyero (con Arturo)

Trabajos y Días, de Hesíodo 800 – 700 a.C.:

Osa Mayor y Menor (Carros). Pléyades. Híades. Orión. Arturo. Sirio.

Fenómenos de Arato, 300 a.C.:

Primera aparición de las constelaciones actuales con la excepción de Libra, constelación que llama “las Pinzas”, relacionándola con Escorpio.

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IV. c) Época Romana Oriente. Escritos en Griego

Ptolomeu Almagesto

Ptolomeu y el Almagesto

La última gran figura de la antigüedad clásica fue Claudio Ptolomeo (87-170 d.C.) que vivió en tiempos del emperador Marco Aurelio. Ptolomeo realizó un estudio sistemático del cielo perfeccionando aún más la obra de Hiparco, compilando un cuerpo de conocimientos impresionante. Es difícil saber hasta qué punto se basó en el catálogo de Hiparco, ya que éste se ha perdido.

Además de la descripción de 48 constelaciones, creó un refinado sistema para explicar los complejos movimientos de los planetas, suponiendo la Tierra como centro del universo, gracias al uso de epiciclos, ecuantes y otros artificios teóricos.

Europa conoció la obra de Ptolomeo a través de traducciones medievales árabes, lo que explica que casi todas las estrellas del hemisferio norte se nombren en árabe antiguo.

Sólamente nos ocuparemos de las constelaciones más representativas catalogadas por Ptolomeo, pues de lo contrario nuestro trabajo sería muy amplio:

Andromeda, Hija de Casiopea y Cefeo. Ésta encadenada a una roca junto al mar, por la soberbia de su madre, fue liberada del monstruo Cetus por Perseo, quien convirtió a Cetus en piedra al mostrarle la cara de Medusa.

Con este mismo mito están relacionadas las de Perseus, Pegasus, y Casiopea, aunque a esta última Poseidón la colgó al revés.

Aquila, Águila, relacionada con Zeus y Ganimedes.

Argo Navis, la nave de los Argonautas que conquistaron el vellocino de oro.

Centaurus, Centauro; identificada a menudo con Quirón, que se ofreció, herido por Heracles, a sustituir a Prometeo encadenado.

Corona Australis y Corona Borealis, esta última sería la transformación de la corona de Ariadna, que tras ser abandonada por Teseo, fue desposada por Dionisos, dios del vino.

Cygnus, Cisne, relacionada con el mito de Faetón, hijo de Helios. Cuando Faetón, fulminado por el rayo de Zeus para evitar la destrucción de la tierra, cayó al río Eridano, su amigo Cygnus, se lanzó al río y Apolo lo catasterizó en un cisne.

Delphinus, Delfín, el que convenció a Anfítrite para que se casara con Poseidón.

Draco, Dragón, se trata de aquel al que mató Cadmo, el constructor de Tebas.

Hércules, al que Zeus llevaría al cielo desde su pira, al ser quemado por la túnica impregnada en sangre del centauro Neso, que le regaló su esposa Deyanira creyendo que lo atraería hacia ella.

Hydra, Hidra o Serpiente de Mar, la eliminación de este monstruo de muchas cabezas fue el segundo trabajo de Hércules. Al serle cercenada una cabeza, crecían dos nuevas en su lugar. Hércules resolvió este problema, haciendo que su sobrino, Yolao, quemara el muñón dejado por cada cabeza en cuanto Hércules la hubiera rebanado.

Lyra, Lira; este es el instrumento regalado por Apolo a Orfeo, el poeta y músico famoso. Después de bajar con ella inútilmente al Hades a buscar a su difunta esposa Eurídice fue atacado por un grupo de mujeres a quienes había menospreciado; le hicieron trizas y echaron su cabeza y su lira al río Hebro. Apolo intervino haciendo que su cabeza fuera colocada en una cueva, sus miembros enterrados al pie del Monte Parnaso y su lira situada entre las estrellas.

Ophiuchus, Ofiuco o Serpentario; identificado con Asclepio, primer médico y cirujano, que acompañó a los Argonautas. Plutón convenció a Zeus de que arrojase un trueno a Asclepio y lo puso entre las constelaciones.

Orion, cazador enamorado de Artemisa al que vigilaba un escorpión, enviado por Apolo para proteger la virginidad de su hermana. La diosa lo mató sin saberlo.

Ursa Major, Osa Mayor; Zeus sedujo a Calisto, ninfa del cortejo de Diana, de la que nació Arcas. Calisto fue transformada en osa por Artemisa por no guardar castidad.

Ursa Minor, Osa Menor; Cuando Arcas se hizo adulto, estuvo a punto de matar a su madre Calisto, sin saberlo. Para proteger a Calisto, Zeus transformó a Arcas en un oso y arrastró a ambos hasta el firmamento como constelaciones. Hera convenció a Poseidón de que no permitiera a los osos bañarse en el mar. Así las dos Osas son constelaciones circumpolares, nunca desaparecen bajo el horizonte.

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V. La Astrología en la Sociedad y Escritores Romanos

La aristocracia republicana romana veía en la astrología una de las muchas influencias exóticas griegas u orientales poco acordes con los ideales romanos.

Esto no indica para nada que los romanos no tuvieran sus sistemas de adivinación para comprobar la voluntad de los dioses para el éxito o fracaso de sus acciones, ya que no emprendían ninguna empresa importante (Matrimonio, guerra…) sin observar no los astros sino el vuelo de las aves o las entrañas de los animales.

Así más que con buenos astrólogos contaban con colegios de augures: expertos en la adivinación observando el vuelo de las aves y harúspices expertos en la adivinación mediante el examen de las vísceras de animales.

Por ello no nos ha de extrañar que cuando Julio César emprendió la reforma del calendario se lo encargara al astrónomo egipcio Sosígenes.

