Astrologia Árabe

Un Horóscopo para Leer el Pensamiento en el Compendio de Ibn Masud ibn Farmiya

 Monica Herrera Casais

Universidades de La Laguna y Frankfurt

Edición, traducción y estudio de un opúsculo astrológico del siglo XIV de Ibn Masud ibn Farmiya

Resumen

 Este trabajo estudia un horóscopo de interrogaciones para leer el pensamiento en los Husul al-maqasid wa-l-amal, un breve tratado de astrología política compilado por Ibn Masud ibn Farmiya en el norte de Africa hacia finales del siglo XIV o principios del XV. El horóscopo podría estar copiado de uno de los escritos de al-Kindi, está trazado según las directrices del “método de la rotación” y su objetivo es investigar las perspectivas de una íntima amistad.

Introducción

 La Astrología de Interrogaciones

 La astrología de interrogaciones (al-masa’il) es un tipo de astrología horaria para resolver consultas sobre los aspectos de la vida cotidiana que preocupan a los individuos tanto en lo personal y lo familiar, como en los negocios, el gobierno, la economía o el entretenimiento. Su origen está ligado a la antigua hemerología o astrología de elecciones (al-ijtiyarat) con la que se escogía el momento más propicio para comenzar una actividad (ibtidaat al-a cmal). La cuestiones que se pueden plantear en una consulta de interrogaciones son ilimitadas: conseguir noticias sobre personas ausentes, descubrir a un ladrón y conocer su nombre, averiguar el verdadero padre de un niño, confirmar un adulterio, valorar si un proyecto o un tratamiento médico tendrá éxito, desenmascarar a un traidor, etc. La búsqueda de cosas perdidas y, sobre todo, de tesoros enterrados fue objeto de especial atención en los escritos astrológicos árabes medievales y puede considerarse como un subgénero dentro de las interrogaciones.

A diferencia de la astrología genetlíaca (astrología individual) que basa sus predicciones en el horóscopo natalicio, las interrogaciones suelen utilizar el horóscopo que se prepara en el momento que el consultante (al-sa’il) expone su problema (al-haya, en la terminología de Ibn Masud). La voluntad del cliente a la hora de preguntar por un determinado asunto es, por tanto, la que señala cuándo debe levantarse el ascendente de la interrogación. Esta norma que se recomienda tanto en el Kitab altafhim de al-Biruni (973-1048) como en el Kitab al-bari fi ahkam al-nuyum de Ibn Abi l-Riyal (ca. 965-ca. 1040) procede de la antigua astrología griega. Una parte del éxito de las interrogaciones radica en esta costumbre que dispensaba a los astrólogos de fatigosos cálculos retrospectivos para fijar un ascendente imaginario ya que, por lo general, se desconocía el momento exacto en que habían ocurrido los hechos a analizar (la fuga de un esclavo, una pelea de amantes, etc.)1. El método se justifica en la fuerte creencia en que los astros determinan todo lo que ocurre en el mundo sublunar y acepta la posibilidad de resolver diferentes consultas con un solo horóscopo.

1 BOUCHE-LECLERCQ, 1963 (L’Astrologie…): 469-470. La elección del ascendente supone, además, una difícil tarea porque la posición de la cúspide varía rápidamente a consecuencia del movimiento diurno. Su rectificación podía llevarse a cabo aplicando las complicadas reglas del numudar cuyos resultados no siempre eran acertados: vid. NORTH, J. D., 1986: Horoscopes and History, Londres, 51-52.

La principal fuente de la Antigüedad que nutre los tratados árabes sobre interrogaciones es el quinto y último libro del Carmen astrologicum de Doroteo de Sidón (I d. C.)2. El Tetrabiblos de Ptolomeo (II d. C.), en cambio, no acepta esta clase de práctica al considerar que permite modificar el pronóstico natalicio a conveniencia del individuo3. En la tradición árabe, la amplia difusión de las interrogaciones está documentada en los manuscritos conservados y en las abundantes noticias de obras que incluyen el término al-masa’il (consultas, preguntas) entre los elementos que componen sus títulos (Kitab almasail fi ilm ahkam al-nuyum es un modelo de título frecuente en los tratados del género)4. Entre los autores que cultivaron las interrogaciones destacan los abbasíes, sobre todo, Umar ibn al-Farrujan al-Tabari (762-812), el traductor árabe del Carmen astrologicum, Masa’allah (762-ca. 815), Abu Ali al-Jayyat (m. ca. 835), Sahl ibn Bisr al-Isra ili al-Yahudi (s. IX), Sahl ibn Nawbajt (s. IX), Abu Yusuf Yaqub al-Kindi (ca. 801-ca. 866), Abu Masar al-Balji (787-886) y Abu Yusuf Yaqub al-Qasrani (s. IX), además del ya citado Ali ibn Abi l-Riyal que, en el siglo XI, fue astrólogo de corte de uno de los emires ziríes de Túnez.

