Astrologia na Ciência e na Filosofia

Estudios de Astrología II

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Estudios de Astrología V

Capítulo I- El Astrólogo como Científico, como Artista y como Sacerdote Maestro

(…) La palabra filosofía significa “amor a la sabiduría” y son muchos los senderos del hombre hacia el logro de la comprensión. Como la astrología es uno de los senderos principales para la humanidad adquirir la iluminación, ofrecemos este material para que los estudiantes alcancen un reconocimiento más claro de los tres senderos que hasta cierto punto deben atravesar y que tienen que atravesarse si es que ellos han de cumplir sus propósitos como “Astro-Filósofos”. (…)

(…) La “parte de astrólogo” de la conciencia humana es un compuesto de aquellos factores que hacen de nosotros un científico, un artista, o un instructor sacerdote. Así como las vibraciones de color cardinales están enlazadas entre sí por sus gradaciones, del mismo modo estos tres correlativos humanos se funden entre sí para formar el “espectro” de la conciencia astrológica. Todas las personas que trabajan en la astrología pueden tender hasta cierto punto, a alinearse esencialmente en una de las tres clasificaciones; pero nosotros debemos llegar al punto de “sintetizarnos” con las tres para que el “capítulo de desenvolvimiento” astrológico sea completo y bien terminado. (…)

Capítulo II – La Astrología trata sobre el Gobierno

El gobierno es el “funcionamiento del Universo en conformidad con los Principios Cósmicos”. Es el Directivo Único que impele la causa de toda acción creadora y epigenética en el Cosmos y organiza y armoniza sus efectos. Siendo la expresión de la Sola Voluntad, el gobierno cósmico es Autocracia arquetípica; es el patrón raíz por el cual todo Logos ordena microcósmicamente la vida de su manifestación y es lo que en términos humanos designamos maestría. El gobierno, en cualquier octava, es un aspecto del Poder Directivo simbolizado por el Sol; todos los poderes planetarios son derivados de esta Unidad. (…)

Capítulo III – Estudio de la Polaridad

El horóscopo es, entre otras cosas, un mándala de la sexualidad. La vida de toda manifestación es el intercambio hecho por las Fuerzas Cósmicas conforme ellas expresan las polaridades dinámica y receptiva. Nos referimos a la dinámica como “positivo”, “activo”, “masculino”; designa “aquello que impregna o estimula”. Lo llamamos “sexo masculino” en la manifestación física de los organismos vivientes procreadores. Lo receptivo es aquello sobre lo cual se obra; es “pasivo”, “resultante”, “aquello que recibe la impregnación o estímulo y nutre la nueva vida hacia una expresión activa”. En términos físicos, llamamos esta expresión de polaridad ”sexo femenino”. La gente esta familiarizada con los términos “sexo masculino” y “sexo femenino” porque los impulsos engendradores son un factor vital en su propia experiencia y están patentes en la experiencia de vida de otras formas, tales como la vida animal y vegetal, percibidas por todas partes. (…)

Capítulo IV – Experiencia Militar Involuntaria

(…) Considere la fundación del Gran Mándala Astrológico: un círculo con un punto en el centro; una línea horizontal emana del centro hada la izquierda, tocando la circunferencia; el símbolo del signo de Aries fuera del círculo en ese punto. Todo esto del Mándala es el cuadro esencial de las potencialidades de cada ser humano que aparece en el cuerpo infantil en la aurora de la encarnación. En este radio están implicadas todas las otras formas posibles de expresar el YO SOY individual durante la vida que sigue. Ahora añada con línea leve en lápiz, lo siguiente: la vertical superior: Capricornio; la horizontal a la derecha: Libra; la vertical inferior: Cáncer. Desde el centro del radio izquierdo – la línea de Aries – trace tres cuartas partes de un círculo en la dirección de las agujas del reloj (hacia atrás) a través de Capricornio y Libra, terminando en el medio del radio de Cáncer. Esto es una “película cinematográfica” en reverso – desde el nacimiento hasta la concepción – nueve meses de gestación humana. Todos los cuatro puntos genéricos están incluidos en esta película: moviéndose hacia adelante de Cáncer a Aries – a través de los tres cuadrantes – vemos un resumen de las cualidades genéricas destiladas del pasado al presente. Ésta es la forma más simple que tenemos de “recolectar” los residuos kármicos de encarnaciones pasadas para redención en el presente porque los puntos estructurales de la encarnación – los signos Cardinales – están todos representados en sucesión, desde más femenino hasta más masculino y cada Cardinal combina el Fijo y el Mutable de su elemento genérico particular. (…)

Capítulo V – El Dar Regalos

(…) Aunque no se le atribuye la esfera de significación implicada por la Pascua o la Navidad, la fiesta del Día de San Valentín es una ocasión encantadora que celebra la quinta casa del horóscopo y el signo Leo. Ésta es la “canción de los jóvenes de corazón”, “el brillo de la estrella del amor”, el impulso ardiente y grato de corazón humano de apreciar las bellezas y virtudes del sexo opuesto, el reconocimiento de la aurora del cumplimiento emocional. Regalos de flores y dulces son ofrecidos como expresiones de los “sentimientos de dulzura” en nuestros corazones para aquellos que representan nuestro ideal de amabilidad y encanto. La cualidad radiante implicada por el signo Leo es aquella por la cual nuestra conciencia de Amor calienta y bendice las vidas de aquellos que nos son queridos – nosotros expresamos a estas personas nuestra apreciación por el ideal que ellas representan para nosotros -. El hombre o la mujer joven que es amado es un individuo humano de la belleza de la vida a los ojos del que ama y el mensaje presentado por el signo de Leo es el de: “vida por el amor”; “mantenga su corazón renovado y fresco por impulsos ardientes de afecto”; “mantenga viva su perfección de la belleza amando lo más hermoso en la otra persona”. El regalo diario de nuestros impulsos más sutiles hacia una hermosa vida en la relación, el encanto de la convivencia armoniosa y la inspiración de la siempre renovada percepción de la Luz que está inherente en la conciencia del ser amado, es la verdadera celebración del Día de San Valentín – el regalo anual de flores (o cualquier cosa) – es simplemente la expresión externa de aquello que el corazón humano debe expresar continuamente hacia la persona amada; es nuestra apreciación de lo que la persona representa para nosotros como un ideal de nuestros corazones. (…)

