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Comentario Astrológico del Horóscopo de Demóstenes

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Porch-Of-The-Caryatids--Athens--Greece-
Aurelio Pérez Jiménez
(Fírmico Materno, Mathesis. 6.30,22)
Este trabajo se ha realizado en el marco del Proyecto de la Universidad de Málaga, FFI 2009-12353 financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación de España.
Inter Classica
Resumen
En el libro VI de Fírmico Materno se han transmitido horóscopos individuales de varios personajes destacados de la cultura griega. El primero es de Demóstenes y la carta astral establecida para éste se aplica (cambiando sólo los signos) a los otros cuatro horóscopos. En este trabajo trato de demostrar que el de Demóstenes pudo ser un horóscopo basado en una disposición planetaria real (para el 386 a.C.). Las posiciones planetarias y los signos que ocupan los lugares de la dodecátropos se ajustan a los detalles de la vida del orador. Nuestra hipótesis es que este horóscopo pudo ser el modelo para los de Homero, Platón, Píndaro-Arquíloco y Arquímedes que siguen después.
 1. ¿Un horóscopo real o ficticio?
Sunset in Portara, Naxos
Fírmico Materno cierra el capítulo XXX del libro VI de su Mathesis con una serie de horóscopos correspondientes a diversos personajes de la cultura griega. La serie se inicia con este de Demóstenes, que traemos a estudio aquí, humilde ofrenda para alguien como el Prof. Calvo Martínez que ha dedicado una parte de su actividad investigadora a la retórica, e incluye además los de Homero, Platón, Píndaro y Arquíloco y Arquímedes. Reproducimos, acompañado de nuestra traducción, el primero, el que va a ser objeto de nuestro estudio:
Si hora in signo Virginis fuerit inventa, et in eadem hora Mars et Mercurius et Venus partiliter fuerint collocati, Iuppiter vero in occasu collocatus Piscium possederit signum, et his qui in horoscopo sunt partili radiatione iungatur, Sol vero in anafora horoscopi id est in Libra sit constitutus, et Luna quintum ab horoscopo locum in Capricorno constituta possideat, Saturnus vero in nono ab horoscopo loco positus signum Tauri teneat, qui sic hos omnes habuerit talis erit orator, ut in modum fulminum dictorum eius sententiae proferantur, ut pro arbítrio eius multitudinis animi aut quiescentes excitentur, aut incensi facile mitigentur. Talia etiam erunt eius dicta, ut haec ad augmentum et ad nutrimentum ingenii sui posteritas contentiosa animositate perdiscat. Talis orator apud Macedonem Philippum non armorum vi sed orationis licentia persequebatur, et ut manifestius explicemus: haec genitura divinum Demostheni inspiravit ingenium.
Si el horóscopo se encontrara en el signo de Virgo, y en el mismo horóscopo Marte, Mercurio y Venus estuvieran situados por grado, mientras que Júpiter, colocado en el occidente poseyera el signo de Piscis, y se asociara con el brillo de su grado a los que están en el horóscopo; si a su vez el Sol estuviera situado en la anáfora del horóscopo, o sea en Libra, y la Luna ocupara el quinto lugar desde el horóscopo, situada en Capricornio; y si, por su parte Saturno, situado en el noveno lugar desde el horóscopo, ocupara el signo de Tauro, quien los tuviera así a todos será tal orador que a manera de rayos saldrán las expresiones de sus discursos, de tal modo que por voluntad suya se excitarán los ánimos de la multidud, aunque estén tranquilos, o, si encendidos, se calmarán fácilmente. Serán además sus palabras de tal fuerza, que la posteridad las guarde bien, con obstinado entusiasmo, para grandeza y alimento de su espíritu. Semejante orador ante el macedonio Filipo lo perseguía no con el poder de las armas, sino de su discurso y, por decirlo más claro, esta carta natal le infundió a Demóstenes su divino ingenio.
La primera cuestión que uno se plantea al registrar las posiciones de los planetas que en él figuran es si estamos ante un horóscopo real o ficticio. Al tratarse de ejemplos didácticos, el astrólogo no parece haberse visto obligado a mantener una cierta coherencia temporal cuando atribuyó todos estos horóscopos a distintos personajes de la cultura griega. Se limita a establecer una plantilla que se mantiene en todos ellos modificando sólo los signos que ocupan las casas, a partir del horóscopo. Los planetas siempre tienen las mismas posiciones en la dodecátropos de acuerdo con el principio pedagógico que las rige: explicar las influencias en los nacimientos de personajes ilustres de las configuraciones entre ellos y según los lugares de la dodecátropos que ocupaban. Sin duda se trata, pues, de horóscopos ficticios, como sugiere la presencia entre esos personajes de Homero y, antes, de Edipo. Los demás también son griegos (Demóstenes, Platón, Píndaro y Arquíloco y, por último, Arquímedes, que nos da el terminus post quem de la serie, el 212 a.C., fecha de su muerte, del que podemos dudar si pertenece a la fuente de Fírmico o es una licencia patriótica que él mismo se ha permitido). No hay ningún orden aparente en la sucesión de los horóscopos. Si pensamos en la sucesión de los signos del horóscopo, parece un criterio para los tres primeros y el último: Demóstenes (Virgo), Homero (Sagitario) Platón (Acuario) y Arquímedes (Tauro); pero el orden se altera con los líricos (Libra). Si tenemos en cuenta la antigüedad de los personajes, no repetan el orden ni Demóstenes (primer horóscopo) ni los líricos (cuyo horóscopo sigue al de Platón). Y si se trata de prestigio, habría sido más lógica la sucesión Homero, Platón, Píndaro-Arquíloco y Arquímedes, pero no comenzar por Demóstenes. A menos que éste fuera un horóscopo con cierta base real y que sirviera como modelo al tratadista para fijar la plantilla aplicada a todos los demás. Veamos:
La verdad es que las posiciones de los planetas en este horóscopo no coinciden del todo con las que corresponden al año de nacimiento de Demóstenes (384 a.C.). Sin embargo, considerando la posición con las longitudes sidéreas (habituales en astrólogos del I a.C.) para la latitud (23º 43E) y longitud (38ºN) de Atenas, los datos son parecidos (con excepción de Marte) a los de la noche del 2 de octubre del 386 a.C. Entonces, a las 23h (con longitudes sidéreas), el horóscopo estaba en 2º de Virgen en él se encontraban Venus (7º) y Mercurio (24º). En la segunda casa estaba el Sol (13º de Libra). En la 5ª encontramos la Luna (28º de Capricornio); en el Occidente está Júpiter (2º de Piscis); y Saturno (5º de Tauro) ocupaba la 9ª casa. Tan sólo no encaja con esta carta astral (y no es cuestión baladí)5 Marte (28º de Escorpio) que ocupaba, por tanto, el bajo cielo y no el horóscopo. Después de la fecha indicada, no volvemos a encontrar Saturno y Júpiter en los mismos signos hasta el 11 de octubre del 208 a.C.; entonces a las 23.33 (siempre Zodíaco sidéreo) coinciden con los datos de Fírmico Materno todas las posiciones, salvo la de 2que sigue, y no precede, al Sol. Sobre la identidad posible del astrólogo que pudo elaborar este horóscopo no tenemos argumentos sólidos que permitan una identificación precisa. Aunque, si la fuente de Fírmico fue, como parece, la misma de Doroteo Sidonio, Anubión y Pseudo-Manetón, el tratado del que estos dependen en este detalle pudo ser el de Nequepso y Petosiris.
5 En este caso no podemos pensar en confusión de ambos signos (Virgen y Escorpio), ya que la similitud entre ambos se da en los textos impresos, pero no en los manuscritos, que suelen confundir Virgen y Capricornio. En cualquier caso no es descartable un error (está en el mismo día del 383 a.C.) o simplemente una modificación intencionada de la posición para acomodar el planeta a los intereses del horóscopo. Para una propuesta similar a propósito de la posición de Saturno en el horóscopo de Sila (aunque en este caso la diferencia es sólo de un año y no de tres) véase W. HÜBNER, 2005, pp. 17-18.
Así pues, pese al carácter artificial de los horóscopos incluidos en el paquete del libro VI de Fírmico, el del orador ateniense puede aproximarse a la fecha real de su nacimiento (386 a.C. en lugar de 384 a.C.). Los demás horóscopos, todos ficticios, habrían quedado en la tradición hermética de donde los toma Fírmico, que hace suyo el de su compatriota Arquímedes.