2 DOROTEO, Carmen… V:1-43, 106-158 (ed. árabe), 262-322 (trad.), 384-427 (textos griegos).

3 NALLINO, C. A., 1944: “Astrologia e astronomia presso i Musulmani”, Raccolta di scritti editi e inediti, Roma, vol. V, 10-11. La edición que he consultado es PTOLOMEO, Tetrabiblos, ed. y trad. F. E. Robbins, Cambridge (Mass.) – Londres, 1998 reimp. (1a ed. Londres, 1940).

4 Véanse los repertorios de BROCKELMANN, C., Geschichte der arabischen Litteratur, Leiden, 1943-1949 (2a ed.), 2 vols. y Supplementbände, Leiden, 1937-1942, 3 vols.; SEZGIN, F., G.A.S.: Geschichte des arabischen Schrifttums, Leiden, 1979, vol. VII.

Esta rama de la astrología ha sido una de las menos investigadas y sobre ella existe escasa documentación moderna, a excepción de algunos trabajos recientes de Ch. Burnett (Instituto Warburg) y de K. Yamamoto y M. Yano (Universidad de Kyoto Sangyo). Por la misma razón, las ediciones de obras específicas son casi inexistentes.

El Compendio de Ibn Masud ibn Farmiya: Los Husul Al-Maqadsid wa-l-amal El horóscopo objeto de análisis procede de un breve compendio astrológico redactado en el norte de Africa, probablemente en Túnez o Fez, hacia finales del siglo XIV o principios del XV. Su título completo es Husul al-maqasid wa-l-amal min al-turuq wa-l-fawa’id al-lati talamu min-ha mudad al-wula wa-l-ummal mimma yamaa-hu Ibn Farmiya (Satisfacción de los propósitos y las esperanzas: Compendio de procedimientos y apuntes astrológicos para calcular la duración de los gobernadores y los altos funcionarios recopilado por Ibn Farmiya) y fue redactado por un astrónomo de mezquita y reconocido imam llamado Izz al-Din Abd al-Aziz ibn Mascud ibn Farmiya al-Tilimsani al-Maliki (Damasco, El Cairo y Túnez, 1372-1394)5. El opúsculo está preservado en el fondo árabe de la biblioteca del Real Monasterio de El Escorial (MS D. 916/7, ff. 264v – 267v)6 y hasta ahora permanecía inédito.

5 Acerca del personaje, vid. a) ediciones: IBN MASUD, Risala kafiyat al-sayb fi lamal bi-l-yayb (Tratado del regalo suficiente para usar el cuadrante de senos), ed., trad. y estudio M. Aguiar Aguilar, Tesis Doctoral inédita, La Laguna, 1995 (nueva versión en preparación); IBN MASUD, Husul al-maqasid…, ed., trad, y estudio M. Herrera Casais, Memoria de Licenciatura inédita, La Laguna, 2002; b) estudios parciales: AGUIAR Aguilar, M., 1995: “En torno al original árabe perdido del Liber de crepusculis: la Maqala fi l-fayr wa-l-safaq (?) de Abu Abd Allah Muhammad b. Muad al-Yayyani (s. XI-2)”, Al-Andalus – Magreb 3, 47-54; AGUIAR Aguilar, M., 1996: “En torno a Izz al-Din Abdal-Aziz b. Masud (siglo XIV): vida y reseña de sus obras conocidas”, Boletín de la Asociación Española de Orientalistas 32, 187-196; AGUIAR Aguilar, M., 1996: “Las aplicaciones del cuadrante de senos en agrimensura a través de un tratado árabe oriental del siglo XIV”, en C. Alvarez de Morales (ed.), Ciencias de la naturaleza en al-Andalus:Textos y estudios IV, Granada, 93-113.