 Capítulo VI – La Regla de Oro

(…) El diámetro horizontal de la rueda horoscópica es una de las fases más importantes de la simbología astrológica porque él es el “gran símbolo” de tales cosas como: la esencia oculta del aspecto de oposición; la representación del ego y los otros egos; el cuadro de la acción y la reacción, la fuerza y la fuerza opuesta; el matrimonio como la fusión de cualidades y expresiones masculinas y femeninas en la relación amorosa; el matrimonio como la atracción magnética entre el individuo y cualquiera o todos los patrones de relación complementarios, ya Sean individuales o colectivos; el reto del yo separativo por las fuerzas vibratorias que tratan de disolver las cristalizaciones de la separatividad en la Vida y Conciencia más grandes por medio de la unión, el cambio y la mezcla; el reflejo de la imagen del individuo por medio de su reacción-sentimiento a aquellos que lo complementan sin la regeneración o regeneradamente; es el cuadro astrológico de la Ley física que comienza: toda fuerza causa automáticamente una fuerza igual y opuesta; esto, en términos físicos, es el modo de la Vida de establecer equilibrios después del esfuerzo y la tensión. (…)

Capítulo VII – El Astrólogo Americano

 El horóscopo de los Estados Unidos de América: 10°-14’ Acuario; 11°-13’ Piscis; 12°-23’ Aries; Ascendente 7° Géminis; 2°-1’ Cáncer; 3°-2l’ Cáncer; Planetas: Urano-9° Géminis; Marte 21° Géminis; Venus 3° Cáncer; Júpiter 6° Cáncer; Sol-13° Cáncer; Mercurio 24° Cáncer; Nodo del Norte 7° Leo; Neptuno 24° Virgo; Saturno 15° Libra; Pluto 27° Capricornio; Luna 18° Acuario. Mercurio en Cáncer es el regente del mapa y el poder numérico cinco (la suma de cifras representando a Julio 4, 1776) es el número de Mercurio. Los tres poderes planetarios principales son, en sucesión del valor relativo:

1) Luna en Acuario;
2) Mercurio en Cáncer;
3) Urano en Géminis.

 Todos los otros planetas están relacionados, por disposición, con la Luna (Venus, Júpiter y el Sol en Cáncer, Saturno en Libra, Pluto en Capricornio, ningún planeta en Tauro, Sagitario, ni Leo) y Mercurio (Marte en Géminis, Neptuno en Virgo, ningún planeta en Aries, ni en Piscis).

 La “regencia personal” por Mercurio designa a esta nación como un “mensajero de los dioses” en el sentido que los Estados Unidos de América tiene, como su propósito evolutivo, la fusión de las razas, nacionalidades y religiones para la gestación de la Edad Acuariana. Nosotros hemos encarnado aquí en esta época – durante los pasados 174 años – para aprender más sobre los principios de vida en términos de nuestra naturaleza arquetípica como seres humanos. Nosotros somos, en virtud de nuestro Ascendente en Géminis y Mercurio en la tercera casa, un compuesto de estudiantes de la vida, un epítome nacional de relaciones de hermandad básicas de seres humanos.

Estudios de Astrología VI

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Capítulo I – El Punto, La Línea y El Círculo

Por mucho tiempo una de las convicciones personales más profundamente arraigadas del autor ha sido que la astrología es el supremo arte interpretativo de la humanidad. “Supremo” porque sus elementos de estructura y simbolismo componen los elementos estructurales y simbólicos de las otras artes. La astrología es la representación simbólica de los principios cósmicos “expresándose humanamente”, como tal, ella representa todo lo que la humanidad misma trata de expresar en las bellas artes. Es la creación de patrones de acciones y reacciones y estas dos palabras juntas son el macrocosmo de lo que llamamos “experiencia humana” que, a su vez, es la “destilación de la conciencia espiritual”. El arte en cualquier forma, sirve para intensificar y vivificar la conciencia del Hombre, de sí mismo, de otras personas y del mundo que lo rodea.

 La sencillez fundamental del simbolismo astrológico tiene un efecto muy penetrante en nuestra conciencia debido a su cualidad arquetípica; de aquí que sus mensajes – a través de los planetas, signos, casas y aspectos – nos llegan continuamente mientras nosotros mismos desenvolvemos nuestros recursos de sabiduría y percepción. Todos los artistas de fama universal son considerados así debido al alto desarrollo excepcional en por lo menos una rama de su arte particular; el astrólogo prominente es aquel que ha logrado la integración armoniosa del intelecto con el amor y la intuición. Él es, por la naturaleza de su talento, intelecto e instrumento, estimulador y reflector, padre y hermano. Él conoce las tinieblas, pero su percepción está centralizada en la Luz; él ilumina la conciencia de los otros, concerniente a la identidad real de éstos como expresiones de la Ley de Causa y Efecto, la cual es polaridad cósmica en acción a través del arquetipo humano. (…)

 Capítulo II – El Espectro

 El vocablo “Espectro” es una de las palabras arquetípicas más importantes implicadas en el estudio de las expresiones del arte; la palabra, en la aplicación arquetípica o concreta, se deriva de la palabra del latín que significa “mirar”. La “emanación” es el proceso por el cual se manifiestan las potencialidades de una cosa; el “espectro” es el resultado – la totalidad de las potencialidades, cualidades y partes perceptibles. Usamos generalmente la palabra “espectro” para designar aquella apariencia de un rayo de luz que ha sido refractado en sus colores componentes (partes) y éste es un ejemplo excelente para los propósitos de este estudio porque la astrología misma es percibida visualmente. El arco iris es un ejemplo concreto perfecto. Es un espectro natural; pero es algo más que eso – es un símbolo perfecto del “espectro” como palabra arquetípica. El rayo de luz solar es macrocosmo; el arco iris como espectro es macrocosmo para cada uno de sus colores designables – sus “microcosmos”; “Espectro”, como palabra arquetípica, se aplica a cada uno de los colores – como “macrocosmo” de cada uno de sus matices o gradaciones o cualidades. En otras palabras él es el “hijo” de la luminosidad y la refracción; sus características básicas son los “colores designables”; ellos a su vez, están cualificados por gradaciones y matices que también pueden designarse por palabras específicas. (…)

 Capítulo III – El Ritmo

En este estudio del Ritmo nosotros procuramos comprender la naturaleza y la esencia del atributo más intangible y evanescente de la manifestación cósmica. Examinaremos este tema desde el punto de vista lo más arquetípico posible, en necesario hacerlo si es que hemos de percibir el significado de este atributo para lo esencial de las artes.