De cualquier modo, y salvada la curiosidad de la coincidencia o no de los datos que ofrece el horóscopo con los de fechas reales anteriores a Fírmico Materno, lo cierto es que el astrólogo ha manejado bien los datos que le ofrecían los textos astrológicos antiguos para justificar por las configuraciones astrales los rasgos principales de la vida, profesión y personalidad del orador ateniense. Veamos a continuación esos datos, referidos siempre a su incidencia en la profesión retórica o en una vida consagrada a la política como fue la de Demóstenes, amén de algunos detalles de su perfil biográfico que corresponden a estas configuraciones astrales, aunque nada diga al respecto el comentarista.
2. Una carrera ajustada a la doctrina astrológica sobre las profesiones
The Moon, Venus, Jupiter and Aldebaran making a square in the sky just before sunrise
No es casualidad que en este horóscopo la personalidad del individuo esté conformada por las dos casas de Mercurio (planeta de la inteligencia y la oratoria) como los centros principales de la dodecátropos que, según los textos, determinan la condición profesional del nacido: Virgo en el horóscopo y Géminis en el medio cielo. No obstante, de acuerdo con la doctrina general sobre el tema, todos los centros son importantes y el tercero, el occidente, coincide con Piscis, casa de Júpiter, planeta de la autoridad y el prestigio político, que además se encuentra ocupándola en ese momento. Pues bien, si, cuando en el medio cielo hay algún planeta, tenemos que deducir la actividad profesional del nacido a partir del horóscopo, aquí el fatalismo astrológico no dejaba a Demóstenes otra salida que la oratoria y la carrera pública, política y militar.
2.1. Los cuatro centros:
a) Virgo en el Horóscopo: Ya la coincidencia del propio signo con este lugar orienta en esa dirección, por ser casa de diurna de Mercurio que influye especialmente en el nacimiento de personas dedicadas a las letras, al derecho y la retórica.
Lo dice el mismo Fírmico en otro lugar, cuando asegura, por supuesto siguiendo la doctrina general, que los hijos de Virgo se ven inmersos en muchos asuntos y preocupaciones. Esto va bien, sin duda, con el protagonismo político de Demóstenes; pero todavía mejor cuando dice que obtendrán felicidad y sustento docti sermonis gratia. En realidad, aunque Fírmico ha podido tener en cuenta esta doctrina de Hermes Trismegisto al atribuir el horóscopo a Demóstenes, lo cierto es que ya otros astrólogos relacionan el signo con la profesión de quienes se ganan la vida con las palabras y discursos. El signo además aporta a sus hijos una equilibrada figura física, altos y de buenas proporciones, rectos y esbeltos, aunque de vientre grande, como registra Hefestión, cualidades que no son aplicables a Demóstenes.
b) Géminis en el MC. Efectos parecidos tiene la presencia de Géminis en el medio cielo, circunstancia que se da también en este horóscopo. El MC significa la consagración vital del individuo y, ocupado en nuestro horóscopo, como está, por la otra casa de Mercurio, esa carrera no puede ser otra que la consagrada al servicio público de la patria, tal como fue la de Demóstenes.
c) Piscis en Occidente. La casa nocturna de Júpiter en el eje opuesto al horóscopo corrobora esa felicidad y esa dedicación a numerosos asuntos, así como viajes por muchos lugares, fama y nobleza, datos que enriquecen la vida toda de nuestro personaje.
d) Sagitario en el IMC. La otra casa de Júpiter en el lugar del patrimonio indica riqueza, fama, alegría por la felicidad de los hijos y dolor mitigado por la perdida de ellos. Plutarco, en particular, recuerda que la muerte de su hija pequeña coincidió con la muerte de Filipo, cuya noticia él festejó, considerándola una excelente noticia para Atenas, disimulando el dolor por su desgracia familiar. Por otro lado, el signo en este lugar indica que el nacido será un individuo culto y perspicaz, cualidades que la tradición atribuye también a Demóstenes.
2.2. Los tres planetas de la actividad, Marte, Mercurio y Venus, en el horóscopo
a) Si la base del horóscopo es real, al menos en este punto, el astrólogo que lo elaboro debió ajustarlo a las mejores condiciones para explicar por los planetas la personalidad y el éxito de Demóstenes, como de los oradores en general en Anubión. Em efecto, los tres planetas de la πραξις coinciden en Virgo y en el horóscopo, siendo el señor de la casa, y por tanto el más significativo para la profesión, Mercurio. Las descripciones del planeta le atribuyen los profesionales de la lengua (maestros, adivinos, sofistas) y, por supuesto, los rétores. Pero esto, que es general, sucede con más razón cuando el planeta se encuentra en el horóscopo, lugar de la dodecátropos tutelado precisamente por él. Abumasar, recogiendo la doctrina hermética, le atribuye en esta posición (horóscopo, oriental y en progreso) hijos cuyo perfil corresponde perfectamente a Demóstenes: γίνεται ό γεννηθείς λόγιος καί ρητωρ καί στιχοπλόκος y cuya amplia sabiduría (πολλης σοφίης έπιίστορας), concreta el -Manetón, va acompañada de gloria (εύκλέας άνδρας). No faltan en la vida de Demóstenes los sueños adivinatorios (reales o simulados) que este poeta atribuye al planeta en el horóscopo:
καί θ έτέροισιν
θεσπίζειν φήμησιν όνείρασί θ, ά σφισιν αΰτοί
όρφαναίην κατά νύκτα βαθύ κνώσσοντες ϊδωνται.
Si además, como sucede aquí, Júpiter se configura en cuadrado y Saturno en triplicidad y en hexágono con Júpiter, el hijo de Mercurio ocupará importantes cargos y obtendrá grandes benefícios por ello (incluidos los honores) en su ciudad de la que será administrador, si además el planeta es señor de la suerte de la fortuna, tal como le sucedió a Demóstenes. Quizá el papel que en su infancia tuvieron los tutores pueda estar sugerido por la presencia de Mercurio en el horóscopo en un signo bicorporal, como es Virgo; en cualquier caso, la rectitud y seriedad que atribuye al orador ateniense en varias ocasiones Plutarco va bien con la doctrina de Fírmico Materno; pues éste hace responsable a Mercurio, en nacimientos nocturnos como el que comentamos, de hombres honestos moribus et graves además de intermediarios con los poderosos (para bien o para mal, en nuestro caso, Filipo, Alejandro y el rey de Persia).
La heroicidad del personaje, al enfrentarse abiertamente a los reyes macedonios, viene determinada en la mente del comentarista del horóscopo por la influencia de Mercurio en este nacimiento nocturno, indicada así por Retorio-Hermes Trismegisto:
Configurado con alguno de los que tienen su secta (de hecho aqui Mercurio lo está con todos los planetas, ya que está en conjunción con Marte y Venus, en cuadrado/diámetro con Júpiter y en triplicidad con Saturno y con la Luna), significa personajes importantes, portadores de cintas, a quienes se les confían los negocios de los reyes, y si de noche se encuentra en el signo horóscopo, dará nacimiento a héroes con éxito en sus planes y proyectos, de vida decente y que saben hacer frente a sus inquietudes, alquileres, libros de cuentas y asuntos de impuestos, perfectos según la naturaleza del signo.
CCAG VIII 4 (1922), p. 137.
b) Estas influencias, que ya son propias de Mercurio en el horóscopo y en Virgo, se completan, perfilan e incrementan por la coincidencia en el mismo lugar con los otros planetas de la πραξις, Marte y Venus. Los astrólogos en general atribuyen a la triple conjunción los efectos que caracterizaron la vida de Demóstenes: juicios, batallas en la plaza y acciones gloriosas, pero también, a veces, mala fama por asuntos de riquezas (en nuestro caso recibidas del rey o de Hárpalo que dieron con él en prisión y en el destierro) o incluso esa opinión de inconstancia que encontramos en algunas fuentes, aunque no lo comparta Plutarco26. Como era de esperar, en la coincidencia de Mercurio con los otros dos planetas del horóscopo, los aspectos negativos que afectaron a la carrera política de Demóstenes se deben a Marte: detenciones, litigios y condenas, enemistades o perjuicios causados por personas influyentes. De hecho, y aunque la referencia sea a nacimientos diurnos, la conjunción favorece suicidios, otro aspecto de la biografía de Demóstenes; pero también hay cualidades ligadas a esta asociación, en especial si Júpiter está configurado (igual que aquí) con ellos, como indica Doroteo Sidonio:
If Mars is with Mercury, then he will be a liar except that he will be reasonable, intelligent, learned, desirous of culture, [and] he will love arguments. If Jupiter aspects it, [he will have] praise for that.