6 CANO Ledesma, A., 1996: Indización de los manuscritos árabes de El Escorial, Madrid, vol. I, 121, 127; DERENBOURG, H. – RENAUD, H. P. J., 1941: Les manuscrits arabes de l’Escurial, París, vol. II:3, 16-17. El volumen D. 916 corresponde al C. 911 del catálogo de Casiri que no menciona los Husul: vid. CASIRI, M., 1760: Bibliotheca Arabico-Hispana Escurialensis…, Madrid, vol. I, 350.

Los apartados (en su mayoría, turuq y fawa’id) en que se dividen los Husul están dedicados casi en su totalidad a la astrología política7 y su principal fuente de información son dos capítulos del tercer libro del Kitab al-bari de Ibn Abi l-Riyal. La última parte del compendio, sin embargo, incluye el comentario y las figuras de dos horóscopos que podrían estar copiados del famoso tratado de astrología de interrogaciones de al-Kindi, el Kitab fi mudjal ilà ilm al-nuyum (Introducción a la ciencia de las estrellas), también conocido como los Arba una bab (Los cuarenta capítulos). Ibn Masud no especifica que sus horóscopos provengan de los Arba una bab y alude a al-Kindi llamándolo simplemente Abu Yusuf (en el texto solo especifica: wa qala Abu Yusuf). Por otra parte, aunque a su vez los Arba una bab constituyen una de las fuentes primordiales del Kitab al-bari, en la obra magrebí no hay ni rastro del peculiar método que Ibn Masud describe para el trazado. En cuanto a los horóscopos, el primero de ellos estudia los significadores que confirman un viaje y señalan la fecha de la partida, mientras que el segundo es el que enseña a esclarecer los pensamientos más íntimos del consultante que, en este caso, se refieren al futuro de una relación.

7 Las técnicas de predicción descritas en el compendio son las habituales en astrología individual: la prorrogación (tasyir), los años del kadjudah y, por tanto, los ciclos de años de los planetas (sinu al-kawakib), los años de los signos del zodíaco (sinu al-buruy) y las partes (siham).

La Lectura Astrológica de Pensamiento

La finalidad de la lectura astrológica de pensamiento (istijray damir) es desvelar el verdadero propósito de una consulta sin que el individuo tenga que detallar sus problemas o inquietudes secretas. Para ello la única herramienta de que dispone el astrólogo es la observación de la configuración de la esfera celeste en el momento apropiado. De hecho, según Ibn Abi l-Riyal, las posiciones más o menos favorables de determinados astros, particularmente de los planetas maléficos (Marte y Saturno), cuando el cliente se introduce en el gabinete del adivino también pueden ayudar a descubrir sus buenas o malas intenciones.

La destreza para anticipar los deseos del individuo y cierto grado de perspicacia fueron, posiblemente, requisitos indispensables para que los astrólogos de corte pudieran conservan puestos de prestigio en los círculos de poder. La razón de ello es que los astrólogos oficiales solían ser puestos a prueba por sus mecenas (reyes, gobernadores, jefes militares, etc.) para comprobar la veracidad de sus predicciones o por pura diversión con preguntas inesperadas como: ¿qué asunto dirías que llevo entre manos?, ¿adónde me dirijo? o ¿crees que voy a modificar lo que ya había planeado? Los repertorios biográficos y las crónicas relatan anécdotas tan comprometedoras como éstas felizmente resueltas por Abu Masar en la corte del califa abbasí al-Mu’tamid (870-892), el poeta Ibn al-Samir en la del emir andalusí Abd al-Rahman II (821-852) y al-Biruni en la del sultán Mahmud de Gazna (998-1030).

Las técnicas empleadas para leer la mente con relativo éxito son muy poco conocidas, aunque el interés que despertaron entre los astrólogos árabes parece evidente dado que existen varios escritos y capítulos de tratados, todos ellos inéditos, dedicados en exclusiva esta cuestión. Los que enumera la colección de F. Sezgin son principalmente el Kitab istijray al-jafi wa-l-damir de Masa’allah (el Kitab al-masa’il fi ilm ahkam alnuyum de al-Qasrani lo cita como Tafsir qada’ al-damir min qawl Masa’allah wa-l-awwalin), la Risala fi stijray al-damir bi-tariq alnuyum de Umar ibn al-Farrujan, el primer capítulo (Fi l-damir wa-ljafi) del Kitab fi l-masa’il wa-l-ahkam de Sahl ibn Bisr, la Risala fi stijray al-damir de un astrólogo poco conocido llamado Abu l-Hasan al-Nasawi (ss. X-XI) y Al-Qura al-mutammana li-stinbat al-dama’ir al-mujammana de al-Biruni.