 El movimiento es la palabra arquetípica que significa la acción de la alquimia cósmica. Las manifestaciones del universo están continuamente en un estado de cambio de una forma, grado, tamaño, cualidad, volumen, ciclo y octava a otro. Ninguna cosa manifestada permanece exactamente igual de año en año – o aún de día en día. Todo responde a la esencia dinámica de las fuerzas evolutivas hacia la finalidad de que las potencialidades inherentes sean liberadas y cumplidas. Su cuerpo crece en tamaño y en la capacidad de expresarse, o se deteriora y disminuye en capacidad; usted se mueve de un estado a otro en su vehículo, sea cual fuere la dirección. Su conciencia “se mueve” de un estado a otro y este movimiento depende directamente de dos cosas:

 1) Su reacción a una experiencia específica y

2) Su acción subsiguiente en el estimulador de su reacción. (…)

 Capítulo IV – El Diseño

En el primer artículo de esta serie nosotros discutimos sobre el punto, la línea y el círculo como los tres fundamentos del arte simbólico. El punto es subjetividad infinita; el puede ser, por correspondencia, lo incognoscible, el Padre-Madre Dios; la potencialidad de la Divinidad del ser humano individual. La línea horizontal hacia la izquierda desde el punto, es el proceso de quimicalización de las potencialidades del punto. El final de la línea simboliza el estado de extrema “quimicalidad” correspondiente a la mayor densidad de la materia en el Universo, nuestro sistema solar o el cuerpo físico total del ser humano, la totalidad de sus potencialidades manifestadas. El círculo es el símbolo de la perfección infinita de la objetividad. Recuerde que la línea horizontal tiene polaridad; sus extremos son dos puntos de los cuales se puede producir la emanación. En el símbolo astrológico, el primer Punto (el Centro) inicia la emanación por el proceso de quimicalización; el segundo punto (el extremo izquierdo de la línea) inicia la emanación por el proceso de realización de las potencialidades del centro. El trazado de la línea horizontal hacia la izquierda desde el centro simboliza la involución; el trazado del círculo usando esa línea como radio, simboliza la evolución; un círculo completo simboliza las perfecciones inherentes de todas las potencialidades del punto central en manifestaciones cumplidas; simboliza la esencia de la idealidad que el hombre trata de realizar en todas sus experiencias evolutivas; el círculo, en su belleza perfecta, simboliza la manifestación realizada de un arquetipo – en el caso de nuestro tema, ese arquetipo es la humanidad -. Estos tres símbolos son (como símbolos) arquetipos; de ellos son derivados todos los otros símbolos arquetípicos. (…)

 Capítulo V – El Color

El color es el atributo de la Manifestación de la Perceptibilidad. Puesto que el Universo manifestado es el vehículo o instrumento del Espíritu, tiene que ser concebido y luego percibido antes de que pueda ponerse en uso. Nosotros como “chispas del Espíritu” en forma manifestada, nos percatamos de este instrumento por medio de nuestra facultad de la vista. Los otros sentidos son medios por los cuales completamos nuestra percepción, pero mediante la vista “damos el primer paso”.

 Por lo tanto, el color, como “perceptibilidad” (nosotros vemos las “cosas” como “parches de color”), tiene una gran significación con respecto a la naturaleza oculta de la manifestación. Si nosotros estamos aquí para desplegar conciencia de los principios de la vida, debemos aprender acerca de las funciones de las cosas materiales y también sobre lo que ellas significan como quimicalizaciones de arquetipos. Comprender la naturaleza de una cosa material así como su función es comprender el propósito de su arquetipo; comprender el propósito de un arquetipo es comprender hasta cierto grado, un principio de vida. Los arquetipos, en conjunto, son las manifestaciones primordiales de la vida; la vida del arquetipo es el “ciclo de vida” de su quimicalización manifestada. “Arquetipo y manifestación es la referencia más directa que podemos hacer a la Ley Cósmica de «causa y efecto»”. (…)

 Capítulo VI – La Arquitectura

(…) Aquello que está íntimamente externo a nosotros es el reflejo exterior del edifício interno. La conciencia – y nada más – es el material que nosotros usamos para construir cualquier cosa, en cualquier octava, ciclo, o dimensión. El resultado de, la construcción material es el efecto del modo en que el hombre ha impuesto su mente, talentos y habilidades sobre sustancias maleables; y la mente, el talento y la habilidad, son todas octavas de conciencia. El hombre impone su conciencia en las “materias del arte” para incorporar sus conceptos de los arquetipos en el arte manifestador; él impone su conciencia en las “materias de relación” como sus “incorporaciones de conciencia de relación”, para desenvolver, proteger, y perpetuar aquello que está sin regenerar o regenerado en las relaciones humanas. Nosotros podemos construir “cuevas para chacales y guaridas para picaros” tal como podemos construir “hogares para los amados y templos para los adorados”. Todos éstos, son, en sus miríadas de expresiones, una construcción con los materiales de la conciencia. (…)

 Capítulo VII – El Baile

(…) El baile natural de las expresiones de vida es la consecuencia de desenvolvimientos que sigue al nacimiento y que termina con la transición. Todo factor manifestado en el mundo natural tiene su tiempo para el desenvolvimiento de potencialidades y cuando ese desenvolvimiento se lleva a cabo sin intervención artificial, la planta o el animal alquimicaliza su forma física a través de todas las etapas de experiencias, de acuerdo con el ritmo de su patrón básico. Así ocurre con los seres humanos; nosotros tenemos un “patrón de tiempo” para el desarrollo de nuestras potencialidades en las etapas de crecimiento, pero las cualificaciones individuales varían el tiempo para el cumplimiento de los patrones de experiencia. Sin embargo, humano o sub-humano, todos bailamos a través de estas fases de desenvolvimiento del crecimiento natural. (…)

 Capítulo VIII – La Música

(…) La tríada planetaria de la “comunicación” es la de la Luna, Mercurio y Neptuno. Estos tres planetas representan las tres octavas de la mentalidad: la mente subconsciente del instinto y el sentimiento; la mente concierne del intelecto; y la mente súper-consciente de la percepción del arquetipo, respectivamente. Todos los seres humanos no importa cuan primitivos, participan de las dos primeras de estas octavas porque todos están capacitados para organizar la opinión (la Luna) por el sentimiento subconsciente y todo el que puede hablar tiene la facultad del ejercicio del intelecto (Mercurio). Sólo aquellos que son capaces de percibir y expresar los arquetipos son los que funcionan conciente y constructivamente en la tercera octava de Neptuno, como “enfocador” de la vibración de Piscis, el signo mudable de la trinidad de agua, iniciada por la Luna a través de de Cáncer, polaridad del Virgo de Mercurio, y signo de la décima casa del Géminis de Mercurio. En sus cualidades regeneradas y espiritualizadas, Neptuno simboliza las facultades más trascendentales de la conciencia humana, la de la comunicación con el Yo Superior y la conciencia de la existencia del arquetipo. (…)

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Capítulo I – El Arte Dramático

(…) La inspiración en cualquier forma – y hay muchas maneras de experimentarla – es la forma más altamente dramatizada de la experiencia humana; en ninguna otra forma experimentamos la reacción y la realización con mayor intensidad. Así como Marte y la Luna son una impregnación y receptividad de “octava más baja”, del-mismo modo el Sol y Neptuno son una impregnación y receptividad de “octava más alta”. El cáliz de Neptuno recibe el torrente de poder solar en la “simiente del alma” (el pequeño círculo en el fondo del símbolo de Neptuno), el símbolo de la impregnación espiritual o psíquica, la cual, en cualquier forma, es inspiración; y la inspiración es siempre una indicación de la respuesta al poder del amor solar – el signo Leo del Gran Mándala -. El Piscis de Neptuno es la octava superior de la trinidad de agua iniciada por el signo cardinal de Cáncer el cual es el principio triuno de la respuesta vibratoria simpática. El Sol y Neptuno son (en combinación) la identidad planetaria del Padre-Madre Dios de la humanidad.