26 Dem. 13.1: “Por eso no entiendo cómo se le ocurrió a Teopompo decir que era inconstante en su manera de ser e incapaz de estar vinculado mucho tiempo a los mismos asuntos o a las mismas personas. Pues es manifiesto que, el partido y la posición política en los que se situó desde un principio, los conservo hasta el final, y no sólo no cambió a lo largo de su vida, sino que, por no cambiar, entregó incluso la vida”.
Fírmico considera la conjunción de ambos planetas responsable, en nacimientos nocturnos, del papel político preeminente de sus hijos y de los beneficios obtenidos por ellos de la guerra. Pero, en la triple conjunción, los beneficios se deben sobre todo al planeta benéfico de Venus cuya asociación incluso sola con Mercurio favorece la orientación profesional hacia la retórica y hacia las más altas instancias de la vida pública, incluyendo las coronas y el prestigio personal asociado a esta configuración. Como hemos indicado en otro lugar, las cualidades del planeta aportan a las palabras de sus hijos la belleza formal, pero también la capacidad persuasiva, encanto y gracia de los discursos, algo asumido en el caso de Demóstenes incluso por sus enemigos, así como gran estima entre el pueblo; estas ventajas se incrementan (como aquí sucede) con la configuración de la Luna (en triplicidad) y de Júpiter (en diámetro); si además Marte concurre con ellos, hay que contar con victorias importantes en el campo de batalla o, tal vez, en la palestra pública.
En cuanto a la conjunción de Venus con Marte, aparte de los inconvenientes que supone el adulterio de los dioses en la conducta sexual y en el trato de las mujeres, deja otros efectos negativos, aplicables a la vida pública de Demóstenes: De nuevo Vetio Valente insiste en la inconstancia de los afectados por esta configuración, como la que dijimos que le atribuía Teopompo, a pesar de Plutarco. Y Fírmico habla de acusaciones, juicios, sediciones y disturbios causados por la triple conjunción de ambos con Mercurio.
c) Por su parte, Marte en el horóscopo favorece el valor de los nacidos (algo que, aunque se le discute a Demóstenes, Plutarco reconoce al menos en su enfrentamiento a Filipo), así como cierto impulso militar y, configurado con Júpiter, en signo femenino como Virgo, los hace activos y arriesgados. En cualquier caso, es fuente de litigios, preocupaciones, disputas, dolores y otras fatigas. Entre ellas no falta el exilio (también experimentado por Demóstenes). Fírmico Materno hace valer su experiencia astrológica para confirmar estos efectos de Marte en el horóscopo, que, sin embargo, pueden ser de carácter pasajero: Sed et ego scio, sicut plurimis genituris inveni, multos Marte in horoscopo constituto in exilium datos bene et strenue administrare rem publicam.44
44 Firm., Math. 3.4,4: “Pero también yo sé, como he hallado en varios horóscopos, que muchos, entregados al exilio por la posición de Marte en el horóscopo, siguen administrando el estado bien y com firmeza”.
d) Por último, el comportamiento de Venus en el horóscopo no puede ser más positivo: Además de contribuir, según hemos visto, a la gracia y atractivo de las palabras, que convierte al planeta, como Mercurio, en hacedor de excelentes oradores, su influencia se traduce en popularidad, éxito y prestigio ante el pueblo y ante los poderosos. En definitiva, sus resultados, hombres con proyectos heroicos, que se codean con reyes y emperadores, personas de confianza, sofistas y de buena posición social, son muy parecidas a las que el mismo Hermes Trismegisto atribuía a Mercurio en el horóscopo.
3. La colaboración de las luminarias y los dos planetas superiores
Jupiter and the Milky Way galaxy as seen from Sierra Nevada, California
3.1. Júpiter en Occidente y en Piscis
La posición del planeta de la autoridad y del prestigio público en Occidente y en su propia casa nocturna, confirma y refuerza las buenas previsiones del horóscopo para la vida pública de Demóstenes, aunque signifique alguna nota negativa para su vida privada. Insiste en ello el Pseudo-Manetón, cuando combina con la adquisición de bienes la muerte de la esposa o de algún hijo. En nuestro caso el horóscopo predice la muerte de la hija de Demóstenes y da nuevos motivos para los efectos previstos por la posición de la otra casa de Júpiter en el bajo cielo. Pero, al margen de estos pequeños problemas familiares y de las amenazas que lo acechan por parte de los enemigos (que en la vida de Demóstenes son parte de la fortuna política del personaje), las consecuencias de esta posición del planeta e incluso de la configuración en diâmetro con Venus y Mercurio, que están en el horóscopo, son positivas: afortunados en sus empresas, una vejez más prestigiosa que la juventud (de hecho la verdadera Carrera política de Demóstenes comienza hacia los treinta años) y una muerte noble (con el suicidio, Demóstenes evita las vejaciones a que lo habría sometido Antípatro), como lo ve Plutarco al comparar su muerte con la deshonrosa de Cicerón:
En cuanto a Demóstenes, aunque se abandonó un poco a la súplica, fue admirable su manera de preparar y guardar el veneno y admirable también su uso porque, al no proporcionarle asilo el dios, como si él se refugiara en un altar más importante, se marchó sustrayéndose de las armas y los guardias y burlando la crueldad de Antípatro.
En fin, la nobleza, la gloria y la relación con hombres poderosos, que viene de la posición de Júpiter, se refuerza con que el signo donde se encuentra sea su propia casa, como leemos en otros textos astrológicos.
3.2. Saturno en el noveno lugar, en Tauro
Aparte de las peculiaridades implicadas por la posición de Saturno en Tauro, su configuración triangular con Mercurio, que se encuentra en su signo, condiciona que el nacido en estas circunstancias sea un rétor dotado de gran sabiduría. Se le aplica, en efecto, la prescripción que leemos en el Ps.-Manetón que repite los mismos versos de la asociación con Venus, ya comentada arriba, en el horóscopo:
Cuando en sus circunvoluciones Mercurio aparece en sus casas y se acerca a él con su testimonio en el éter Saturno, significa que ya entonces rétores o varones en saberes excelentes habrá y astrólogos de voz divina.
Ps.-Maneth., I (V) 292-295.
Pero, por tratarse de un planeta negativo, su presencia activa (en triplicidad con la luna y con el horóscopo, donde está Marte) en la carta natal de Demóstenes no deja de tener consecuencias negativas para el personaje. A ésta le son aplicables las desgracias que acarrea el odio de hombres poderosos que, en la vida de Demóstenes, se concretan nada menos que en la enemistad de Filipo, de Alejandro y por último, de Antípatro, causa de su muerte. En cuanto a las dificultades que hubo de sufrir en la infancia, con la muerte de su padre a los siete años y la pérdida de su patrimonio, consumido por los tutores, así como las causas en que se vio envuelto, su condena a prisión, de la que se evadió para vivir en el exilio, con posterior regreso, todo ello queda explicado por la posición de Saturno en Tauro; una influencia negativa mitigada, sin embargo, por la presencia positiva de otros planetas como Venus, Júpiter, y la propia Luna, aquella y esta en triplicidad con Saturno.
3.3. La posición de las luminarias
Las influencias del Sol, en la epanaphorá del Horóscopo y en Libra, no son muy significativas, pues no se encuentra configurado con ninguno de los demás astros (salvo su aspecto cuadrado con la Luna). Como mucho, de esas influencias cabe aplicar a nuestro personaje su capacidad para interpretar el sueño previo a su muerte y que su patrimonio, perdido el del padre, se restauró gracias al esfuerzo propio y en la madurez, lo que afirman Hermes Trismegisto y Antíoco para la posición del Sol en este lugar.