Va a ser tras la incorporación de Grecia como provincia romana (146 a.C.) cuando empezó a desarrollarse la astronomía y astrología en Roma siendo su influencia ya notable en el Imperio a partir incluso de Augusto. Aunque ya antes algunos escritores como: Varrón, que introdujo el signo de Libra, se habían ocupado de estas disciplinas. Cicerón, cuya postura era moderada en relación a la astrología: creia que los astros podían influir en cierta medida en las cosas terrestres pero de ningún modo en todas ellas. Así lo expone en De Divinatione, desarrolla diversas tesis contra la astrología vulgar: el efecto del entorno y el semen (herencia genética) sobre los nacidos… “Comentarios a los fenómenos de Arato”, “De Fato”.

La primera publicación de un horóscopo en época romana data del 62 a.C. en las montañas de Tarso, y representa el horóscopo de la coronación del rey Antíoco I.

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VIII. Simbología y Mitología de los Signos del Zodíaco

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Ha habido diferente explicaciones de los signos del zodiaco como la de Isaac Newton en la que las constelaciones zodiacales rendían homenaje al mito de Jasón y los argonautas y su viaje en busca del vellocino de oro. Así Aries sería el propio vellocino, Leo el héroe Heracles que vestía la piel del león de Citerón, Géminis los gemelos Cástor y Pólux, Virgo a la sacerdotisa del templo donde se custodiaba el vellocino.

Nosotros expondremos la interpretación tradicional de cada uno de los doce signos del zodiaco, haciendo alusión a su significado en el arte cristiano medieval.

Las imágenes que acompañan a cada uno de los doce signos corresponden a los relieves de la puerta del Cordero de la real Colegiata de S. Isidoro de León  ya que uno de los motivos que nos llevó a emprender este trabajo era buscar uma explicación a la presencia de horóscopos como éste de nuestra comunidad en las Iglesias de la Edad Media.

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Aries: Desde la antigüedad se representa por medio de un cordero. Para los cristianos encarna al Carnero bíblico y está en directa relación con Cristo o el Cordero de Dios. En la mitologia clásica es el vellocino de oro que Jasón tiene que buscar en la Cólquide. El rey griego Atamante casado con Nefele tuvo dos hijos Frixo y Helle. Cansado de su mujer, decidió repudiarla y casarse con Ino, hija del rey Tebas, con la que tuvo dos hijos. Ino que quería el trono para sus dos hijos, urdió un plan. Frixo falsamente acusado de rapto fue condenado a muerte.

En el momento del sacrificio Hermes lo salvó mandándole un carnero con la piel de oro -Vellocino de oro-, a lomos del cual escapó con su hermana Helle. Ella mareada, se cayó al mar y se ahogó, pero Frixo se puso a salvo en Cólquide y su rey Eetes, le dio a su hija en matrimonio. En testimonio de gratitud Frixo sacrificó el carnero a Zeus, que colocó su imagen en el firmamento.

Tauro: Tiene su antecedente histórico en los toros alados asirios y en el sagrado buey Apis, simbología que se extiende al buey del pesebre en la Navidad. Los Caldeos concebían al Sol (Sin) como un toro que recorría el camino del cielo. Tauro fue el toro en el que se transformó Zeus para raptar a Europa. Europa era hija de Agenor y Telefasa. Zeus al verla se enamoró de ella y quiso seducirla llevándola en su blanco lomo. La llevó a Creta donde se unieron y tuvo tres hijos de Zeus, Minos, Radamantis y Sarpedón. El mito del toro también está representado por el segundo trabajo de Hércules donde debía capturar al toro de Creta.

Geminis: simboliza las fuerzas conjuntas del bien y del mal. La mitología griega identifica al signo con los Dióscuros, hijos mellizos de Zeus y de Leda, Cástor y Pólux. Zeus sedujo a Leda convertido en cisne la misma noche que ella se había unido a su marido Tíndareo, rey de Esparta. De estas uniones surgieron dos huevos, de uno de ellos nacieron Cástor y Clitemnestra que eran mortales y del otro Pólux y Helena que eran inmortales.

Cástor y Pólux inseparables roban las novias de Idas y Linceo el mismo día de la boda. Idas mató a Cástor y Pólux enfurecido mató a Linceo. Pólux le suplicó a Zeus que lo hiciera morir pues no sabia vivir sin su querido hermano. Zeus compadecido les dejó estar alternativamente un día en el Hades y otro en el Olimpo, pero siempre juntos. El mito también está representado por el tercer trabajo de Hércules que consistía, en buscar el árbol de las manzanas de oro de las Hespérides.

Cáncer: El signo es representado por un cangrejo, simboliza al ser humano que abandona su naturaleza inferior para iniciar la búsqueda de su ser espiritual .En Grecia, se tejió la leyenda del cangrejo que envió Hera para que defendiera a la hidra de Lerna y que hirió en un pie a Hércules, que pretendía dar muerte al monstruo y quien acabó también con el crustáceo. Hera apenada le dio un lugar entre las estrellas.

Leo: El signo representado por un León se halla relacionado con la fuerza del ” rey de las bestias”. En Mesopotamia simboliza el fuego y la culminación del caldeamiento solar en el hemisferio norte. En Egipto es un símbolo solar y monárquico.

La tradición judeocristiana lo relaciona con el evangelista San Marcos. El mito griego lo sitúa con Hércules en su quinto trabajo: el león de Nemea, de férrea piel, a quien dio muerte, perdiendo un dedo entre sus dientes, convertido más tarde en constelación.

Virgo: El signo representa para los cristianos a la Virgen, que muestra una espiga de oro en una mano. De ahí su conexión con las cosechas. Es la única figura femenina del zodíaco y da la idea de pureza y perfección. La tradición indica que en una época había sólo diez signos, siendo Virgo y Escorpio uno sólo. Con el tiempo se dividieron en dos, dando lugar a la inserción de Libra (Varrón).

Según Hesíodo, Virgo (también llamada Astrea), era hija de Zeus y Temis. Diosa de la justicia que cuando terminó la edad de oro y los hombres no reconocieron su autoridad, regresó disgustada al firmamento. El mito representa el sexto trabajo de Hércules que consistía en recuperar el cinturón de Hipólita para los dioses.