 El arte dramático tuvo su comienzo en la ceremonia; la ceremonia a su vez, fue la forma del hombre de personalizar sus realizaciones espirituales por símbolos de acción. La ceremonia y el mito son dos maneras de decir la misma cosa: haciendo público por medio de la acción y el relato, aquello que representa los conceptos humanos de los principios de vida. La verdad del hombre es “la verdad de la Vida vista en un espejo”; el espejo es el estado evolutivo de la conciencia emocional del ser en desarrollo. (…)

 Capítulo II – Cintas Cinematográficas

(…) Muchas veces las películas cinematográficas han sido mencionadas como un “mecanismo de escape”, como una “panacea” para ayudar a la gente a olvidarse de si mismos y de sus inconvenientes. Una interpretación semejante muestra una falta de comprensión. El arte cinematográfico no es esencialmente un mecanismo de escape aun cuando alguna gente lo use como tal. Un acercamiento psicológico a este capricho de la naturaleza humana debe recaer sobre el factor humano y no sobre el factor del cine. Los nombres de los “mecanismos de escape” son numerosos; vamos a considerar su esencia. Hablando astrológicamente, la vibración de Neptuno irredimido en combinación con cualquier aspecto de cuadratura o de oposición es una potencialidad para el mecanismo de escape. Los aspectos de cuadratura y oposición son puntos de división interna, congestión de potencialidades, tendencias a la disgregación, puntos de ignorancia, confusión de identidades, falta de conciencia de sí mismo, falta de confianza propia, inhibiciones a través del temor y el odio, etc. La falta de regeneración de Neptuno es, entre otras cosas, nuestra potencialidad de darle poder a las ilusiones. Y todos nosotros hacemos eso em alguna u otra forma hasta que la conciencia se inunda con la luz del entendimiento y la percepción clara como experiencia adquirida por la desilusión. Cuando sufrimos por cualquiera de estas condiciones negativas y no sabemos por qué sufrimos, nosotros tratamos de identificar las verdades internas con algo o con alguien fuera de nosotros mismos. (…)

 Capítulo III – Curación

El hombre empezó a aprender sobre los efectos externos bastante temprano en las etapas evolutivas; pero no tardó mucho en darse cuenta de la significación de los estados internos que afectaban su bienestar físico. El primer ser humano (hipotético) en comprender que un estado emocional o mental tuviera una relación directa con la condición del cuerpo como la causa de una anomalía fue el primer terapeuta esotérico. El fue el primero en reconocer la coexistencia de la vida subjetiva y la vida objetiva. Sus observaciones fueron el origen de aquellas que se desarrollaron subsiguientemente relativas a la causa subjetiva de toda anomalía física o desarmonía – lesiones al igual que enfermedades -. En resumen, estas observaciones se refieren a la causa kármica de las desarmonías físicas. (El Faraón Alado, por Joan Grant, relata cómo percibían los grandes sacerdotes curadores del antiguo Egipto, por el examen clarividente, las causas internas de las desarmonías físicas). El inmortal Paracelso puede ser mencionado como un “epítome” (en la historia relativamente reciente) de este “primer terapeuta esotérico”. Ahora añadamos al mándala en consideración, el símbolo de Sagitario polarizando a Géminis, formando de ese modo, la cruz mudable de la instrumentación, la extensión del mándala del curador exotérico, la imagen del hombre como instrumento para su propia curación. La congestión principal envuelta es la congestión en la ignorancia, la “ceguera a los principios” que es fundamentalmente la causa de toda enfermedad y lesión física. El signo de fuego Sagitario es el punto iniciador de esta cruz correspondiente al Aries de la Cruz Cardinal. La identidad es: “yo soy un curador”.

 Capítulo IV – La Fraternidad del Astrólogo, el Artista, el Sacerdote y el Curador

(…) En referencia al tema en cuestión, la fraternidad del astrólogo, el artista, el sacerdote y el curador abarca la fraternidad de regeneradores epigenéticos. En relación con la fuente, éstos son representados como la cruz mudable, los dispensadores de encauzamientos de sabiduría y de poder regenerador. Como tales, ellos son los “hermanos menores de Dios” en este plano. Pero en relación con los ignorantes, congestionados cristalizados, etc., ellos están representados por la cruz fija, iniciada por el signo de fuego Leo, un símbolo de aquello que corresponde a nuestra Fuente Creadora, la “humanización de la Divinidad”. Los Radiadores de Poder inspirados de este plano son los “reyes de la Tierra”; aunque Capricornio-Cáncer representa abstractamente el principio de “paternidad de las formas”, Leo-Acuario representa el principio de “paternidad de los Espíritus” porque es por medio de este diámetro que el poder solar creador es liberado a través de esta manifestación. (Em la instrucción oculta se ha dado que nuestro sistema solar tuvo su incepción, o comenzó su manifestación, cuando el Sol por precesión, estaba en el signo Leo – el signo de la fuente radiante -. Tauro-Escorpión es el aspecto del deseo, de la creación, es el símbolo bipolar de nuestra creación como epigenitores. Leo-Acuario, sin embargo, es la Fuente del poder epigenético, es el atributo del amor en el cual y a través del cual encontramos nuestro Centro Divino. Antes que el sexo fuera, fue el amor, y la fraternidad de regeneradores son los que revitalizan la conciencia espiritual de la humanidad por sus liberaciones del poder fusionado de Sol-Urano. Como tal, ellos son nuestros hermanos y hermanas mayores, y fraternales a nuestros Espíritus como son nuestros padres y madres a nuestra expresión como cuerpos en este plano. (…)

 Capítulo V – Alegrías Planetarias

(…) En la simbología astrológica, el aspecto de sextil es el mecanismo para la transformación de la “potencialidad del dolor” a la “potencialidad de la dicha”. Cuando el ser humano ejercita sus poderes de los sextiles alegremente él hace la transformación más rápida de sus energías congestionadas en aquello que se registrará como trino la próxima vez o en una encarnación futura. Los aspectos de trino son patrones de conciencia que registran los resultados de ejercicio espiritualizador previo y son “cuentas bancarias” para un futuro y mayor ejercicio espiritual. Cada planeta, como un “órgano en el cuerpo vibratorio” es una liberación potencial de conciencia de júbilo porque cada planeta como “enfocador” de un signo zodiacal, es un “punto distributivo” para las expresiones del espíritu. Cada planeta en un mapa particular, debe comprenderse de esta manera para que el lector e interpretador astrológico pueda determinar intuitivamente las espiritualizaciones que las necesidades evolutivas de la persona requieran de ella en esta encarnación. (…)