A menos que haya que atribuir a esta posición (causa de ceguera)62 la pérdida de la vista que señala Juvenal para su padre (por causa de la fragua) cuando refiere que su nacimiento estuvo marcado por un hado adverso (Sat. 10.129-130):
dis ille adversis genitus fatoque sinistro,
quem pater ardentis massae fuligine lippus,
62 El Sol en la epanaphorá de Marte produce enfermedades de la vista, según Valente, II 37.42.
Las implicaciones de la Luna en el horóscopo son, en cambio, bastante más ricas: se encuentra en el quinto lugar (en triplicidad con el horóscopo y con el noveno) y, por tanto, muy bien configurada con todos los planetas (salvo Júpiter); además, está en la casa de Saturno con el que comparte la triplicidad. En cuanto a los efectos negativos, no parece aplicable a Demóstenes que su presencia en la casa de Saturno significa negligencia y falta de acción, aunque sí que tuviera que oír críticas y reproches por su conducta (ya que se le atribuyó cierta cobardía en las batallas y debilidad ante el soborno). Pero, en general, son más las influencias positivas de la Luna que las negativas; sobre todo, cuando está en creciente, igual que aquí. Entonces, y en nacimientos nocturnos, da jefes buenos y prestigiosos, en especial si está en configuración con Marte y Saturno; y, aunque Hermes Trismegisto lo atribuye a nacimientos diurnos, en nuestro caso es aplicable también, por influencia de los planetas maléficos, la privación de su padre.
4. La doctrina de los aspectos. Un broche excelente para un buen horóscopo
Athens sunset ajb
Los dos únicos aspectos con que se relacionan los astros en esta serie de horóscopos son la triplicidad, que configura todos los planetas salvo el Sol y Júpiter y el diámetro/cuadrado que establece una relación positiva (pese al carácter negativo del aspecto) entre Júpiter y los ocupantes del horóscopo (Mercurio, Marte y Venus), ya que pone en configuración los dos centros del eje horizontal.
4.1. Triplicidad presidida por la Luna
El triángulo Tauro-Virgo-Capricornio, cuyos planetas tutelares, según la doctrina general de los aspectos, son Venus, Marte y la Luna, tiene la solidez de ser un trígono térreo y, al tratarse de nacimiento nocturno, el señor del trígono es la Luna y el segundo dominante Venus. Pues bien, por estar la Luna en una epanaphorá, el nacimiento es de clase media; pero al encontrarse Venus, segundo señor del trígono, en el horóscopo, le imprime brillo. La gloria del recién nacido está asegurada además porque ambos señores del triángulo están en el horóscopo y en el quinto lugar, a lo es aplicable la doctrina de Valente sobre la perdurabilidad de los bienes y del prestigio previsto por esta configuración; impide, sin embargo, esa permanencia el hecho de que Saturno (planeta negativo) está por encima (en el noveno) y que es οίκοδεσπότης de uno de los signos del trígono, Capricornio, donde precisamente se encuentra el señor del trígono. Esa influencia negativa de Saturno se ve favorecida, según la doctrina habitual, porque ocupa una apóklisis, la del medio cielo. Por lo demás, la configuración es altamente positiva: Venus y la Luna en triplicidad hacen personas atractivas, felices, famosas, bien relacionadas y líderes de sus pueblos; la Luna con Mercurio, rétores, gobernantes de pueblos y ciudades, filósofos y personas cultas e inteligentes, apreciadas por sus pueblos y que tratan con reyes y gente importante, en particular si el nacimiento es nocturno; y la Luna con Marte hace hombres activos y afortunados y famosos gobernantes, sobre todo cuando se suma la configuración de Júpiter; por su parte, el aspecto triangular de Venus con Saturno aporta a Demóstenes una vida ordenada y seria, la de Mercurio, además, inteligência y experiencia, sabiduría y competencia en la administración pública y, la de Marte, nobleza, capacidad para el gobierno, energía y riesgo; pero, una vez más, esa configuración determina la pérdida de algún hijo.
4.2. Astros en configuración cuadrada o en diâmetro
a) Afortunada configuración en cuadrado del Sol y la Luna.
El cuadrado es un aspecto negativo, aunque aquí hay circunstancias que potencian la acción favorable del Sol y la Luna: según el Pseudo Manetón, si el Sol está en signo masculino (Libra) y la Luna en femenino (Capricornio), sus hijos son agradables y dulces, pero también activos.
b) Influencias de Júpiter en cuadrado/diámetro con Marte y Mercurio.
Muchas de las consecuencias negativas del horóscopo aplicables a Demóstenes están motivadas por la configuración en diámetro o en cuadrado de Júpiter con Marte o con Mercurio. El aspecto con el primero reporta gloria y honores; en ambos casos, se produce la pérdida del patrimonio familiar y, con Marte, de nuevo la pérdida de algún hijo, además de críticas y acusaciones en los asuntos públicos, como la que hubo de afrontar el orador ateniense por la corona o las de corrupción ya sea por parte del rey de Persia o en el asunto de Hárpalo, que acabó con él en prisión y en el exilio.
5. Conclusión
Sunset over the Paraportiani Greek Orthodox churches of Mykanos Chora, Cyclades Islands, Greece
Real o imaginario, el horóscopo que recoge Fírmico Materno sobre Demóstenes se ajusta en todos sus detalles a la capacidad retórica del ateniense (como subraya la comparación ciceroniana de sus discursos con rayos), más que al enfrentamiento con Filipo, pues la oposición a reyes o tiranos nunca o sólo tangencialmente se contempla entre las influencias de los planetas y signos zodiacales implicados en este horóscopo. En cualquier caso, la relación entre los planetas y la naturaleza de los signos zodiacales y de las casas de la dodecátropos en que se encuentran, parece ajustarse, ya sea invención de algún astrólogo helenístico o romano, a las circunstancias de la tradición biográfica del orador ateniense. Que la serie de horóscopos de personajes conocidos, que encontramos en el libro VI de Fírmico Materno comience con el de Demóstenes, es un punto a favor de su prioridad dentro del conjunto. Si además sucede que las posiciones planetarias se acercan a la realidad astronómica de la época de Demóstenes (386 a.C.), nuestra hipótesis adquiere verosimilitud. Por otra parte, que este horóscopo no debió ser una mera anécdota didáctica en el conjunto de un manual de astrología, sino que su autor ajustó a detalles concretos de la vida de Demóstenes los supuestos astrológicos de esta carta astral o incluso que estos pudieron servir de referencia para atribuirles sus influencias a las posiciones y configuraciones planetarias aquí descritas, parece asumible. En efecto, más creo que formulaciones como la de Valente, II 4.5 (Mercurio en el horóscopo como señor suyo y de la fortuna hace afortunados; si Júpiter está en cuadrado, gobernantes de ciudades; y si Saturno se configura con ellos los cargos y honores serán dobles) o la de Doroteo Sidonio, II 19.16-17 (Mercurio con Marte en el horóscopo, configurados con Júpiter y Venus hacen individuos gloriosos), y tantas otras de detalle (efectos de los planetas en el horóscopo y en signo femenino, bicorpóreo o dotado de voz humana; efectos para la retórica o para el prestigio político de la posición de Júpiter, de Saturno en Tauro o de la Luna en triplicidad con el horóscopo y en signo de Saturno, etc.) se han tomado a partir de un horóscopo como éste, y no a la inversa. Que la fuente sea el tratado de Nequepso y Petosiris, como sugieren Hübner y Heilen es bastante verosímil. Además de los argumentos propuestos por ambos estudiosos hay que considerar la alusión al horóscopo de Demóstenes por parte de Juvenal, que precisamente insiste en la tutela del mismo por Marte, la única corrección introducida al posible horóscopo real. En cualquier caso, a falta de datos más precisos, la cuestión quede abierta.
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Bibliografía
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Geografia Astrológica Antiga e Atos 2:9-11

Postado em

Christ Pantocrator -- Church Of The Holy Sepulchre
Christ Pantocrator
Bruce Manning Metzger
Capítulo III
Tradução:
Samanta Mello
Tradutora e Professora de Inglês
samattei2@gmail.com
De acordo com o livro de Atos, no dia de Pentecostes, depois que o Espírito Santo apareceu para discípulos e estes começaram a falar em outras línguas, a multidão de judeus peregrinos em Jerusalém ficou surpresa e maravilhada, dizendo: “Não são Galileus todos estes que estão falando? E como é que nós ouvimos, cada um de nós, em sua própria língua materna? Partas, Medos e Elamitas, habitantes da Mesopotâmia, da Judéia e da Capadócia, do Ponto e da Ásia, da Frígia e da Panfília, Egito e partes da Líbia pertencentes a Cirene, e forasteiros romanos, tanto judeus como prosélitos, cretenses e árabes, ouvimo-los anunciar em nosso próprio idioma as maravilhas de Deus” (2, 7-11). Esta passagem deu origem a várias perguntas que deixaram os comentadores perplexos. Por que, por exemplo, são esses e não outros os países especificados? E, se são esses os países citados, por que são citados na mesma ordem em que eles encontram-se nos dias de hoje?