Libra: El signo es representado por una Balanza. En la mitología babilónica, representaba el juicio final de vivos y muertos en el que el dios Zibanitú pesaba las almas en una balanza. En el panteón egipcio el dios Thot-Ibis hacía lo mismo. La justicia griega lo utilizaba para indicar equidad.

En la antigüedad sólo se conocían once signos zodiacales. La parte que hoy corresponde a Libra formaba entonces las llamadas “garras o tenazas” del arácnido. Escorpio abarcaba el espacio de los dos signos ocupados por las “tenazas” y la “cola” respectivamente. Fueron los romanos con el fin de que cada signo correspondiese con una constelación y cada una representara un mes del año, los que dividieron la figura de Escorpio en dos partes iguales. Para ello colocaron la figura de Julio César en una de las dos particiones que llevaron a cabo.

La balanza que sostenía en la mano simbolizaba la justicia y la equidad, además de servir para recordar que fue su portador quien dividió el año de una manera exacta. Está representado por el séptimo trabajo de Hércules: la captura del jabalí de Erimanto.

Escorpio: en la antigüedad representaba el definitivo descenso del Sol después del equinoccio de otoño, debido a su peculiar forma de vida y a su marcada tendencia a lugares apartados y oscuros. Además cuando no existía el signo de Libra, ocupó un doble espacio en el Zodíaco. En Mesopotamia se describe el pasaje tenebroso que el Sol utiliza para atravesar las montañas de occidente como custodiado por una pareja de monstruos, hombres desde la cabeza hasta la cintura y escorpiones en la parte restante, poseían una mirada letal.

En el mito griego, el Escorpión sube a la tierra para atacar a Orión, hijo de la Tierra, quien intento violar a Ártemis: los dioses enviaron un escorpión que le picó el talón y le produjo la muerte. También el Escorpión, fue causa de que los caballos del Sol se desbocarán cuando eran conducidos por el joven Faetón. Júpiter lo reprendió con un rayo. El mito escorpiano está representado por el octavo trabajo de Hércules que consistía en vencer a la monstruosa Hidra del pantano de Lerna.

Sagitario: El signo es representado por un Centauro con arco y flecha. La figura mitológica del Centauro, mitad hombre, mitad caballo, sugiere una dualidad: la capacidad intelectual y el potencial de sabiduría del hombre. En Grecia se trata del mito del centauro Quirón que crió a Jasón, Aquiles y Eneas. Representa el noveno trabajo de Hércules: eliminar unos pájaros que habitaban en el pantano de Estinfalo.

Capricornio: El signo es representado por un chivo con cuernos retorcidos y cola de pescado rizada. El mito babilónico lo identifica con el mounstro Kusarikku, que aterrorizaba con su doble figura de carnero y pez. En la Edad Media se transformaría en el macho cabrío utilizado por los cristianos para representar al demonio. En Grecia se identificó con Cronos (Saturno para los romanos), hijo de Urano y de Gea. Urano encerró a sus hijos en el Tártaro (el centro de la tierra) y Cronos se rebeló contra su padre cortándole los genitales con una hoz, echándolos al mar y liberando así a sus hermanos. El mito representa el décimo trabajo de Hércules: descenso al Infierno para liberar a Prometeo.

Acuario: el símbolo original son dos ondulaciones de agua. Se ha relacionado siempre con la época de lluvias y con el agua que fertiliza la tierra acrecentando el cauce de los ríos y los lagos. El diluvio bíblico universal se asocia con su constelación, representada por el dios Raman, coronado con una diadema y vertiendo agua desde una especie de ánfora. En Egipto se simbolizaba al río Nilo con el dios Hapi regando con dos jarros y fertilizando las tierras.

Los greco-romanos lo reconocieron como Ganímedes, que fue raptado por Júpiter con el fin de que escanciara las copas de los dioses.

El mito acuariano se corresponde con el undécimo trabajo de Hércules: la limpieza de los establos del rey Augias.

Acuario fue adaptado a la simbología Cristiana, representó al evangelista San Mateo. Fue representado con alas. La representación cristiana incluía además un pliego de pergaminos o un libro del que procedían los poderes espirituales, en lugar de la jarra de agua.

Piscis: El signo es representado por dos Peces que se mueven en distintas direcciones y están unidos por un cordel, lo que da la idea de la naturaleza dual y contradictoria del signo: lo consciente y lo inconsciente. Simboliza la reanudación de los trabajos agrícolas después del diluvio universal. En el mito griego, Afrodita y Eros, al verse perseguidos por el gigante Tifón, se arrojaron al Éufrates y se convirtieron en peces. Atenea los trasladó a las estrellas.

Los primitivos cristianos adoptaron el pez como signo de Cristo Redentor, considerándose a sí mismos los pececillos que habían encontrado la salud en las águas bautismales. Éste se oponía directamente al signo de Virgo, que en los primeros tiempos del cristianismo fue asociado con la Virgen María. No resulta sorprendente que ciertas pinturas y esculturas cristianas primitivas muestren a una mujer llevando, o incluso amamantando, a dos peces: tales imágenes pertenecen a la tradición esotérica que pretendía conectar la astrología pagana con la fe cristiana.

Personifica la vida de las profundidades marinas además de a los mitológicos tritones y sirenas. El mito pisciano equivale al duodécimo trabajo de Hércules: llevar una manada de bueyes de Eritia.

X. Los Horóscopos en Iglesias Cristianas Edad Media

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Hemos encontrado la presencia de ciertos elementos paganos en templos cristianos de todas las épocas tales como los zodiacos, que hallamos frecuentemente esculpidos en las fachadas de iglesias y catedrales, rodeando a la imagen de Cristo. En estos casos, no es extraño que el Salvador vaya acompañado también por las figuras de los doce apóstoles, de modo que la escena identifica a Cristo con el Sol, y a los 12 apóstoles con los 12 signos del zodiaco.