 Capítulo VI – Descripción de Personajes Famosos de Shakespeare

El dramaturgo escoge de los recursos de su imaginación y su conocimiento, aquellos elementos del espectro de la personalidad y la experiencia humanas que son apropiados para su concepto de un tema y organiza esos elementos en forma dramática para ser interpretados por actores, actrices y todos los demás ejecutantes de teatro. Todas las formas del arte son representaciones destiladas de la conciencia humana; las obras de arte, como espejos, le reflejan a la humanidad representaciones intensas de sí misma y de sus experiencias. El dramaturgo trata sobre la conciencia, la emoción y la experiencia humanas en términos de las expresiones objetivas de la humanidad; el hombre representa e interpreta temas dramáticos en términos de patrones de apariencia, de personalidad, de actividad y relación que son reconocibles objetivamente. En la representación los actores y las actrices son microcosmos simbólicos del propio ser humano; cada papel desempeñado por un actor o actriz es simbólico de un fragmento de la conciencia de identidad y existencia humanas en este plano. (…)

 Capítulo VII – La Facultad de la Intuición

La Intuición: Nuestro alado sentido interno, el poder perceptivo mágico por el cual un ser humano después de innumerables vidas de regeneración, purificación y simplificación conscientes, es capaz de efectuar una realización instantánea del hecho o ley espiritual inherente a cualquier expresión de fenómenos, experiencia o relación. La presencia de este poder perceptivo o facultad en la conciencia de un ser humano es evidencia de su dedicada prosecución de la verdad y el esfuerzo dedicado de espiritualizar su autonomía (regencia de sí mismo) a través del Amor. (…)

 (…) El estudio de un horóscopo natal con respecto a la determinación del poder o la inclinación intuitiva debe incluir una correlación de Urano, el símbolo de esta facultad misma, con los equivalentes mentales de otros planetas en términos de patrones de aspecto y el dispositor. Todos los puntos planetarios tienen equivalentes mentales, tal como tienen equivalentes físicos, astrales y espirituales; cada punto planetario designa cierta “manera de pensar” porque cada uno pinta variedades de cosas sobre las cuales se puede enfocar la atención mental de un ser humano ya sea sobre un objeto en el mundo material, uma persona, un ambiente, un evento, o una relación. (…)

Capítulo VIII – Experiencia Animal

(…) La astrología, por ser esencialmente un estudio de la conciencia, es aplicable como ciencia vibratoria a cualquier forma o plano de vida y a la conciencia que le da alma y forma a esa vida. Si nuestro conocimiento de la astrología en sí, fuera grandemente extendido más allá de su esfera actual, nosotros podríamos – siendo iguales todos los demás factores – hacer el horóscopo de animales individuales como hacemos los de los humanos; podríamos hacer los horóscopos de los planetas, sistemas solares y galaxias, al igual que de las formas de vida diminutas que habitan el planeta. Cuando la astrología sea comprendida como el estudio de esos principios o leyes por los cuales evoluciona toda conciencia, entonces podría percibirse su aplicación provechosa a la vida por todo el cosmos, por correspondencia con la vida que conocemos como los humanos.

 No obstante, y aquí está la dificultad para comprender la astrología de otras formas y olas de vida, debemos conocer la conciencia perteneciente a esas formas y olas. Observamos y estudiamos las evidencias de otros tipos de conciencia diferentes a los nuestros, pero nosotros que somos particular y “peculiarmente Humanos Terrestres”, no podemos comprender los planos de conciencia a que están sujetas otras formas, subhumanas y superhumanas. En verdad muchos humanos sólo tienen una comprensión confusa y deformada de la conciencia de sus congéneres. La vida animal toma forma de un centro diferente al nuestro: nosotros los humanos, siendo mucho más autónomos y los animales estando mucho más bajo la guía especializada. (…)

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Capítulo I – El Mapa Nupcial

(…) Un círculo con los diámetros vertical y horizontal; los símbolos de los signos cardinales (Aries, Capricornio, Libra, Cáncer) en el punto izquierdo, el punto superior, punto derecho y punto inferior respectivamente (cúspides del Ascendente, la décima, séptima y cuarta casas); desde el punto medio de la línea de Cáncer a través de los puntos medios de Libra-Capricornio bajando al punto medio de Aries, trace una línea curva, resultante en tres cuartas partes de un círculo; conecte por una línea recta, los puntos de las cúspides de Aries-Cáncer (los puntos donde las líneas de las cúspides tocan el círculo).

 Nos desviaremos por un instante para explicar el simbolismo de la línea recta de Aries-Cáncer: Cuando usted camina a través de un túnel usted está entrando al interior de la montaña o colina hasta tanto llegue al punto equidistante; el punto equidistante marca el cambio de su relación con el interior mientras continúe desde el interior hacia la salida; cuando usted pasa por la salida, usted sale del interior. En los planos internos, entre estados de encarnación, hay un “punto decisivo” que está determinado por su aptitud para la reencarnación. La atracción vibratoria de gravitación de sus ideales incumplidos entonces se pone en vigor y comienzan a activarse sus preparativos para la reencarnación. En otras palabras, desde ese punto en que usted está saliendo del interior de la subjetividad, la “salida” de la cual es su primer contacto con el vehículo que va a tener en el momento de la concepción. (…)

 Capítulo II – El Matrimonio

(…) La cualidad del regocijo natural espontáneo que se encuentra en las relaciones significantes es proporcionada en la fraternidad de las dos personas entre sí. Mediante la cualidad de nuestro ser vibratorio en cualquier punto particular en el transcurso de nuestras vidas, magnetizamos hacia nosotros a personas que no sólo nos complementan – “Las necesitamos y ellas nos necesitan” – sino que hay una “sencillez” inherente de cada uma hacia la otra. Esta sencillez se evidencia en cierta clase de “familiaridad natural”, un “reconocimiento fácil” que es bastante diferente de la incomodidad instintiva que sienten algunas personas hacia otras cuando su fraternidad no es reconocida. (La “falta de reconocimiento” es “indiferencia” y no se produce en relación alguna del contacto). El hombre tiende a temer y a odiar aquello a lo cual está ajeno conscientemente; por esta clase de reconocimiento, ve a los otros como “separados de él” y la tendencia natural de “defenderse de lo que no comprende” toma la forma de antagonismos y fricciones instintivos. Cuando realizamos la fraternidad vibratoria aún con los más desconocidos, nosotros experimentamos una atracción fácil que puede florecer rápidamente en amistad y en un feliz intercambio beneficioso. (…)