Un capítulo del primer libro del Kitab al-bari de Ibn Abi l-Riyal incluye igualmente algunas recomendaciones extractadas de fuentes más antiguas como Hermes (mítico autor del Corpus hermeticum, ss. II-III d. C.), Doroteo, Vetio Valente (160 d. C.), al-Kindi y otras anônimas para adivinar el pensamiento (“saber la cogitacion del demandador e, si fueren muchas, todas”, en la version alfonsí). Sin embargo, no existen coincidencias entre las indicaciones que Ibn Abi l-Riyal transcribe de al-Kindi, que detallan el cálculo de una parte (sahm), y el método que Ibn Masud atribuye al mismo autor.

El Ejemplo de Horócopo: Traducción y Representación Gráfica

El comentario del ejemplo de horóscopo para leer el pensamiento (mital mas’alat al-damir) y su representación gráfica se encuentran en el penúltimo folio (f. 267r) de los Husul al-maqasid wa-l-amal. La traducción del texto árabe presenta algunas dificultades por el léxico empleado (especialmente, sattan, fahisa y azad) y por la fraseología repetitiva de la redacción. El objetivo del horóscopo se introduce mediante la expresión marifat istijray al-damir que, de forma general, en astrología señala la posibilidad de predecir lo que depara el futuro. Al-Biruni, sin embargo, puntualiza que al-damir (pl. al-dama’ir) es el pensamiento más o menos inconsciente que el consultante guarda para sí mismo lo que, como acabo de explicar, corresponde a la “cogitacion del demandador” en la versión alfonsí del Kitab al-bari.

En cuanto a la figura de horóscopo, su esquema es el habitual en los tratados de astrología medieval. Cada casilla representa una de las doce casas zodiacales, empezando por el cuadrado de la izquierda (ascendente o casa I) desde donde se cuentan las casas en sentido contrario al de las agujas del reloj. Desde el punto de vista codicológico, es interesante destacar que los nombres de los signos que ocupan las casas se escribieron de forma que hay que ir girando el horóscopo en dicho sentido para poder leer las casillas. El cuadro se rellenó con la información que el texto proporciona, aunque añade la posición de Marte en Cáncer.

Ejemplo sobre el propósito de la consulta.

Otro ejemplo (f. 267r) para entender esta clase (de método) sirve para leer el pensamiento. Consiste en buscar el ascendente y la casa em que está su regente. Luego, calcula cuál es la séptima casa a partir del regente del ascendente y observa en qué posición se encuentra el regente de esa (nueva) casa VII respecto a las casas del ascendente. Finalmente, cuenta desde la (nueva) casa VII, calculada desde el regente del ascendente, hasta la casa en que está el regente de esa casa VII. Las consultas sobre esa materia no (…), si Dios el Altísimo quiere.

Ejemplo práctico de lo anterior: el ascendente estaba en Cáncer y su regente, la Luna, se hallaba en Sagitario. La “nueva” casa VII estaba en Géminis y su regente, Mercurio, en Aries. Retrocedimos desde Géminis, la “nueva” casa VII, hasta la posición de la Luna y encontramos que el regente de Géminis, Mercurio, estaba en la undécima casa contada a partir de Géminis. Establecimos, por tanto, que la consulta era sobre un amigo con el que se deseaba contactar: debido a que Mercurio se estaba separando de Marte, sentenciamos que los dos amigos eran muy diferentes. Si Marte entrase en cuadratura con Mercurio mientras se hallaba en Cáncer, el signo de su caída, ocurriría un gran escândalo entre ellos. Dado que Mercurio era el significador, indicaba que el amigo era distinguido8.