El uso de zodiacos en templos cristianos se remonta a los primeros tiempos del cristianismo, pues se han encontrado representaciones de este tipo en mosaicos y decoraciones de algunas basílicas paleocristianas.

Esta misma iconografía, calcada símbolo a símbolo, la encontramos en obras de arte de fines de la antigüedad, en las que se representa a los dioses tardo-antiguos Mitra, Fanes o Aiôn.

Por los hallazgos arqueológicos se sabe que el mitraísmo es una religión de origen persa, adoptada por los romanos en el año 62 a. C., que compitió con el cristianismo hasta el siglo IV. Mitra es un dios secundario del sol.

Estos dioses aparecen enmarcados por la rueda del tiempo, con los doce signos del zodiaco representados en ella. En estos ejemplos paganos, el dios representado simboliza al «Señor eterno», que garantiza el movimiento sin fin y circular.

¿Cómo se produjo esta copia de elementos paganos por el arte cristiano? En los primeros siglos del cristianismo, la nueva religión rivalizaba con doctrinas paganas de gran importancia y difusión, sobre todo el mitraísmo muy extendido entre las legiones romanas. Así que la naciente Iglesia vio con buenos ojos la idea de apropiarse de algunas de las características de las divinidades de estos cultos paganos.

Como afirmaba Emile Mâle, «la Iglesia no tuvo escrúpulos en tomar prestadas formas paganas y santificarlas haciendo de ellas una lectura cristiana ». En el caso de los zodiacos, los cristianos de la época primitiva adoptaron esta iconografía de Mitra o Fanes sin cambios notables. Y así terminó pasando a templos posteriores.

De las correlaciones entre los acontecimientos humanos y la situación del sol fue atributo del dios Sol , como de la totalidad del año solar. En la Edad Media hay una correlación entre esos dioses paganos que representan el Sol con Jesús Pantocrator como señor del tiempo. A veces las doce representaciones zodiacales son sustituidas por doce faenas agrícolas correspondientes a cada mes del año.

Algunos Lugares Medievales con Zodíacos

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En la catedral gótica de Chartres, aparece representado Cristo en su segunda venida. Alrededor de su figura están esculpidos los signos del zodiaco.

Se ha interpretado este grupo escultórico como una representación del tiempo: iniciando el Fin de los Tiempos.

Otro ejemplo en Francia está en la basílica de Santa María Magdalena de Vézelay.

En la mayor parte de los casos, estas representaciones aparecen en la puerta de los templos que, tal y como aclara Jean Hani: «son símbolos de las puertas solsticiales, las cuales son la imagen de la Puerta del Cielo, que no es otra que el próprio Cristo».

En estos ejemplos, es habitual que el zodiaco aparezca separado en dos mitades, representando el ciclo anual. Así, los signos ascienden desde el solsticio de invierno hasta el de verano, y luego descienden desde éste hasta el de invierno.

En la gran mayoría de ellos, Cristo aparece rodeado por el zodiaco y los meses correspondientes a cada signo.

En uno de los pórticos de la Catedral de Santiago de Compostela existe un Zodiaco, que algunos relacionan con el de S. Isidoro (León).

En la Puerta del Cordero, la principal, de la Colegiata de S. Isidoro de León observamos en su parte superior las figuras de un zodíaco.

El zodiaco hace referencia a la buena ordenación del universo bajo Dios como gobernador celestial, y se solía representar junto a la labor de los meses del año como se observa en las pinturas del Panteón. Detrás de la representación de las labores estaba el significado del monarca como buen dirigente terrenal, siguiendo el ejemplo de Dios, y la inmutabilidad con que cada individuo ocupaba un lugar en este mundo.

El profesor titular de historia del arte de la Universidad de León, César García Álvarez en un artículo de prensa en el Diario de León en 2007 dice respecto a este zodiaco de S. Isidoro que está ligado a la idea de Cristo como director del tiempo, signo pagano que intentó cristianizar el obispo San Zenón de Verona S. IV d.C.

Se solía colocar en la arquivolta, uno de los arcos concéntricos que poseen los templos, donde se alternaba con el calendario como una forma de armonizar los trabajos con el tiempo cósmico. Existe otro zodiaco mucho más convencional en la Colegiata de San Isidoro, concretamente dentro del Panteón Real “añade García.”Es curioso observar cómo los elementos mitraicos tienen paradojas con León, algunas teorías hablan de que fue la Legio VII quien los introdujo en la ciudad, y no sólo se han encontrado en San Isidoro, ya se vieron algunos en la catedral. Se ha interpretado que esos signos provienen de un mitreo, de un lugar donde se practicó el culto de Mitra.

Acaso tal mitreo, lugar de arraigada devoción y prestigio, sirvió de precedente sagrado para construir en el mismo sitio la iglesia que destruyó Almanzor, que reedificó Alfonso V y sobre la que Fernando y Sancha erigirían el templo que precedió a la actual basílica, de igual modo que el mitreo de San Clemente, en Roma, sirvió de basamento -quizá no solamente material- a las sucesivas iglesias cristianas.

El propio Antonio Viñayo, en el volumen quinto de La España Románica, juzga tales figuras pertenecientes a la obra escultórica de la iglesia de Fernando y Sancha, precedente inmediato del actual edificio. Antonio Viñayo se refiere al zodíaco como “figuras caprichosas que, sin duda, sirvieron de tabicas o metopas en el alero de la primitiva portada” no descartando la existencia en el lugar, antes del templo que destruyó Almanzor, de “algún lugar de culto pagano”.

Corroboran su procedencia pagana que las figuras, salvo en su disposición -inversa a la normal- responden demasiado a un esquema previo, el modelo canónico del zodíaco, símbolo íntimamente ligado a los avalares cósmicos y a las predicciones mágicas En el Museo de Arqueología de la ciudad de Frankfurt existe un mapa del império romano donde se presentaban los puntos de dispersión del culto mitraico, y en la península ibérica se señalaban solamente dos: los correspondientes a las actuales ciudades de Astorga y León.