 Capítulo III – La Paternidad

Primero para considerar la significación de la identidad de Paternidad como un factor en el patrón del Gran Mándala, el horóscopo del arquetipo, la Humanidad. Capricornio, el superior de los dos signos de la línea de los padres (el diámetro vertical) es el signo de exaltación de Marte, el principio macho. La exaltación hablando en términos de vibración es madurez, y la madurez de cualidad consciente de sí, separativa, de Marte, se halla en la aceptación y cumplimiento de las responsabilidades legítimas. La responsabilidad implicada en Capricornio, como uno de los dos factores del diâmetro Cáncer-Capricornio, es la de proveer forma como una expresión del Poder del Amor. El diámetro de Cáncer-Capricornio es la polarización del Principio (de la) Matriz; es, en términos humanos, el diseño esencial o patrón que identifica la forma humana. (…)

 (…) Si Cáncer simboliza nuestra tendencia de apegarnos a lo que nos protege externamente, Capricornio y la vibración de Saturno simbolizan nuestro impulso de establecer nuestra propia seguridad individual por la regeneración de la conciencia y la manifestación desde esa base. Por medio de Cáncer, somos ciudadanos de un grupo de familia; a través de Capricornio, somos ciudadanos de la familia más grande del estado, la nación y la raza; el arquetipo de esta ciudadanía es, desde luego, nuestra identidad como terrícolas, conciudadanos de este planeta del sistema solar. (…)

 Capítulo IV – La Niñez

(…) El comienzo de su encarnación fue el momento que determinó el fin de su experiencia necesaria en los planos internos. Desde ese punto, capacitado enteramente por sus exigencias kármicas, empezaron a suceder cosas que sirvieron el propósito de transferir su conciencia, de la subjetividad a la objetividad. La semilla, núcleo de su vehículo en perspectiva fue madurada dentro del cuerpo materno; asimismo, a la hora exacta requerida en que la semilla recibió el efecto de la impregnación paternal y terminó la fase subjetiva de su encarnación – comenzó la fase objetiva -. Nueva niñez. (…)

 (…) Desde el punto en la línea de Aries donde terminó la “línea de gestación”, mueva un poquito la punta de su lápiz hacia afuera – fuera del centro. Desde ese punto trace un cuadro de círculo hacia abajo hasta el punto correspondiente en la línea de Cáncer. Nueva octava – nueva dimensión. Este cuadrante es la involución en el uso de la consciente del vehículo físico – la niñez física individualizada. Astrológicamente, este período está representado por los “viajes paralelos” de la Luna progresada y tránsito de Saturno (los constructores de la forma) de sus posiciones natales a la primera cuadratura. La última vez que Saturno transitando, en moción directa, forma cuadratura con su posición natal, termina este cuadrante. (…)

 Capítulo V – La Adolescencia

La palabra “adolescencia” significa “continuar creciendo”. En su aplicación a la involución y evolución humanas se refiere a los períodos en diferentes octavas que siguen a cada nuevo punto de viraje. Es el proceso durante el cual se manifiesta el desarrollo de las potencialidades después de haberse establecido la nueva identidad. Abstractamente, la adolescencia es una parte de la “niñez” de la octava; no es la madurez – es el desenvolvimiento hacia la madurez de la octava. En música, cada “Do” inaugura una nueva octava tonal – un “punto de trueque” en el espectro tonal; la “adolescencia” de la octava musical sería todos los tonos entre ese “Do” y el siguiente – más arriba o más abajo – dependiendo de la dirección del pasaje musical. (…)

 Capítulo VI – La Fraternidad

(…) La fraternidad de todos los seres humanos entre sí está ilustrada aquí, ya que es la simbología astrológica esencial completa de todos los seres humanos. Es interesante e iluminador notar que el sexo físico, el desarrollo evolutivo absoluto y la “nacionalidad”, credo y color”, no están representados en este diseño. Las calificaciones mencionadas arriba son niveles temporales de expresión por las cuales el hombre se separa de sus compañeros a través de sus sentimientos de inferioridad y de superioridad, de, ser mejor o peor, más elevado o inferior y en general, ser diferente. El hombre difiere de sus semejantes, en cualquier sentido real, solamente en la dimensión del tiempo; algunos de nosotros dejamos el nivel del estado primitivo un poco antes que otros y correspondientemente algunos logran la liberación antes. Pero todos recorremos el mismo camino y realizamos los mismos requisitos evolutivos como expresiones de la idea “Humanidad”. Cuando apreciamos claramente que nuestras reacciones de temor y de ódio hacia un malhechor y su fechoría, son simplemente – repito simplemente – estímulos mnémicos de nuestra perpetración de esa fechoría en el pasado, entonces reconocemos que condenar a un malhechor, semejante nuestro, es la perversión, de lo que debe ser amor fraternal; él es fraternal a nosotros ya que él – y nosotros – somos paralelos recíprocamente en el ejercicio negativo de la conciencia – la liberación de nuestros recursos vibratorios por ignorancia de principio. (…)

 Capítulo VII – El Signo Solar

(…) El Sol es el Señor de este sistema. Un Maestro humano es tal, debido a que está enfocado, coordinado, armonizado, simplificado, refinado y centralizado en su percepción de identidad como “engendrado del Padre-Madre Dios”. (Aquí se encuentra la explicación de la exaltación del Sol en el primer signo zodiacal, Aries, signo de la novena casa de Leo y signo de la quinta casa de Sagitario. Para referencia consulte su Gran Mándala). El está perfectamente consciente que es un enfocador del poder solar y sabe que su propósito de existencia en este plano es expresar ese poder de acuerdo con lo más elevado de sus capacidades epigenéticas. Su conciencia está fundida, sus acciones son armoniosas y eficientes, su Amor trasciende todas las barreras autocreadas en la naturaleza de personas menos evolucionadas. El secreto de toda maestría (corresponde a la esencia de la Fuente Solar) es la Unificación. (…)

 Capítulo VIII – El Espectro Genérico

(…) Puesto que nuestra bipolaridad esencial no se ha realizado aún plenamente, la Naturaleza hace posible por medio de la facultad de la reacción emocional, el reconocimiento de nuestros estados genéricos latentes. Este reconocimiento se halla en nuestras relaciones con otras personas y nosotros las identificamos – aparentemente fuera de nosotros – por el estímulo de nuestro ser vibratorio que ellas efectúan. Debido a que la cualidad de nuestros patrones de relación reside en nuestra conciencia, ahora reconocemos – cuando nuestro punto de vista está lo suficientemente separado – que cada ser humano es su propio padre-madre, marido-esposa, hermano-hermana e hijo-hija. Nuestro ser genérico sirve para identificar a otros seres humanos como factores en uno o más de estos patrones básicos de relación – y sus muchas variaciones – de acuerdo con nuestros patrones genéricos y nuestros niveles de conciencia congestionados o regenerados. No tenemos enemigos; nosotros mismos somos el origen de lo que interpretamos como “enemistad”. La regeneración de nuestra facultad de reacción emocional mejora la cualidad de nuestro ser vibratorio y así mismo mejora nuestra conciencia de relación con otras personas. Esa es la única forma en que podemos “derrotar a nuestros enemigos” y redimir karma de reacción. (…)