Em 1948, respostas mais ou menos satisfatórias para ambas as perguntas pareciam ter sido respondidas em um breve artigo de Stefan Weinstock, publicado em um jornal britânico dos clássicos, em que o autor chamou a atenção para uma lista um tanto similar de nomes de países em um tratado astrológico compilado por Paulus de Alexandria, que viveu na última parte do século IV cristão1.  Neste tratado, Paulus atribui aos diversos signos do zodíaco uma dúzia ou mais de terras e nações, cuja semelhança com a lista de Atos surpreendeu Winstock de forma notável. Consequentemente, Weinstock concluiu sobre o autor de Atos que “apesar de estranha, sua lista quis dizer, de fato, ‘o mundo inteiro’ (ou seja) todas as nações que vivem sob os doze signos do zodíaco receberam, de imediato, o dom de compreender (os apóstolos) pregando”.
1. “O Catálogo geográfico em Atos II, 9-11,” JRS, 38 (1948), pp. 43-46. Weinstock indica que a atenção foi atraída para a semelhança entre as listas quando ele se deparou com uma cópia da impressão do artigo de Franz Cumont, pertencente a F.C. Burkitt, de, “La plus ancienne géographic astrologique” (pp. 263-73), em cuja margem Burkitt havia escrito a lápis os nomes dos países e territórios de Atos 2:9-11 oposto ao texto de Paulus. Burkitt não expressou opinião alguma sobre a relação entre as duas listas. Na verdade, Weinstock não foi o primeiro a publicar uma discussão sobre a semelhança entre a lista de países em Paulus Alexandrino e em Atos; no início do século XX, Joseph Halévy incluiu uma breve discussão sobre os dados em seu artigo pouco conhecido, intitulado “Nouvelles considerations sur le cycle turc des animaux”, publicado na revista T’oung Pao, sor. II, 7 (1906), pgs. 270-95, especialmente folha 279. Halévy argumenta que a prioridade pertence à lista em Atos, que foi extraída mais tarde por um astrólogo cristão (uma visão rejeitada por Boll).
Rapidamente o artigo de Weinstock começou a ser citado por comentaristas em Atos: um dos primeiros a fazê-lo foi o Professor F.F. Bruce, cujo interesse e competência nos clássicos são bem conhecidos. Após apresentar um breve resumo do argumento de Weinstock, Bruce concluiu que “Quaisquer que sejam as afinidades literárias de catálogo de Lucas, deixamos de duvidar da presença de considerações astrológicas em sua mente”.
Parece ser apropriado, em um Festschrift (na Academia, o termo alemão Festschrift  ou Festschriften é um livro que homenageia uma pessoa influente ou reconhecida, especialmente um/a pesquisador/a. Geralmente é lançado enquanto o homenageado é vivo. O termo pode ser traduzido como “livro de homenagem” ou “livro de celebração”) em homenagem ao professor Bruce para dar nova atenção para a comparação entre Atos 2: 9-11 e Paulus; primeiro, porque agora está disponível um texto criticamente estabelecido do tratado astrológico de Paulus de Alexandria, baseado em quarenta e oito manuscritos3 (a única edição anterior é o editio princeps, do século XVI, preparado por Andrew Schato4, com base em um único manuscrito); e, em segundo lugar, porque diversos comentaristas contemporâneos fizeram sobre Atos declarações bastante extravagantes sobre o grau de similaridade que se pensava existir entre a lista em Atos e a lista Paulus5 – declarações que tendem a enganar aqueles que não têm acesso imediato ao texto de Paulus Alexandrino.
3. Παύλου ΙΑλεξανδρέως Είσαγωγικά , Pauli Alexandrini Elementa Apotelesmatica, edidit Æ {milie} Boer, Interpretationes astronomicas addidit O. Neugebauer (Bibliotheca Scriptorum Graecorum et Romanorum Teubneriana; Leipzig, 1958).
4. Pauli Alexandrini, Rudimenta, em doctrinam de praedictis natalitiis (Wittenberg, 1586, segunda edição corrigida, 1588). Nada se sabe sobre Schato além do fato de que ele produziu a primeira edição impressa do texto grego de Paulus, acompanhado de uma tradução latina; na verdade, não é de todo certo como o seu nome deve ser escrito, se Schato, Schaton, ou Schatus.
5. Por exemplo, C.S.C. Williams implica que onze duodécimos dos nomes dos países na lista em Atos concordam com aqueles em Paulus Alexandrino (Comentário sobre os Atos dos Apóstolos [Londres e Nova York, 1957], p. 64); G.W.H. Lampe acha que a lista de Paulus “surpreendentemente se assemelha à lista de Lucas em ordem e conteúdo” (in Comentário de Peake sobre a Bíblia, ed. pelo M. Black e H.H. Rowley [Londres e Nova York, 1962], p. 888); e R.P.C. Hanson declara que a lista em Atos é “quase exatamente a mesmo que uma lista astrológica, conhecida de outros escritores, em que cada terra correspondia a um signo do Zodíaco (apenas Judéia está fora de lugar; não era, afinal, uma terra estrangeira; Lucas pode ter substituído outro nome por este)” (Atos, na Revised Standard Version, com introdução e comentários [Oxford, 1967], p. 64). Da mesma forma, J.A. Brinkman, S.J., em seu artigo “A formação literária do “Catálogo das Nações” (Atos 2: 9-11), “. CBQ 25 (1963), pp. 418-27, pensa que “as duas listas são muito semelhantes em ambos conteúdo e sequencia para não terem vindo da mesma tradição “(p. 423).
I
o-troxos-toy-xronou
Ζωδιακός κύκλος
 Antes de considerarmos a atribuição de países e de terras de Paulus aos signos do zodíaco, será útil mencionar vários detalhes relativos Paulus e outros antigos astrolólogos6.
6. Para obter uma lista convenientemente organizada de quase uma vintena de autores astrológicos antigos e tratados anônimos, ver Hans Georg Gundel, Weitbilde and Astrologie in den griechischen Zauberpapyri (= Münchener Beiträge zur Papyrusforschung und antike Rechtsgeschichte, 53) (Munique, 1968), pp. 74-78. É oportuno mencionar neste ponto que o presente escritor é profundamente grato ao Prof. David Pingree do Instituto Oriental da Universidade de Chicago, com quem discuti a primeira versão deste artigo. Além de confirmar o ponto geral do trabalho, o professor Pingree me salvou de fazer mais do que um erro notório sobre os meandros da antiga tradição astrológica.
De Paulus Alexandrino muito pouco se sabe, a não ser o que se pode ser adquirido a partir de seu Rudimentos da Astrologia7. Ele pode ser relativamente chamado de Alexandrinus, porque muitos de seus dados astronômicos combinam apenas com a latitude de Alexandria; este fato é apoiado pela sua utilização dos nomes egípcios dos meses e do período egípcio de quatro anos com um dia intercalar. Que ele tenha florescido na segunda metade do século IV da era cristã parece ser uma dedução justa de sua referência no cap. 20, onde, para ilustrar um argumento, que utiliza o dia 20 do mês Mecheir (sexto mês do calendário Egípcio) do ano 94 da era de Diocleciano (ou seja, 20 de Fevereiro de 378 D.C.)8. Paulus não era cristão, uma vez que acreditava que os planetas eram a morada dos deuses9.
7. O título da obra varia nos manuscritos; alguns lêem Είσαγωγικά (que é adotado por Boer); outros lêem Είσαγωγικαί μέθεδοι, que é expandido em outros ainda pela adição de είς τήν άποτελεσμαρικήν έπιστήμην.