Tenemos el ejemplo de la iglesia de San Clemente, en Roma, en cuyas excavaciones se demostró que estaba construida sobre una iglesia paleocristiana del siglo IV, y ésta a su vez sobre un templo dedicado a Mitra.

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Bibliografía

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WIKIPEDIA, El Zodiaco.
WIKIPEDIA, para los distintos astrónomos y astrólogos.

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Interlúdio

Antes da leitura do próximo texto sugiro uma visita ao site da ABA onde Antonio Facciolo em uma entrevista gravada (A Verdade Sobre o 13º Signo) esclarece a polêmica do 13º signo. A interpretação de nossos estudantes, sobre o que eles denominam como céu astrológico, demonstra-se como um caso de ignorância voluntária, onde a Astrologia fica sujeita ao vício da preguiça. Com um pouco mais de estudo estes argumentos sobre a desconexa relação entre os dados astronômicos e o céu astrológico deixam de existir. Logo ficará claro que neste discurso polêmico sobre o 13º signo há uma celeuma insana entre “surdos e mudos”. Sugiro também a leitura do texto A Astrologia e o Discurso da Irracionalidade da Razão, onde a ciência é tratada de um ponto de vista mais elevado.

César Augusto – Astrólogo

CONSTELACIONES

Constelações: da Antiguidade aos dias atuais, um estudo sobre as Constelações Zodiacais da Linha Eclíptica

Raquel Viana Bernardo

Radma Almeida de Freitas

Maria Romênia da Silva

Instituto Federal de Educação, ciência e tecnologia do Rio Grande do Norte

Resumo

As constelações antes eram vistas como grupos de estrelas que representavam figuras no céu e utilizadas para fins de subsistência, questões econômicas e sociais. Atualmente, as constelações são definidas como áreas da Esfera Celeste e são utilizadas para identificação e posicionamento de corpos celestes. Em 1925, a União Astronômica Internacional (criada em 1922) estabeleceu que a Esfera Celeste seria dividida em 88 constelações oficiais. Essas constelações são classificadas em cinco grupos. Sendo as constelações pertencentes ao grupo das Zodiacais abordadas por este trabalho. Logo o objetivo deste artigo é divulgar a Astronomia através do tema “Constelações” e esclarecer cientificamente sobre as constelações zodiacais da linha eclíptica. Para isto, realizamos pesquisa bibliográfica e pesquisa em revistas e sites da área de astronomia. Concluímos que as constelações zodiacais da linha eclíptica utilizadas na astrologia diferem das conhecidas cientificamente na astronomia.

Introdução

A ONU Organização das nações Unidas em sua 62ª assembléia geral, realizada em 20 de dezembro de 2007, proclamou o ano de 2009 como o Ano Internacional da Astronomia numa justa homenagem a Galileu Galilei, cientista italiano que primeiro observou o céu através de instrumentos astronômicos. Destacamos que a Astronomia têm se revelado, ao longo dos tempos como uma das áreas do conhecimento que muito têm se destacado nas aplicações tecnológicas. Historicamente ela está associada às grandes revoluções científicas e sociais dos seres humanos. Reconhecendo a importância da Astronomia. Nesse sentido, o objetivo deste artigo é divulgá-la através do tema “Constelações” e esclarecer sobre as constelações zodiacais da linha eclíptica, procurando diferenciar astronomia da astrologia.

A metodologia utilizada na construção do artigo foi revisão bibliográfica, pesquisas em sites e em revistas de autores da área de Astronomia. O seguinte artigo está divido em três tópicos. O primeiro intitulado “Etnoastronomia” refere-se a um estudo sobre a história da Astronomia, desde seu início até os dias atuais.

Dando ênfase à importância desta ciência para algumas civilizações antigas. O segundo intitulado “O conceito atual de constelação e suas classificações oficiais” mostra qual o atual conceito de constelações, a quantidade oficial e suas classificações. O terceiro, intitulado “As Constelações Zodiacais da linha Eclíptica”, conceitua e descreve as treze constelações que atravessam a Linha Eclíptica.

Perseid Prelude

Etnoastronomia

Observar o céu sempre foi uma das mais nobres atividades exercidas pelo ser humano e esteve presente nos primórdios do conhecimento de todas as sociedades antigas, pois o céu sempre foi uma “incógnita para a humanidade”. Desde a mais remota Antiguidade, a importância dos astros foi enorme na vida econômica e social da humanidade. Assim, nascia a Astronomia, tida universalmente como a mais antiga de todas as ciências.

A fim de estudar a temporalidade da Astronomia, foi criada a Arqueoastronomia. Segundo Mourão, a Arqueoastronomia desenvolveu-se graças às pesquisas iniciadas em 1890 pelo astrônomo inglês Joseph Norman Lockyer, que pode ser considerado o moderno fundador desta ciência em virtude dos seus estudos dos monumentos egípcios e dos megalíticos ingleses.

Quando o homem primitivo começou a dominar a agricultura, estes povos usaram seus conhecimentos das estrelas para planejar os períodos da semeadura e prever os de colheitas. Destas associações entre os períodos favoráveis à agricultura e os astros surgiu a Astrologia. Por muito tempo a Astronomia com uma vertente em Astrologia, visou prever estações do ano para fins agrícolas, e também associava a cada constelação qualidades e poderes. Esse aspecto de cada constelação permitiu uma identificação da sucessão dos anos, e das semanas, bem como das mudanças climáticas decorrentes das estações ao longo do ano.

Segundo Nogueira, até o século XVI, astronomia e astrologia eram praticamente inseparáveis. Somente com a evolução científica, e a percepção de que as interpretações astrológicas não tinham fundamento físico, as duas artes trilharam caminhos diferentes.

A seguir, a importância da Astronomia para os povos Maias, os Boorongs e para os Tupi-Guaranis.