 Capítulo IX – La Asignación o Misión de la Vida

(…) Los aspectos planetarios solos nos representan la “misión de vida”. Cada aspecto pinta una relación recíproca entre cualidades básicas y poderes de conciencia y de esa forma describe un modo por el cual serán cumplidas las asignaciones. La catalogación de aspectos en un mapa dado, da un resumen de la forma en que la persona ha usado los poderes de la conciencia en el pasado, de cómo tiende a usarlos en esta vida y cómo se inclinará a usarlos en el futuro. El cumplimiento de una misión necesita equipo así como objetivo y en el estado encarnado el ambiente es un factor de equipo tan inevitable e importante como lo es la conciencia. Todos los factores ambientales y de relación corresponden a la experiencia humana individual así como la Tierra misma corresponde a la evolución de la Humanidad. Por lo tanto, la correlación de la casa de ubicación de los aspectos con los factores vibratorios representados por los planetas y los signos es necesaria para la evaluación de las actividades de la vida como “misiones”. (…)

Estudios de Astrología IX

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Capítulo I – La Complementación

“Complementación” es la palabra singular más importante en el estudio de relaciones humanas porque es una palabra simbólica del arquetipo de los intercambios vibratorios que hacen que la relación sea lo que es. Su vida es polaridad; sus dos macrocosmos básicos son lo masculino y lo femenino. Todos los patrones básicos de relación humana (marital, fraternal, padres a hijos, etc.) representan un patrón específico de complementación en acción como “igniciones” de conciencia vibratoria humana. (…)

 Capítulo II – La Seguridad

(…) Aries es el Yo Soy primordial – la conciencia de la egoidad individualizada. A causa de la Vida ser Acción, “ser” significa “expresar”, “proyectar” y “actuar y reaccionar”. La creatividad y la epigénesis son, dependiendo de la octava envoltura, los archiprincipios de la acción de la Vida porque todas las expresiones son irradiantes y afectivas por naturaleza. Marte es por consiguiente, el Principio de la Acción, la “Chispa de la Llama Central” la cual provee todo lo epigenético con la facultad del movimiento de proyección. Pero, Marte tiene que tener un objetivo hacia el cual moverse, de lo contrario su acción estaria desprovista de propósito y de significación. Sus acciones desenfocadas serían por lo tanto energia desperdiciada. Desperdiciar la provisión de energía de uno es disipar la conciencia del Yo Soy; el resultado de esta disipación es una de las polaridades del  entimiento de inseguridad. (…)

 Capítulo III – El Diámetro, el Cuadrante y el Decanato

(…) El zodíaco no es simplemente un “cinturón”; es una emanación de cualidades vibratorias que comienzan en el primer grado de Aries, signo cardinal de fuego; este punto es, abstractamente, la iniciación de la circunferencia de la rueda vibratoria de la ciencia astrológica. Este punto es la objetivación – encarnación – de las potencialidades inherentes en el punto central del círculo. El radio del Ascendente – la horizontal izquierda – es la “proyección de potencialidades de la subjetividad a la objetividad”. En cualquier círculo dado, se usa el mismo radio para manifestar el círculo; por lo tanto todas las cúspides de las casas en la rueda son emanaciones del radio del Ascendente y representan el desenvolvimiento de la conciencia genérica en la experiencia y la realización del ideal a través de transmutaciones y expresiones espirituales. (…)

 Capítulo IV – La Luz – Primera Parte

(…) En estos tiempos de indagación creciente en todas las facetas de la experiencia y del funcionamiento humanos, no es sorprendente en realidad que mucha gente por todo el mundo esté abriendo sus mentes a realizaciones más claras sobre la naturaleza de la ciencia de artes ocultas llamada “astrología”. Esta serie de artículos bajo el título general de la Luz, de la cual esta es la primera disertación, es ofrecida a estos, investigadores con la esperanza de que aquellos que ya están “acondicionados adecuadamente y a tiempo oportuno” hallarán, mediante la lectura cuidadosa, la experiencia de lograr cuadros más claros de lo que es la astrología verdaderamente y cómo el conocimiento de su naturaleza puede ser utilizado más constructiva y filosóficamente. Su propósito es completamente consistente con su naturaleza – su propósito es iluminar y su naturaleza es la presentación simbólica de la conciencia evolutiva de la Humanidad, “en masa” o individualmente. (…)

 Capítulo V – La Luz – Segunda Parte

(…) Los colores del espectro son símbolos de luz de cualidades anímicas. Se refieren a la conciencia más espiritualizada de cuerpo, de mente y de emoción que el humano haya realizado hasta ahora o que pueda realizar alguna vez – mientras esté evolucionando en la identidad del ser humano. Un hombre de gran sabiduría dijo una vez que los colores son los sufrimientos y alegrías en la existencia de la luz y se cree que él quiso decir que los colores corresponden – o tienen correspondencia con los estados de sufrimiento y de alegría que los humanos experimentan en tanto que ellos puedan percibir la luz y fueron creados por la Luz. Se nos ha enseñado que más allá de los límites de los colores tal como los conocemos ahora, existen variaciones y extensiones infinitas de vibración de la luz que sólo pueden percibirse a través de la percepción extrasensorial en este plano o mediante el funcionamiento en dimensiones de existencia superiores. Pero aquí nuevamente debemos tener afinidad con las condiciones del alma o la conciencia representada por estas extensiones del color, antes de que podamos percibirlas. (…)