8 El calificativo que utiliza el texto es azad que, en persa, equivale a noble y excelente: vid. DOZY, 1968 (Supplément…): vol. I, 19. Mi traducción se basa en la significación de Mercurio, relacionada con la inteligencia, la elocuencia, el sentido artístico y las buenas maneras: vid. BIRUNI, K. al-tafhim…, 250, 251; BOUCHE-LECLERCQ, 1963 (L’Astrologie…): 101, 321-322, 323; IBN ABI L-RIYAL, Libro conplido… I:4, pp. 16b-17b y IV:9, p. 187a-b.

Comentario del Horóscopo

El procedimiento más frecuente para interpretar un horóscopo de interrogaciones consiste en definir los elementos del mismo, como una cúspide (Asc., I.M.C., Desc. o M.C.) o el principio de una casa, que representan a las personas y cosas implicadas en la consulta, incluido el propio interesado que puede identificarse con el ascendente (al-tali) o con su correspondiente planeta regente (rabb al-tali). A continuación, se estudian las relaciones astrológicas que se establecen entre todos esos elementos para extraer el pronóstico. En el ejemplo de los Husul se añade, además, un segundo horóscopo que se superpone al de la interrogación. Para Ibn Masud este otro trazado equivale al horóscopo del “asunto” (al-haya), mientras que el conjunto de directrices em que se basa para computarlo se denomina “método de la rotación” (tariqat al-dawr)9.

9 Lo explica en el horóscopo del viaje. Esta clase de dawr no debe confundirse con los ciclos de años usados en astrología mundial para calcular la duración de los imperios, las dinastías y los reyes.

Ibn Masud resume al máximo la descripción teórica del método y para solucionar de forma práctica el horóscopo modelo incluye únicamente los datos imprescindibles: los signos que ocupan las casas y planetas significativos sin posiciones exactas. El método de la rotación presenta considerables variantes respecto al trazado convencional de una carta natal individual, aunque su mecanismo se puede recomponer a partir del comentario de los horóscopos de los Husul. Para llevar a cabo la lectura astrológica de pensamiento según el método que Ibn Masud copia de Abu Yusuf (al-Kindi) deben seguirse los siguientes pasos:

1. En primer lugar se levanta el horóscopo de la interrogación, probablemente, a petición del cliente (el texto no lo especifica). Este trazado podría llamarse horóscopo radical (asl) y, en el ejemplo en cuestión, su ascendente está en el signo de Cáncer.

2. A continuación se localiza el punto cuya significación está asociada al tema de la consulta. En este caso, se trata de la cúspide de la casa VII que se calcula a partir de la posición del regente del primer ascendente. Ese planeta es la Luna y se halla en Sagitario, desde donde se deben contar siete casas para encontrar el lugar deseado.

3. El punto obtenido coincide con el signo de Géminis que pasa a convertirse en el ascendente del asunto (tali al-haya). A partir de este otro ascendente se redistribuyen las doce casas en el orden habitual, efectuando una segunda “vuelta” (dawr) sobre la esfera. El resultado de estas operaciones son dos horóscopos superpuestos, el de la interrogación y el del asunto. Este último funciona como un

horóscopo independiente.

4. La significación de la casa que ocupa el regente de esa casa VII em el horóscopo del asunto es la que desvela las preocupaciones secretas del cliente. Por tanto, dado que Mercurio, el regente de Géminis, está en su correspondiente casa XI (Aries), el astrólogo concluye que el problema tiene que ver con la amistad.

5. En la interpretación hay que tener en cuenta los aspectos que forma el regente de la casa VII, Mercurio, con el regente de la casa que contiene a ese planeta y que aquí se trata de Marte.

La casa VII (bayt al-nisa/ bayt al-urs) es una de las más recurrentes en astrología de interrogaciones debido a su variada significación que se vincula al matrimonio y las aventuras amorosas, los litigios, las asociaciones, los objetos perdidos o robados, etc. Ibn Masud enlaza los íntimos pensamientos del individuo con las atribuciones de la casa que ocupa el regente de la casa VII. Para Ibn Abi l-Riyal, en algunas circunstancias este planeta simboliza a la persona por la que se pregunta10 y, de la misma manera, Ibn Masud advierte que Mercurio es el significador (wa kawn aldalil utarid) del amigo. En base a la posición de este planeta, en la nueva casa XI, se deduce que lo que interesa al cliente es una relación (fa-qulna: al-su’al an sadiq yu’mal al-ittisal bi-hi) cuyo futuro depende de los aspectos que forman los regentes de las casas señaladas. Esta técnica difiere de la tradición ptolemaica según la cual para investigar las perspectivas de una amistad (su duración, las afinidades, desavenencias, rivalidades, etc.) es más conveniente comparar los horóscopos natalicios de los dos interesados11.