Os maias tiveram com astronomia o ápice de sofistificação do seu conhecimento. Eles mapearam as passagens de vários objetos celestes com precisão superior à de qualquer outra civilização antiga. A astronomia, para eles, estava inserida num complexo sistema de crenças e rituais religiosos, que incluíam sacrifícios humanos, e tinha uma enorme importância na vida cotidiana, pois a data de sacrifícios, guerras e rituais religiosos diversos, incluindo o jogo de bola praticado em toda região -no qual os perdedores morriam- dependia das interpretações dos Xamãs sobre o movimento dos astros. Cabia também ao Xamã prever o futuro a partir das relações numéricas entre os calendários, que incorporavam vários ciclos. Os reis maias cuidavam para que o início de seu reinado coincidisse com posições propícias das estrelas e planetas e festejavam datas importantes com base nesse calendário. Os maias tinham uma obsessão em descobrir relações numéricas entre movimentos dos planetas, períodos astronômicos e ciclos religiosos naturais.

Para os Boorongs, povo aborígine da Austrália, os astros tinham uma grande semelhança com a sua vida cotidiana e abrigavam os animais, as pessoas, as paisagens, além de suas histórias e crenças. A sua importância era tamanha que o ritmo anual do aparecimento das constelações anunciava a chegada das estações do ano. E, com elas, desenvolviam atividades para sua subsistência. Segundo Maçães, há diversas referências a relações afetivas no céu dos boorongs, incluindo sexualidade, luxúria, comportamento apropriado ao casamento, tabus de relacionamento, papel dos sexos e educação de crianças etc.

O índio brasileiro também percebeu que as atividades de pesca, caça, coleta e lavoura obedeciam a flutuações cíclicas de fenômenos como o dia e a noite, as fases da lua e as estações do ano e utilizou-as, principalmente, para sua subsistência. Com sua astronomia própria o índio definiu o tempo de colheita, a contagem de dias, meses e anos, a duração das marés, a chegada das chuvas. Desenhavam no céu histórias de mitos, lendas e seus códigos morais. Não se deve julgar a Cosmologia de outras civilizações através dos nossos conhecimentos obtidos através de estudos modernos e aprofundados. Segundo Germano Bruno Afonso, “a visão indígena do Universo deve ser considerada no contexto dos seus valores culturais e ambientais”. “Os indígenas são profundos conhecedores do seu ambiente, plantas e animais, nomeando as várias espécies”. Os tupis-guaranis, por exemplo, associam às estações do ano e as fases da lua com o clima, a fauna e a flora da região em que vivem. Para eles, cada elemento da Natureza tem um espírito protetor. As ervas medicinais são preparadas obedecendo a um calendário anual bem rigoroso.

As constelações dos tupis-guaranis diferem das concepções das sociedades exteriores ocidentais principalmente em três aspectos. Explica Germano Afonso, primeiramente as primeiras constelações ocidentais registradas pelos povos antigos são aquelas que interceptam o caminho imaginário que chamamos de eclíptica, por onde aparentemente passa o Sol, e próximo do qual encontramos a Lua e os planetas. Essas constelações são chamadas Zodiacais. Em segundo lugar, as principais constelações indígenas estão localizadas na Via Láctea, a faixa esbranquiçada que atravessa o Céu, onde as estrelas e as nebulosas aparecem em maior quantidade, facilmente visível à noite. A Via Láctea é conhecida como Caminho da Anta ou como Morada dos Deuses pela maioria das etnias dos Tupis-Guaranis. Os desenhos das constelações ocidentais são feitos pela união de estrelas. Mas, para os Tupis-Guaranis, as constelações são constituídas pela união de estrelas e, também, pelas manchas claras e escuras da Via Láctea, sendo mais fáceis de imaginar. O terceiro aspecto que diferencia as constelações Tupis-Guaranis das ocidentais está relacionado ao número delas conhecido pelos indígenas. Certos grupos indígenas já mostraram mais de cem constelações.

Homens de diferentes culturas, desde a antiguidade, tentaram catalogar esses alinhamentos para usá-los como pontos de referência num mapa do céu. Os nomes e os limites das constelações a que hoje nos referimos foram determinados pela União Astronômica Internacional e os alinhamentos necessários para distingui-las dizem respeito na maior parte dos casos, a estrelas mais luminosas que as de quarta magnitude.

A Astronomia moderna surgiu entre as margens dos rios Tigre e Eufrates. Quando os mesopotâmicos começaram a olhar para o Universo, observaram que “havia algo mais entre o Céu e a Terra do que a vã filosofia dos povos antigos podia ousar sonhar”. Como eles tinham desenvolvido um sistema de escrita em tábuas de barro, os famosos Cuneiformes, começaram a anotar tudo o que viam, fundando a astronomia. “Foi a primeira vez que se fez registro escrito do que ocorria no Céu. Antes disso, sabia-se que os povos observavam o Céu, mas não havia esse tipo de informação”, explica o astrônomo Germano Afonso, da Universidade Federal do Paraná.

O conjunto oficial de 88 constelações foi adotado pela União Astronômica Internacional em 1922. A mais antiga evidência direta das constelações vem de inscrições em pedras e tabuinha de argila escavadas na Mesopotâmia. Muitas constelações gregas clássicas são cópias dos agrupamentos mesopotâmicos. No conjunto, um total de 20 constelações tem origem mesopotâmica. Outras dez gregas têm as mesmas estrelas, mas nomes diferentes. Schaefer definiu a astronomia moderna, “Nossa atual visão das estrelas surgiu como uma colcha de retalhos, com participação de pensadores gregos, sacerdotes assírios e caçadores paleolíticos”.

O Conceito Moderno de Constelações e suas Classificações Oficiais

Winter Night at Pic du Midi

Atualmente as constelações não tem mais a função de representar figuras no céu ou de ajudar em questões econômicas e sociais, como foi exposto no item anterior. Mourão define constelação como uma área da esfera celeste. Elas são definidas e confinadas em regiões perfeitamente demarcadas da esfera celeste.

Segundo Costa, esta delimitação ajuda a “minimizar os inevitáveis rearranjos estelares”, facilitando assim a localização de corpos celestes, que se encontram na área delimitada de uma determinada constelação.