8. Cf. Franz Cumont em Catalogus Codicum Astrologorum Graecorum 1 (Bruxelas, 1898), p. 57, n. 1 e 5 (1904), pp. 194 ff.
9. Cf., por exemplo, o título do cap. 20, Περί τού γνώναι έκάστην ήμέραν, τίνος τών θεών έστιν, e outras passagens mencionadas por Wilhelm Gundel em seu artigo sobre Paulus em PW, XVIII, 4 (1949), col. 2377. Vários dos manuscritos de Paulus ocasionalmente refletem modificações supostamente introduzidas por escribas cristãos no interesse de remover expressões politeístas.
Os Rudimentos da Astrologia de Paulus encontraram rápida aceitação geral, e tornou-se objeto de um comentário, por escrito, de um certo Heliodoro10, o qual tinha sido aluno de Proclus em Atenas e fez observações astronômicas em Alexandria entre 498 e 50911, consideravelmente menor do que o célebre Tetrabiblos de Cláudio Ptolomeu que, floresceu em meados do segundo século cristão, o trabalho de Paulus parece ser uma sinopse de elementos da astrologia antiga. Ele abre com um sumário das propriedades dos doze signos do zodíaco, explica termos e técnicas empregadas pelos astrólogos13 e, em seguida, discute horóscopos e climatéricos.14
10. Texto do Comentário, que foi transmitida de duas formas, foi editado pela Miss Æ. Boer na série Teubner, sob o título, Είς τόν Παύλον <ΙΗλιοδώρου>, Heliodori, dicitur ut, em Paulum Alexandrinum Commentarium, Interpretationes astronomicas addiderunt O. Neugebauer et D. Pingree (Leipzig, 1962). A autoria do comentário continua em dúvida; o nome “Geliodores” é adequadamente atestado pelo mais recente dos dois grupos de manuscritos apenas. O editor considera o nome uma expansão bizantina, mas acha que ele pode ter sido adicionado em boa autoridade, e assim o mantém, embora com uma expressão de alguma dúvida. Em Heliodoro, cujas observações astronômicas existem entre 498 e 509, consulte Boll em Byzantinische Zeitschrift 8 (1899), p. 525, Anm. 1, e em PW VIII, 1 (1912), cols. 18-19, e também Praechter, ibid., col. 1305. Por outro lado, para o que pode ser dito em relação à identificação, ver G. J. Toomer em Gnomon 35 (1963), p. 270.
De acordo com informações gentilmente cedidas pelo Prof Pingree, em um artigo a ser publicado em Byzantinische Zeitschrift, L.G. Westerink argumenta que “o comentário é composto por notas tomadas por um estudante em um curso de palestras ministradas por Olimpiodoro na primavera e no verão de 565 d.C.
11. A declaração feita por Wilhelm Gundel e Hans Georg Gundel (Astrologumena; die astrologische Literatur und in der Antike ihre Geschichte [Sudhoffs Archiv; ViertelJahrsschrift für Geschichte der Medizjn und der Naturwissenschaften dir Pharmazie und der Mathematik, Beiheft 6] [Wiesbaden, 1966], p. 239), que a influência de Paulus se estender até mesmo para a Índia e que o Pauliśasiddhânta, que já não mais existe, foi um comentário sobre seus Rudimentos, aparentemente sem fundamento, que repousa sobre um equívoco; ver David Pingree em Isis 54 (1963), p. 237, n. 63; cf. Também Gnomon 40 (1968), p. 277.
13. Para um glossário inestimável dos termos técnicos usados ​​pelos astrólogos antigos, ver O. Neugebauer e H.B. Van Hoesen, Horóscopos Gregos (= Memórias da Sociedade Filosófica Americana, 48) (Filadélfia, 1959), pp. 191 ff. Para uma introdução geral ao que é comumente chamado de astrologia judicial (que lida com as supostas influências dos corpos celestes sobre as fortunas dos homens e das nações), ver Felix von Oefele, “Sol, Lua e Estrelas (Introdutório)” em HERE 48-62 12 (Edimburgo, 1922), pgs. 48-62. Notas e comentários de H.W. Garrod no livro II de Astronomicon de Manilius (Oxford, 1911) podem ser consultadas, com proveito, a respeito da astronomia antiga, em geral.
14. De acordo com a doutrina astrológica dos anos climatéricos, ou períodos críticos da vida de uma pessoa, são os anos terminando no terceiro, quinto, sétimo, nono períodos de sete anos, a que alguns acrescentam o octogésimo primeiro ano. O sexagésimo terceiro ano foi chamado o grande ou grande climatério. Acredita-se que cada um destes períodos é marcado pela presença de alguma mudança notável em relação à saúde, vida, ou fortuna.
Um horóscopo retratando o caráter de uma pessoa e profetizando (ou descrevendo) eventos em sua vida é feito através da elaboração de um diagrama que representa o céu no momento de seu nascimento e mostrando as posições dos corpos celestes em relação um ao outro e ao horizonte. Como exemplo típico entre os quase duzentos horóscopos gregos de indivíduos que foram preservados desde a antiguidade, o seguinte pode ser citado:
Sol (e) Saturno em Capricórnio, Lua em Escorpião, Júpiter em Leão, Marte em Peixes, Vênus (e) Mercúrio em Aquário, Horóscopo (?) em Virgem, a Parte da Fortuna em Escorpião, o Daimon em Câncer. Então, em oposição ao Daimon, que prevê o intelecto e o espiritual, estava Saturno, estando ele no aspecto dominante da lua cheia (anterior) (em Câncer) e à sua fase na época, e o governador do Lote da Fortuna () estava em oposição ao Horóscopo. Portanto, esta pessoa tinha injúrias nos lugares predestinados, pés sem força e, acima de tudo, era lunática15.
15. Preservado por Vettius Valens em seu Anthologiarum libri, II, 36 (ed. Wilhelm Kroll, p. 113, linhas 3-10). De acordo com os cálculos de Neugebauer e Van Hoesen, cuja tradução Inglês é dada aqui, o horóscopo leva a 106 d.C., 16 de janeiro, cerca de 10 horas da noite (op. cit., 103 p.).
Um aspecto da astrologia antiga trata da geografia astrológica16 ou da colocação de terras e regiões da Terra sob o domínio dos corpos celestes. Embora alguns estudiosos tenham argumentado que a geografia astrológica teve origem na Mesopotâmia, talvez tão antiga quanto a época dos sumérios17, as diferenças entre Paulus e as tradições da Mesopotâmia são numerosas e decisivas. Para aqueles que estavam familiarizados com a Septuaginta, a ideia da correlação de nações com corpos celestes parecia ser encorajada por Deuteronômio 4:19.
16. Em vez de “geografia”, Auguste Bouché-Leclercq prefere a expressão “corografia”; cf. sua contribuição “Chorographie astrologique”, em Mélanges Graux; Recueil de travaux d’erudição classique Dedie um Ia mémoire de Charles Graux (Paris, 1884), pp. 341-51, e sua monografia magisterial, L’Astrologie Grecque (Paris, 1899; reimpresso, Bruxelas, 1963), pp. 328 ff..
17. Cf. B.L. van der Waerden, “História do Horóscopo”, Archiv für Orientforschung 16 (1952-1953), pp. 216-30, e Eckhard Unger, “Fata Morgana as geisteswissenschaftliches Phänomen im Alten Oriente”, Rivista degli studi orientali 33 (1958), pp. 1-51, especialmente pp. 4 ff.
Durante os séculos foram desenvolvidos vários sistemas de geografia astrológica, enquanto mais e mais países e terras passaram a ser atribuídos aos vários signos do zodíaco. Além disso, as diferenças entre as listas não surgiram apenas para, por assim dizer, razões numéricas, mas também como resultado de um esforço para mostrar que a atribuição de países não era despropositada ou arbitrária e que existem razões, pelo menos em certos casos, para associação de terras a signos. Entre os vários sistemas, o preservado por Paulus Alexandrino é o mais simples e, por esta razão, tem sido considerado por alguns estudiosos como o mais antigo (embora este ponto de vista possa ser contestado). De acordo com Housman, “foi concebido quando o mundo era pequeno e nada além do Mediterrâneo Oriental e do oeste da Ásia importava muito. O oeste e norte da Europa são desconhecidos; não há nem Cítia nem mesmo Etiópia ou Arábia alguma; a única terra distante que entra em seu círculo é a Índia”.