10 Los detalles están en IBN ABI L-RIYAL, Libro conplido…I:9, 26a.

11 PTOLOMEO, Tetrabiblos IV:7, 413-421 y su resumen en BOUCHE LECLERCQ, 1963 (L’Astrologie…): 453-455. El método ptolemaico seguía vigente en Europa en el Renacimiento, vid. GRAFTON, A., 1999: Cardano’s Cosmos. The Worlds and Works of a Renaissance Astrologer, Cambridge (Mass.) – Londres, 114.

La casa XI es la casa de las actividades y contactos sociales (bayt al-asdiqa). En ciertos tratados de astrología, como el Kitab al-bari, la amistad está marcada por los aspectos que el regente de esta casa forma con el regente del ascendente y con la Luna. Lo mismo ocurre en el horóscopo de los Husul en que el distanciamiento (infisal) de Mercurio respecto a Marte se traduce en incompatibilidad entre los dos amigos (inna bayna-huma sattan). La cuadratura (distancia angular de 90º) y, sobre todo, la oposición (180º) entre los planetas mencionados es negativa e indica desacuerdos y enfrentamientos. De hecho, Ibn Masud prevê un gran escándalo (fahisa) ante una eventual cuadratura con Marte en el signo de Cáncer.

Es imposible precisar el valor de fahisa en esta relación, puesto que el término se utiliza sin contextualizar. El Carmen de Doroteo asocia la cuadratura de Marte y Mercurio con la homosexualidad (al-liwat), especialmente cuando Marte está en la casa de Mercurio (Géminis o Virgo) y Mercurio en la casa de Marte (Aries o Escorpio). A esto hay que sumar que si Marte domina sobre la posición de Mercurio (Marte se halla en el ascendente radical y Mercurio en el domicilio de Marte en el horóscopo de los Husul) la cuadratura señalará un comportamiento licencioso o reprobable para la sociedad (sanaa asya’ munkara fi l-nas). La homosexualidad también está presente en el Kitab al-bari (“la amor que es entre dos omnes o otras dos cosas o animalias”, en la versión alfonsí) que considera determinantes los aspectos que los regentes de la casas VII y XI forman con el ascendente.

El término fahisa hace alusión a conductas censuradas por las normas sociales y la moral religiosa islámicas como la fornicación, el adulterio o la prostitución, aunque la interpretación del horóscopo parece confirmar la lectura de homosexualidad12. La razón de que Ibn Masud decidiese incorporar esta cuestión en su compendio queda todavía pendiente. Tan solo cabe apuntar que la astrología antigua y medieval se ocupó con naturalidad de casi todos los aspectos de la sexualidad, perversiones incluídas (paidofilia), tanto dentro como fuera del matrimonio (pérdida de la virginidad, fidelidad y promiscuidad del hombre y la mujer, número de esposas y amantes, preferencias carnales, etc.)13. El amplio tratamiento de la sexualidad en las obras astrológicas evidencia su demanda en la sociedad y, por tanto, podría servir de orientación para conocer la realidad de las costumbres en cada época.

12 Según V.V. A.A., 1986: “Liwat”, E.I.2, vol. V, 782 éste es uno de los significados de fahisa. El término aparece con este sentido en el Corán (7: 80-81, 27: 54-55 y 29: 28-29) en aleyas referentes a Lot y su pueblo: la traducción que he consultado es El Corán, trad. J. Cortés, Barcelona, 1986.

13 Vid. LEMAY, H., 1980: “The Stars and Human Sexuality: Some Medieval Scientific Views”, Isis 7, 127-137.

En resumen, lo que se pretende examinar en este horóscopo para leer el pensamiento son las oportunidades de relación entre dos amigos que podrían convertirse en amantes o protagonizar algún episodio más o menos desmedido. Dada la complejidad de la técnica del trazado no resulta del todo coherente que el pronóstico final tenga en cuenta solamente los aspectos que forman dos planetas (Mercurio y Marte). Sería deseable que una valoración global del resto de elementos del horóscopo, cuyos datos se desconocen, corroborase la predicción.

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