Mourão relata que em 1925 a União Astronômica Internacional (criada em 1922) estabeleceu que o céu fosse dividido em 88 áreas sobre a esfera celeste, as constelações. A seguir temos uma tabela contendo as 88 constelações oficiais com seus nomes em latim, em português e a região onde se encontram.

Relação das 88 Constelações Oficiais

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As 88 constelações modernas, acima citadas, estão reunidas em grupos, de acordo com sua posição relativa às referências na esfera celeste. Segundo Mourão, essas referências são o equador celeste, os hemisférios norte e sul, o pólo celeste, e a eclíptica. Dessa forma, as constelações podem ser classificadas como equatoriais, boreais, austrais, circumpolares e zodiacais.

As constelações equatoriais são aquelas que se encontram numa faixa delimitada ao longo do equador celeste, como a constelação de Cetus e a Bootes. As boreais são as que fazem parte do hemisfério celeste norte, como a Andrômeda e a Cassiopea. As constelações austrais são aquelas que fazem parte do hemisfério celeste sul, como a Ara e a Indus.

As circumpolares, norte e sul, fazem parte de uma faixa de constelações cuja visibilidade depende da latitude onde se encontra o observador. A variação na sua visibilidade ocorre porque elas giram ao redor do polo celeste e do oculto. Assim, na linha do equador nenhuma estrela é circumpolar. Já nos pólos, todas são circumpolares. Há ainda as constelações zodiacais, que são aquelas que se situam entre 8° ao norte e 8° ao sul da eclíptica. Estas constelações serão melhores exploradas na próxima seção.

As Constelações da Linha Eclíptica

Para determinar as estações do ano, e a melhor época para o plantio e colheita eram utilizadas as constelações do sistema zodiacal. O Zodíaco é uma faixa do céu limitada por dois paralelos de latitude celeste, um situado a 8° do Norte e outro a 8° do Sul da Eclíptica, por onde sempre se deslocam o Sol, a Lua e quase todos os planetas do sistema solar (com exceção de Plutão que nem sempre está nesta faixa, pois sua órbita é muito inclinada, cerca de 17°).

Segundo Varella, a Eclíptica é o círculo máximo da Esfera Celeste que descreve o movimento anual do Sol em seu movimento aparente ao redor da Terra. Essa trajetória aparente do Sol é uma conseqüência do movimento de translação da Terra. Contudo, na realidade é a terra que, em um ano, órbita ao redor do Sol.

Nos primeiros zodíacos havia apenas dez constelações, que eram: Touro, Gêmeos, Leão, Virgem, Escorpião, Sagitário, Capricórnio, Aquário, Peixes e Áries. Depois foram introduzidas Câncer e Balança, fazendo com que o Zodíaco tivesse um número de partes igual ao número de meses do ano. Todavia, por definição em 1925 quando a recém-criada IAU (União Astronômica Internacional) definiu as 88 constelações como áreas da Esfera Celeste, automaticamente a Eclíptica passou a ser cortada por 13 constelações. Eram 13 “áreas” que segundo a nova definição, eram interceptadas pela Eclíptica. Portanto, as 13 constelações atravessadas pela Eclíptica são: Peixes, Áries, Touro, Gêmeos, Caranguejo, Leão, Virgem, Balança, Escorpião, Sagitário, Serpentário, Capricórnio e Aquários.

zodiaco

Representação do movimento aparente anual do sol pelas constelações zodiacais

Na faixa zodiacal estão localizadas inúmeras constelações, em um total de 24 constelações diferentes, algumas totalmente inclusas, e outras em parte. Todavia, como pode ser observado na figura acima, destacam-se 13 que são atravessadas pela Eclíptica e, portanto pelo Sol ao longo do seu movimento aparente anual.

Na tabela abaixo está a relação das 13 constelações zodiacais (atravessadas pela Eclíptica), com os seus nomes em latim, de acordo com a convenção astronômica, seus nomes em português, o período em que cada constelação é atravessada pelo sol e o tempo que o sol permanece em cada uma delas.

É importante ressaltar que o Sol permanece 45 dias na constelação de Virgo (Virgem) e apenas 07 em Scorpius (Escorpião).

Relação das 13 constelações zodiacais

constelações zodiacais1

De acordo com Mourão, essas constelações (as zodiacais atravessadas pela Eclíptica) tiveram uma importância astrológica, pois auxiliavam na descrição dos fenômenos astronômicos quando ainda não existia um sistema de coordenadas. As coordenadas astronômicas são sistemas de duas distâncias angulares, determinando a posição de um astro sobre a Esfera celeste. Os sistemas de coordenadas se distinguem em função do plano de referência escolhido, que pode ser: o horizonte (coordenadas Horizontais) ou o plano de galáxia (coordenadas Galácticas).

Vale salientar a importância astrológica que as constelações zodiacais têm para a vida de algumas pessoas. Mourão definiu a Astrologia como sendo “o estudo do movimento do Sol, da Lua, dos Planetas e das estrelas com a finalidade de estabelecer supostas ligações de influência dos astros sobre a vida humana”. Porém a Astrologia é uma falsa ciência. De acordo com Costa, a Eclíptica atravessa não 12, mas 13 constelações, logo existem 13 signos. Originalmente, um signo é a constelação ocupada pelo Sol numa época do ano. Por conseguinte, se você nasceu quando o Sol estava em Câncer, seu signo correspondente é Câncer. Mas o céu astrológico não corresponde ao céu real, e um dos fatores para tal afirmação é que no céu astrológico são considerados apenas 12 signos. Cada signo ocupa exatamente 30 graus ao longo da Eclíptica (pois 30 vezes 12 são 360, uma volta completa).

Porém, as constelações não são todas do mesmo tamanho, por isso os períodos em que o Sol permanece em cada uma são diferentes, tais períodos variam bastante, conforme mostra a tabela acima. O céu astrológico ignora também a precessão de equinócio, que é um dos três movimentos básicos da terra (os outros dois são: a rotação e a translação). A precessão dos equinócios antecipa (precede) o início da primavera (equinócio) e muda a data de entrada do Sol em cada signo.