Listas mais complicadas são as de (a) Doroteu Sidonius (terceiro trimestre do século I d.C.), que atribui os doze signos do zodíaco a aproximadamente trinta países, (b) de Manilius (fim do século I século a.C. e início do primeiro século d.C.), o qual possui cerca de cinquenta países para dispor, e (c) de Ptolomeu (século II d.C.) que, com mais de setenta países, segue a Eratóstenes de Cirene (que, no século II a.C., calculou com notável precisão a circunferência da Terra) e divide a terra habitada em quatro quadrantes desenhando linhas de oeste para leste e de norte a sul aproximadamente correspondentes ao paralelo e ao meridiano de Rhodes. As terras dentro de cada quadrante são atribuídas a um trígono zodiacal (ou seja, três signos); Além disso, terras situadas no interior do ângulo de um quadrante têm afinidade com o trígono que governa o quadrante diametralmente oposto20. Outros sistemas foram concebidos, acomodados para o progresso da história, nos quais países são atribuídos não a signos, mas a partes de signos e a planetas21.
20. Para obter uma lista dos setenta e dois (ou setenta e três) países que Ptolomeu atribuiu aos doze signos do zodíaco, ver seu Tetrabiblos II, 3 (73).
21. Para um relato desses vários esquemas, consulte Bouché-Leclercq, L’Astrologie Grecque, pp. 332 ff.; Housman, op. cit., pp. XIII ff.; e, mais brevemente, Boll em PW Suppi. IV (1929), col. 656 Anm. para uma coleção conveniente dos textos gregos relativos à geografia astrológica, elaborada a partir de Ptolomeu, Paulus, Doroteu, Valens e outros escritores antigos, ver Arthur Ludwich, Maximus et Ammonis Carminum de actionum auspiciis reliquiae (Leipzig, 1877), “Anecdota astrologica,” Αί χύραι συνοικειούμεναι τοίς ιβ ζώδίοις, pp. 112-19.
II
pantokrator
 Passando agora para a Paulus de Alexandria e seus rudimentos, observa-se que o tema da geografia astrológica ocupa apenas uma parte marginal de sua atenção. No início de seu compêndio, o leitor encontra uma declaração compacta relativa aos poderes astrológicos e o significado de cada um dos doze signos do zodíaco. Depois de dar a breve e sucinta importância aos doze signos, Paulus fornece resumos de informações organizadas de acordo com o tema; por exemplo, todos os signos são considerados masculinos estão reunidos em um grupo, e todos os do sexo feminino em outro grupo. Entre esses parágrafos resumidos, está aquele que lida com a geografia astrológica. Ele é como se segue:
Προσπαθεί  δέ ταίς χώραις τά ζώδια ό μέν Κριός τη Περσίδι, ό δέ Ταύρος τη Βαβυλώνι, οί δε Δίδυμοι τη Καππαδοκίά, ό δέ Καρκίνος τη Αρμενίά, ό δέ Λέων τη Ασίά, ή δέ Παρθένος τη Ἑλλάδι ό δέ Ζυγός τη Λιβύη, ό δέ Σκορπίος τη Ιταλίά, ό δέ Τοξότης τη Κρήτή, τού Αίγοκέρωτος τη Συρίά άπονενεμημένου, τού Υδροχόου τήν Αϊγυπτον λαχόντος, τών Ιχθύων τήν Ινδικήν χώραν προσώκειωμένων.
Quando os itens deste parágrafo (chamado daqui por diante de Paulus II) são comparados com a variedade de especificações que Paulus atribuiu anteriormente, em seu tratado, a cada signo zodiacal, quatro diferenças são aparentes, todas envolvendo descrições um pouco mais completas de áreas geográficas atribuídas aos signos individuais (chamados a daqui por diante de Paulus I).
Assim, a Virgem são atribuídos Grécia e Lonia; a Libra, Líbia e Cirene; a Sagitário, Cilícia e Creta; a Peixes, o Mar Vermelho e a Índia. Iremos agora examinar as duas listas de Paulus, colocadas lado a lado com a lista de Atos 2: 9-11.
Tabela
III
El monasterio de Dafni o únicamente Dafni (en griego Δάφνι)
O problema levantado por um exame destas listas é se o grau de semelhança ou de dissimilaridade entre a lista em Atos e as listas derivadas de Paulus é como fazer com que seja provável que (a) Paulus se baseou no livro de Atos; ou (b) que Paulus reproduziu uma lista muito mais antiga, de origem pré-cristã, da qual Lucas foi também, de alguma forma, dependente para sua lista em Atos; ou que (c) não há, de fato, nenhuma relação discernível entre Atos e as fontes utilizadas por Paulus.
A visão de Halévy de que Paulus dependia, direta ou indiretamente, da lista de Atos, é totalmente improvável. Não só Paulus não mostra nenhuma (outra) similaridade com o Novo Testamento, como também a forma como ele incorpora os dados geográficos um a um em sua série de parágrafos, descrevendo os poderes dos doze signos e as diferenças entre as duas listas, mantém-se firmemente contra tal suposição.
Cumont tentou levar o protótipo da lista de Paulus de volta ao tempo do Império Persa, apontando que (a) a lista é encabeçada pela Pérsia e (b) cada um dos três pares de países (incluídos em Paulus I) envolve um país livre e um satrapia24. Está aberta a questão, no entanto, se esses fatos têm qualquer influência significativa sobre a data da composição da lista.
24. Franz Cumont, “La astrologique mais ancienne géographie”, Klio 9 (1909), pp. 263-73. Cumont também relatou (p. 273) uma sugestão que lhe foi comunicada por F.C. Burkitt, no sentido de que a data de início é apoiada pela circunstância de que em Dan. 08:20, um carneiro, representando o rei dos medos e dos persas, é atacado por um bode (= Capricórnio), representando o rei dos gregos e, portanto, o autor ou redator do livro de Daniel deve ter sido familiarizado com a lista. De acordo com Paulus, no entanto, Libra é atribuído à Síria, não à Grécia, e é precário argumentar, como Cumont tenta fazer, que esta atribuição apenas revela que o motivo era mais anterior a Selêucida e assim, o núcleo da lista ainda pode pertencer ao período persa do quarto século a.C.
 Pode-se também comparar o comentário de Cícero em De Divinitate 1, 121 (53): [A Vontade Divina] nos envia sinais de que a história preservou numerosos exemplos. Encontramos o seguinte registrado: “Quando logo antes do sol nascer, a lua foi eclipsada no signo de Leão, isto indicou que Dario e os persas seriam derrotados na batalha pelos macedônios sob Alexandre, e que Dario iria morrer”. (Loeb edição, tradução por William A. Falconer).
Boll sugeriu que a lista de Paulus era conhecida por Teucros da Babilônia, que floresceu cerca de 10 a.C. Como, no entanto, Teucros sobrevive apenas nos escritos de um editor do sexto século, Rhetorius, o egípcio, que também estava familiarizado com o tratado de Paulus, é possível que Rhetorius tenha assumido o material de Paulus ao invés de Teucros.
Aqueles que tentam rastrear a ancestralidade da geografia astrológica de Paulus em uma data pré-cristã geralmente assumem que, porque Paulus menciona menos países do que aqueles incluídos em listas compiladas por outros autores, o seu material representa uma fase anterior à deles. Esta hipótese deve ser desafiada. À parte de se saber se é provável que um astrólogo do século IV tenha desejado preservar o que era, nessa teoria, uma lista astrológica arcaica, é mais objetivo observar que Paulus não estava preocupado em fornecer listas totalmente consistentes de países designados aos signos do zodíaco. O fato de que Paulus não inclui em seu sumário de tabulação mais de um país para cada signo zodiacal, enquanto que, nos parágrafos anteriores, ele inclui um par de regiões sob cada quatro dos doze signos, nos dá uma pista de que sua intenção era fornecer um epítome da sabedoria astrológica. Essa dica torna-se ainda mais significativa quando se observa quão numerosos são os países listados por escritores como Hiparco, Doroteu, Vettius Valens, Ptolomeu e outros astrólogos antigos, alguns dos quais teriam sido conhecidos por Paulus27. Por exemplo, sob o segundo signo zodiacal, o de Touro, Hiparco lista Media, Cítia, Armênia, Chipre; Doroteu lista a Media, Arábia, Egito; Vettius Valens lista a Media, Babilônia, Cítia, Chipre, Arábia, Pérsia, Cáucaso, Etiópia, Elymais, Carchedonia, Armênia, Índia, Alemanha; e Ptolomeu lista a Partia, a Media, Persis, Cyclades, Chipre, Ásia Menor; – enquanto Paulus dá apenas a Babilônia. Em vista de dados como estes, parece ser um tanto inútil e sem sentido debater, como Weinstock, Brinkman e outros fazem, em quais sentidos Lucas ou Paulus preservam com mais precisão a atribuição “original” de uma terra individual ou país a um determinado signo zodiacal.