 Capítulo VI – La Luz como Terapia

(…) La astrología es primero y principalmente, un estudio en símbolos de la conciencia evolutiva de la humanidad. Por lo tanto, el lector de astrología que aspira a realizar un servicio de terapia debe familiarizarse con el asunto de la epigénesis. Esta palabra derivada de dos palabras raíces griegas, significa “construir sobre”. En su aplicación oculta o esotérica – se refiere a la facultad de los humanos de construir la cualidad de sus vehículos sobre la cualidad de su conciencia. “Tal como el hombre piensa, así es” describe esta facultad, que es la facultad creadora única expresada por todos los humanos desde el comienzo de su desarrollo evolutivo. De encarnación en encarnación en la espiral de desenvolvimientos de la conciencia, se desarrollan vehículos humanos en los planos etéricos, como matrices del físico, por el condicionamiento de la conciencia individual y la necesidad kármica. Como ningún humano puede usar la conciencia por otro – en el sentido absoluto – esto significa que nosotros individualmente determinamos la cualidad futura de los vehículos por el ejercicio actual de la conciencia. Como nosotros tendemos, subconsciente o instintivamente, a identificarnos y a identificar a otros como “cuerpos”, consideremos un horóscopo como si fuera un cuadro de un cuerpo: El círculo puede entonces tomarse como representando la cubierta de la piel, el “exterior del cuerpo físico”; los puntos planetarios serían los órganos vitales, los centros de percepción y todos los otros contenidos del cuerpo. Todo cuerpo humano es la expresión densa de un plan estructural o idea estructural y aunque un humano aparezca al nacer que carece de algún factor de percepción sensorial o de estructura o función orgánica, es importante reconocer que todos los horóscopos humanos tienen el mismo número y la misma clase de factores simbólicos. La falta de un miembro del cuerpo o la falta de algún órgano de los sentidos a través de toda una encamación no priva a ningún humano de su cociente completo de factores horoscópicos. (…)

 Capítulo VII – La Luz como Comunicación

Desde el punto de vista exotérico, la palabra “comunicar” como generalmente la usamos significa un proceso por el cual se transmite conocimiento o información de una mente a otra. Sin embargo, un estudio y síntesis de sus raíces derivadas revela su significación esotérica la cual nos hace posible comprender mejor la significación real y el uso recto de esta función de transmisión sensorial, intelectual y espiritual. Se deriva directamente de la palabra latina communicare que significa participar. En ella se encuentran dos palabras básicas: “com”, que se refiere a “con” o “junto”, y “un” que se refiere a “unicidad” o “unidad”. De ese modo vemos que la “comunicación” es un medio por el cual son unificadas hasta cierto punto una variedad de mentes y conciencias a través del proceso de la participación. Esta participación es un proceso polarizado: el polo positivo se revela en acciones de radicación, expresando, informando, enunciando, escribiendo, telepatía de proyección y proyección inspiradora; el polo negativo se revela en acciones de percepción, reacción a estímulos vibratorios, toda percepción sensorial, aprendizaje, comprensión y realización. Todo lo que está establecido en la mente divina puede ser transmitido o compartido con las diversas mentes o conciencias individualizadas. La meta evolutiva completa es la unidad realizada de las diversas mentes con la Mente Única de Nuestro Creador. (…)

 Capítulo VIII – La Luz como Afluencia

La palabra afluencia es derivada de dos palabras latinas: “ad”, que significa “a” o “hacia”, y “fluere” que significa “afluir”. Nosotros la usamos generalmente para referirnos a condiciones caracterizadas por la abundancia y plenitud de provisión de riqueza; pero un examen de la derivación de la palabra nos da la clave de su significación esotérica. No es, básicamente, una descripción de condiciones sino una cualidad de conciencia por medio de la cual la abundancia se logra y se manifiesta. En otras palabras, la conciencia humana – la “luz mediante la cual un humano percibe la Luz” – contiene la potencialidad de funcionar “afluentementee” de manera que por correspondencia las condiciones de abundancia puedan afluir a los ambientes y asuntos humanos. Así como el deseo de lograr la salud es uno de los muchos esfuerzos humanos de percibir la Luz, así también es el deseo de lograr la afluencia; es importante considerar cómo puede un ser humano generar la clase de conciencia que hace patente la abundancia en su vida. (…)

 Capítulo IX – La Astrofilosofía Discute la Experiencia del Hospital

(…) Existen dos mándalas astrológicos, extractos del Gran Mándala Astrológico (la rueda de doce casas, Aries como signo Ascendente, 30° de cada signo zodiacal correspondiente a cada casa), que pueden ser estudiados tomando em consideración el por qué los humanos tienen experiencia del hospital. El primero describe las causas evolutivas. Este es trazado por la indicación de los símbolos de los signos mudables en las cúspides de la novena, sexta, tercera y duodécima casas, el símbolo de Sagitario en la novena casa trazado de mayor tamaño, que los otros tres, y las cuatro cúspides conectadas por una serie de líneas rectas y los dos diámetros intersectados. Este diseño forma la cuadratura mudable y sus líneas de fuerza internas complementarias. El diseño de la cuadratura debe comenzar en la cúspide de Sagitario porque este signo es el “signo de fuego representativo” de la cruz mudable; como tal simboliza la apercepción de la verdad. El cuarto signo en la dirección de las agujas del reloj desde Sagitario es Piscis que representa el elemento de agua y el tema de esta disertación. Puede verse una representación más condensada de este orden de sucesión en una línea vertical de los cuatro signo mudables con Sagitario abajo, Virgo encima, Géminis arriba y Piscis en el tope; una línea vertical al lado con la punta de flecha más arriba de Piscis demostrará cómo (porque este es un “mándala de cuadratura”) “una falta en Sagitario conduce a condiciones negativas de Piscis”; en otras palabras, la falta de apercepción de la verdad conduce a condiciones kármicas de la duodécima casa, Piscis. En términos de la “interpretación de aspectos de cuadratura y oposición”, este mándala revela que los hospitales son sitios de limitación, de constricción y de sepultura para la conciencia que rehúsa las oportunidades de reconocer la Verdad; las condiciones que requieren hospitalización son siempre consecuencias de haber expresado la falso en el pasado. Pero la Verdad es un “atributo del Ser eterno; está siempre disponible, siempre capaz de servir y omnipotente para auxiliar. Por lo tanto, la necesidad kármica que denominamos “experiencia de hospital” puede ser considerada como una oportunidad de percibir la verdad de seidad en mayor grado que nunca antes. (…)

 Capítulo X – El Sendero Astrológico

El propósito de representar esta disertación es doble. Está bien que los estudiantes nuevos de astrología obtengan una perspectiva de lo que este Sendero les exige en entrenamiento mental y lo que incluye en expansión del conocimiento y la comprensión. Aquellos estudiantes con experiencia en el Sendero deben recordarse periódicamente de los requisitos de su Sendero elegido y refrescar sus propósitos, métodos y objetivos espirituales. El Sendero Astrológico es largo y contiene muchas complejidades de desenvolvimiento; el “punto de vista de largo alcance” y una paciencia calmada y firme son requisitos primarios para el cumplimiento de cualquiera de sus fases. Algunos estudiantes, en la vida presente, pueden estar recapitulando el conocimiento ganado por medio del estudio en vidas pasadas y ahora están listos para comenzar a aplicar su conocimiento y comprensión; algunos pueden estar continuando todavía su programa de absorción y aún otros pueden estar dando el primer paso en este Sendero. Prescindiendo de la localización presente, todos deben tener un conocimiento de gran alcance de todo el programa envuelto en este estudio complejo para que el ideal y propósito espirituales puedan sostenerse sin vacilar. (…)

Cosmos…

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