É possível fazer uma pequena descrição técnico-científica de cada constelação atravessada pela Eclíptica. Logo, as definições apresentadas a seguir têm embasamento teórico no “Atlas do céu – Astronomia prática” (1985).

a) Capricórnio é uma constelação visível nos meses de primavera para o hemisfério Sul, esta constelação zodiacal compreende estrelas pouco brilhantes. A alfa de Capricórnio é uma dupla óptica que pode ser vista até a olho nu, constituindo-se, assim, em boa referência. O restante da constelação estende-se para sudeste, em direção a Fomalhaut (alfa da constelação de Peixe Austral).

b) Aquário é uma grande constelação zodiacal formada por estrelas de pouco brilho. Pode-se distingui-la a sudeste de Delfim e a norte de Fomalhaut (alfa da constelação de Peixe Austral).

c) Peixes apesar de ser uma constelação extensa, as estrelas dela são visíveis. No céu de verão, podem ser encontradas a oeste das estrelas alfa e beta da constelação de Carneiro, e a leste do quadrado formado pelas estrelas da constelação de Pégaso.

d) Carneiro é uma constelação que contém duas estrelas de 2° magnitude, a alfa e beta, que assinalam a presença dessa pequena constelação a oeste das Plêiades (M 45), muito altas no céu de verão. Também a gama constitui um notável ponto de referência: foi uma das primeiras a ser descoberta e pode ser divisada com um pequeno telescópio.

e) Touro é a constelação mais brilhante do céu de verão no hemisfério sul. Sua alfa, a estrela vermelha Aldebaran, é facilmente localizada entre Orion e as Plêiades. As demais estrelas, menos brilhantes, distribuem-se nas proximidades da constelação de Orion. Em Touro, há dois aglomerados abertos acessíveis a olho nu: Híades e as Plêiades.

f) Gêmeos é uma constelação localizada à leste de Touro e ao norte da brilhante Procyon (alfa de Cão Menor), ela é outra constelação zodiacal visível nos meses de verão. Seu reconhecimento não apresenta problemas devido ao brilho de alfa e beta, respectivamente, Castor e Pollux. Embora indicada com a letra alfa, Castor não e a estrela mais brilhante da constelação.

g) Caranguejo é uma constelação com estrelas pouco brilhantes, no entanto, bem visível em fevereiro e março, entre Gêmeos e Leão e a nordeste de Cão Maior. Apesar de pouco extensa, apresenta particularidades interessantes. A estrela zeta é um dos sistemas múltiplos mais estudados. O objeto mais conhecido da constelação é o aglomerado aberto M 44, próximo ao alinhamento das estrelas gama e delta. Com o céu bastante escuro, pode ser observado até sem auxílio de qualquer instrumento.

h) Leão é uma constelação que se destaca, por apresentar Regulus (a estrela mais brilhante da constelação de Leão), formando com Procyon (alga de Cão Menor) e pollux (a beta de Gêmeos) um grande triângulo, que pode ser observado no céu do outono do hemisfério sul.

i) Virgem é visível durante o outono austral, bem acima do equador celeste, essa constelação zodiacal tem como alfa a estrela Spica, de 1° magnitude e distinguível ao sul de Arcturus. Em Virgem há grande número de galáxias muito débeis em brilho e visível somente com grandes instrumentos. Algumas, quando vistas com telescópio amadores, parecem manchas fracas de contornos pouco definidos.

j) Balança foi unida antigamente a Virgem e Escorpião, ela é também uma constelação zodiacal que se encontra no céu de inverno. O alinhamento de suas estrelas alfa e beta, as únicas de 3.° magnitude, fica a noroeste da brilhante Antares (alfa de Escorpião). A alfa de Balança é uma bela dupla, facilmente separável com binóculo.

k) Escorpião é uma constelação que apresenta como alfa uma estrela vermelha e muito brilhosa, conhecida como Antares. O restante da constelação desce para o sudeste, desenhando a calda do mítico aracnídeo, enquanto três estrelas brancas (entre 2.° e 3.° magnitudes) representam suas pinças, a nordeste de Antares. É gratificante apontar o telescópio para Antares, a única gigante vermelha que concorre em luminosidade com a esplêndida Betelgeuse, de Orion. Apesar de Antares constituir um sistema duplo, é difícil avistar sua companheira, pois está imersa na luz irradiada pela estrela primária.

l) Serpentário é uma constelação que contam diversas estrelas duplas, porém de difícil resolução. Destacam-se a estrela rô, que se encontra próxima dos limites entre esta constelação e a de Escorpião.

m) Sagitário mesmo sem conter estrelas muito luminosas, sua posição é inconfundível a leste de Antares (alfa de Escorpião), onde a Via-láctea se torna mais larga. Dos aglomerados globulares que estão presentes na constelação, merece destaque M 22, o mais luminoso.

Portanto, as constelações do sistema zodiacal são ao total de 24, porém as constelações zodiacais que são atravessadas pela Eclíptica são 13 e não 12 como mostra o céu astrológico.

Zodiacal Light and Milky Way

Conclusão

Ao concluirmos este artigo esperamos que a Astronomia seja divulgada para os mais diversos públicos e possibilite a ruptura de mitos que circundam este tema. Podemos perceber a importância da Astronomia para os mais diversos povos e suas variadas utilizações ao longo do tempo. Também aprendemos que, apesar de todo misticismo envolvido nas constelações, existe uma classificação fundamentalmente científica para estas.

Enfatizamos que a astrologia é uma ciência falsa e difere da Astronomia. Logo, o céu astrológico não corresponde ao céu astronômico, esta característica foi evidenciada através do nosso estudo das constelações que atravessam a Linha eclíptica. Portanto, ao longo desta construção aprofundamos também os nossos conhecimentos desta área.

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