27. O Professor Pingree me deu permissão para dizer que, em sua opinião, “Paulus inspirou-se em uma ação mais completa da tradição astrológica, mas que é sem sentido considerar (a lista) como um documento anterior ao século IV d.C.”.
 IV
Μονή Αγίου Γεωργίου
Μονή Αγίου Γεωργίου
Neste ponto, é oportuno levantar a questão fundamental de que a maioria dos estudiosos tem tomado por certa: são, de fato, as semelhanças entre a lista em Atos e Paulus significativas o suficiente para justificar a colocação de ambos de volta a uma origem comum? Ou são as duas listas não mais próximas do que seria esperado se dois autores antigos criassem listas compreendendo quinze países e povos representativos, independentemente?
 Em qualquer tentativa de analisar os pontos de contato entre Lucas e Paulus, é obviamente ilícito reorganizar a ordem da lista em Atos (como Weinstock e, em seguida, Brinkman fizeram), movendo o Egito do sétimo para o décimo primeiro lugar e, portanto, aumentando a semelhança entre as duas listas. Não só a posição do Egito difere nas duas listas, como também o texto geralmente aceito de Atos não tem nada correspondente à Síria na lista da Paulus (a este respeito, consulte o adendo abaixo). Além disso, parece impossível, apesar dos muitos argumentos engenhosos e às vezes rebuscados, para correlacionar a Grécia e a Ionia de Paulus com a Frígia e a Panfília de Lucas, ou a Armênia de Paulus com Ponto de Lucas.
 À luz de tais diferenças óbvias, impressiona também a escassez de reais semelhanças entre as listas. Quando se busca por equivalentes precisos entre Atos e qualquer uma das listas de Paulus, os resultados são bastante escassos. Dos dezesseis nomes de países ou povos em Atos, apenas cinco são idênticos aos do Paulus: ou seja, Capadócia, Ásia, Líbia, Creta e Egito. Certamente é enganoso ao extremo representar as listas como “quase exatamente as mesmas”. Na verdade, tudo o que pode ser dito sem distorcer a imagem é que tanto Lucas como Paulus começam a partir de países ou povos na parte superior do Crescente Fértil e depois passam para o ocidente em geral, se voltando eventualmente ao sul e, finalmente, do sul para o leste – embora cada lista se afaste mais de uma vez de uma sequencia rígida29. Tendo sido dezesseis países ou povos mencionados na lista em Atos, cinco que mencionados também por Paulus, talvez não seja tão notável, afinal30.
29. Pingree gentilmente chamou minha atenção para Dimensuratio provinciarum de pseudo-Jerome (em Geographi latini minores, ed. Alexander Reise [Heilbronn, 1878], pp. 9-14), que segue um padrão de listagem de áreas da Ásia Maior, Europa e África, apesar de novo, com algumas exceções de países que se destacam fora desta sequencia (por exemplo, a lista fecha com Bretanha). Em comparação com esse regime, pensa-se na contribuição de Eusébio à obra dos apóstolos que evangelizaram o mundo inteiro, da Pérsia à Grã-Bretanha.
30. Não se pode negar que na antiguidade pode muito bem ter havido uma conexão remota entre geografia e astrologia, revelada talvez no costume de começar a enumerar uma lista de terras e países a partir do Oriente (ao nascer do sol). Ao mesmo tempo, no entanto, é duvidoso que os escritores gregos e romanos mais ou menos aculturados seriam mais conscientes de tal conexão do que os Ingleses modernos são cientes da matriz astrológica a partir da qual a palavra “desastre” surgiu.
V
ζαρνατα ζωωδοχου τοιχογ
 ζαρνατα ζωωδοχου τοιχογ
O ponto principal deste trabalho a ter sido realizado, a saber, foi o de avaliar o grau de similaridade entre as listas de países em Atos e em Paulus; semelhança esta que parece ser muito menos impressionante do que por vezes se pensou. Uma abordagem muito mais construtiva para a lista em Atos, como parece para os escritores atuais, será a análise da sequencia de nomes em termos da dinâmica interna do próprio catálogo. Como já foi apontado recentemente por um autor na Theologische Zeitschrift, a sequencia de nomes em Atos 2 apresenta uma vivaz e espontânea forma de expressão, com seu ritmo e estrutura próprios, divulgados parcialmente pelo uso de conectivos (καί and τε καί) pelo autor. Mesmo a “coda” de encerramento, “cretenses e árabes”, que à primeira vista parece ser apenas um complemento, tem muitos paralelos em outros exemplos do que pode ser chamado de “a forma de catálogo”. Até onde Lucas pode ter sido influenciado em sua escolha de países que incluiu na lista, seguindo uma lista mantida pelos líderes da igreja em Antioquia, de terras para as quais as missões cristãs foram enviadas antes do ano 50 d.C., é uma especulação interessante proposta por Reicke34, mas que não precisa ser buscada aqui. Muito já foi dito, espera-se, para definir em perspectiva mais sóbria a conexão muito duvidosa imaginada existir, por Weinstock e outros entre a lista em Atos 2 e as especulações astrológicas, eventualmente, incorporadas em Rudimentos da Astrologia de Paulus de Alexandria.
34. Embora Reicke suponha que a lista na igreja de Antioquia foi originalmente redigida com um olho, por assim dizer, em um protótipo assumido da geografia astrológica de Paulus, esta hipótese não é uma parte necessária de sua principal especulação. Para uma reação negativa ao Reicke, ver as observações de E. Haenchen em sua Apostelgeschichte (Göttingen, 1965), pp. 133 f., Anm. 3.
Adendo ao Atos 2: 9
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Greece Church of Aghios
O problema com o qual se defronta o crítico textual em Atos 2: 9 é a unanimidade quase total de evidências externas apoiando a leitura tradicional ΙΙουδαίαν contra uma variedade de dificuldades internas – dificuldades que vários estudiosos têm procurado remover por emendas. A inclusão de ΙΙουδαίαν um em um catálogo de Judeus da Diáspora pareceu ser, a muitos comentaristas, totalmente inadequada em relação aos seguintes aspectos: (a) a palavra está em uma sequencia incomum na lista (entre a Mesopotâmia, no leste e Capadócia, no norte); (b) é propriamente um adjetivo e, portanto, quando usado substantivamente (como em Atos 2: 9) deveria ser precedida pelo artigo definido; e (c) envolve a anomalia curiosa de que os habitantes da Judéia deveriam se surpreender ao ouvir os apóstolos falando sua própria língua (Atos 2: 6).
Tendo em vista essas dificuldades, têm sido propostos os nomes de outros países. Assim, Tertuliano e Agostinho (uma vez) substituíram Armeniam, Jerome substituiu (habitantes da) Síria, e Crisóstomo substituiu ΙΙνδίαν. Estudiosos modernos têm sugerido uma ampla variedade de conjecturas em lugar de ΙΙουδαίαν incluindo Idumaea (Caspar, Spitta, Lagercranz), Lonia (Cheyne), Bitínia (Hemsterhuis, Valckenaer), Cilícia (Mangey), Lídia (Bentley, Bryant), Índia ([seguinte a Crisóstomo] Erasmus, Schmid), Gordyaea (Greve, Burkitt), Yaudi (Gunkel), Adiabene (Eberhard Nestle), e Aramaea (Hatch). Outros, incluindo Eusébio, von Harnack e C.S.C. Williams, omitiram  ΙΙουδαίαν, considerando-o uma interpretação da escrita. Talvez a conjectura menos violenta é a proposta feita por Hilgenfeld para Μεσοποταμίαν (embora o porquê de Mesopotâmia mereça ser chamado “judia” não seja facilmente explicado).
Em meio a tanta diversidade entre conjecturas propostas, nenhuma das quais ganhou aprovação geral, provavelmente a solução menos satisfatória para um problema reconhecidamente difícil seja aceitar a leitura atestada pelo peso esmagador das testemunhas.
Ιουδαία in the Geographical List of Acts 29-11 and Syria as Greater Judea
Paulus Alexandrinus and Olympiodorus
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